Emprendedores 06 May 2021

¿Actividad o volumen? Analizamos la inversión de los fondos VC en startups

El importante incremento del volumen de inversión por parte de este tipo de fondos supone un cambio de tendencia con respecto al último trimestre de 2020.

Los fondos de Venture Capital son uno de los actores clave en el ecosistema emprendedor y un importante motor económico para su desarrollo. Tal y como lo define Jaime Novoa, Venture Capital puede traducirse como capital riesgo y es un tipo de operación financiera en la que se aporta capital a startups y empresas con un alto potencial de crecimiento y elevados niveles de riesgo a cambio de un porcentaje de la empresa. 

Una de las principales conclusiones reflejadas en el informe Tendencias de inversión en España Q1 2021 de nuestro Observatorio de Startups tiene que ver, precisamente, con este tipo de fondos y plantea notables diferencias con respecto a los datos con los que cerraron 2020. 

Durante 2020, los fondos VC experimentaron una caída del volumen absoluto de inversión que alcanzó el 21,1%. Esta tendencia se ha frenado de forma muy significativa durante el primer trimestre de 2021, con un incremento del volumen de inversión del 154,8% respecto al trimestre anterior y del 1.265% si lo comparamos con el mismo periodo de 2020. 
 

En lo que a la actividad se refiere también vemos un giro en la tendencia. A lo largo de 2020, el número de operaciones de inversión creció un 39,2% con respecto al año anterior. En este primer trimestre de 2021, hemos podido ver un descenso en la actividad de los fondos VC del 34% si lo comparamos con el último trimestre de 2020. Pero no podemos perder de vista que este Q4 fue un periodo récord en actividad inversora, lo que hace que este tipo de comparaciones arrojen un resultado bastante desvirtuado. Si, en su lugar, ponemos el foco en el tercer trimestre de 2020, los datos apuntan a que nos encontramos en un nivel de actividad muy similar, por lo que este aparente descenso es, en realidad, muy matizable. 

En este sentido, debemos tener en cuenta las diferencias entre volumen y actividad y las implicaciones que tienen sus variaciones. «Un VC más activo quiere decir que hace muchas operaciones, pero eso no tiene en cuenta su volumen de inversión. De hecho, nosotros no sabemos exactamente cuánto ha puesto cada VC en una ronda», explica Javier Megías, director del programa Startups de la Fundación Innovación Bankinter.  

«El umbral de actividad de los VC es un factor esencial en este sector, ya que, aunque una compañía consiga 450 millones de euros, como Glovo recientemente, el impacto que esto genera es limitado. Sin embargo, si 450 compañías levantasen 1 millón de euros, tendría un impacto mayor a medio plazo. Debemos diferenciar entre impacto en volumen y en actividad», asegura. 

  Megías apunta a que el aumento tan significativo en la cantidad de inversión de VC se debe a que «durante 2020 se han cerrado (o están a punto de cerrarse) 1.200 millones de euros en nuevos fondos VC. En general, estos fondos suelen tener una estrategia de inversión donde típicamente entre un 30% y un 50% de ese capital se debe invertir durante los primeros 3 o 5 años, estando el resto destinado a seguir acompañando a las empresas invertidas». De ese modo, explica Megías, se da una «creciente madurez de las startups en España, con un crecimiento mayor del 30% en operaciones de Serie A y B, que son la base de su ecosistema». 

 Junto a este incremento en el volumen de inversión de los fondos VC, los datos del informe Tendencias de Inversión en España Q1 2021 relativos al origen de las inversiones corroboran, también constatan un crecimiento del 70% de los fondos de origen corporativo. 

  Dentro de las iniciativas de transformación que buen número de corporaciones tienen en marcha, las startups pueden desempeñar un papel determinante. De ahí, señala Megías, que este tipo de inversión se esté convirtiendo en un movimiento habitual para ellas. 

Para el director del programa Startups de la Fundación Innovación Bankinter, el valor que aportan los fondos corporativos tiene ciertas diferencias con respecto a los fondos VC tradicionales. «Los CVC (Corporate Venture Capital) acostumbran a invertir para conectar con el negocio y suelen desarrollar proyectos conjuntos, pruebas de concepto e incluso líneas de negocio con las startups. Es decir, es una relación diferente a la que generan los fondos VC cuyo objetivo es financiero, y en ocasiones pueden terminar adquiriendo las startups». 

Esta tendencia es patente en el resto de Europa, explica Megías, donde desde 2013 vemos un incremento sostenido de la inversión de fondos corporativos en startups. 

Con buena parte de 2021 todavía por desarrollarse, aún es pronto para vaticinar si el crecimiento de los fondos VC va a mantenerse en el tiempo o veremos alguna otra alteración en los próximos trimestres. Lo que sigue siendo cierto es que su actividad es esencial para el ecosistema startup español, al centrarse especialmente en las fases tempranas como las series A y B. La inversión en estas etapas es la base del sector y su buena salud puede considerarse como un indicador positivo del momento que viven estas jóvenes empresas. 

 

Artículos relacionados

Más en nuestra web