Las cifras globales de la economía, en estos momentos de incertidumbre, en la que la pandemia no se acaba de marchar, no son lo positivas que todos quisiéramos. Por eso, una buena gestión de tu startup es esencial.

En este artículo vamos a ofrecer algunas estrategias de gestión en las que puedes apoyarte para tu startup, y que pueden ser útiles en estos momentos difíciles, pero que también pueden ser unas aliadas magníficas en tiempos de normalidad.

Concéntrate en las necesidades de tu equipo

En tiempos en los que la economía no pasa por su mejor momento, la tendencia natural de muchos gestores o  líderes, es la de lanzarse a cuidar de sus clientes, por lo que son estos los que se convierten en la prioridad. Y, por supuesto, el cliente es importante (y sin ellos, no existiría ningún negocio). No obstante, y a pesar de la importancia, ciertamente no debería ser la única área de preocupación. Las etapas de dificultades económicas también causarán dificultades indebidas a los miembros de tu equipo. En consecuencia, hay que ser consciente de eso y concentrarse en hacer que las personas que trabajan en tu proyecto se sientan cómodas. Un equipo que no tiene la cabeza donde debe, desmotivado o con miedos, probablemente tendrá más dificultades para lograr el éxito.  Como líder, es tu trabajo ayudar a las personas a sentirse lo mejor posible para que puedan desempeñarse de la mejor manera en el trabajo.

Productos a la medida de la economía

Si algo está consiguiendo la pandemia, y, en general, las situaciones de crisis, es que la economía y los hábitos de los consumidores se transforman de forma muy profunda. Sus hábitos de compra cambiarán hacia las nuevas necesidades. Debes estar atento para poder ofrecer a los clientes los productos que demandan en el nuevo contexto, en un mundo  en que los gustos son más cambiantes que nunca.  asegurarse de tener productos que coincidan con esos gustos cambiantes. Todo lo que puedas hacer para que los productos sean más asequibles o colocarlos en una posición más esencial contribuirá en gran medida a las ventas.

Atento a las nuevas oportunidades

Otra estrategia que no puede faltar en ninguna empresa que quiera estar a la altura de las circunstancias es la de sumergirse en nuevos mercados. Por poner un ejemplo, si se trata de una empresa que tradicionalmente se ha comercializado en el ámbito B2C ,debe plantearse si podría aportar valor en el frente B2B. Es cierto que no todas las empresas pueden no están capacitadas para hacer esto de forma constante y hacia las potenciales oportunidades, pero sí es importante estar alerta ante cualquier puerta que se abran y por la que podamos entrar. Explorarlas, con independencia de que finalmente se haga o no, debe estar siempre presente.

Aprovecha la automatización

La automatización es el proceso de utilizar máquinas para realizar tareas repetitivas y no creativas. Al dejar que algunos de estos procesos los realicen las máquinas, ahorrará dinero en puestos de nivel de entrada y/o temporales. Para comenzar con la automatización, podemos navegar y explorar aplicaciones especialmente diseñadas, como la gratuitas como Zapier, que permiten habilitar la comunicación entre piezas de software no relacionadas. Si observas mejoras y quieres seguir profundizando en esta línea, lo ideal será hacerse con los servicios de un consultor de automatización que pueda ayudar a encontrar soluciones más personalizadas.

Marca las metas y los objetivos

Si el negocio no avanza y se muestra estancado, es probable que las causas las encontremos en que las estrategias de gestión están fallando. Es por eso que defendemos que siempre se establezcan metas importantes, pero también realistas. Al invertir el tiempo en trazar la dirección de la empresa, tu proyecto se colocará en una excelente posición para obtener una tracción significativa. A medida que se establezcan las metas, hay que analizar el desarrollo y asegurarse de que las directivas que se elaboren sean específicas, medibles, alcanzables y urgentes.

Invierte en digital

Los consumidores, ahora más que nunca, se mueven para obtener bienes y productos a través de Internet. Si dirigimos un proyecto que no tenga presencia sólida en línea que inspire la confianza del consumidor en la red, para muchos, sencillamente, no existirá. Si todavía no la tienes, ponte manos a la obra para comenzar a estar ahí: crea un sitio web que te presente y que ofrezca facilidades y funcionalidades interesantes a los potenciales clientes, como compras o reservas en línea, integraciones de redes sociales y un blog informativo. Cuanto mayor sea tu presencia, y más cuidada, en línea, más probable es que puedas infundir confianza en los consumidores.

Crea un equipo de grandes profesionales

Los líderes deben tener algunas habilidades determinadas. Y cuantas más, mejor. Pero hay que ser realista y ser consciente de que uno no puede ser bueno en todo.  Por eso, es importante trabajar en y con un equipo donde la sinergia entre diferentes personas con diversas habilidades puedan hacer que la organización funcione. Por tanto, debes invertir tiempo y recursos para rodearte de gente buena (a poder ser, la mejor). Esto comienza con prácticas de contratación que extraen una diversidad de talentos de grupos que tienen la reputación de proporcionar candidatos sobresalientes. Cuanto mejor funcione el equipo entre sí, más rápido se verá el progreso de la organización, incluso en los peores momentos.

Liquidez y efectivo

No podemos olvidar la importancia de contar con los recursos económicos a mano, para hacer frente a cualquier contingencia. La realidad es que en tiempos difíciles, son muchas, muchísimas, las empresas que deben afrontar problemas de liquidez. Es muy importante tratar de evitarlo, ya que una situación de este tipo puede llevar al fracaso del proyecto, por no poder hacer frente al pago de nóminas, instalaciones, oficina, etc. Una buena forma de ponerse en una buena posición es liquidar activos no esenciales, si es posible. Eso podría implicar llamar a un proveedor de servicios administrados de EDI para liquidar opciones sobre acciones. Otra opción puede ser vender equipos no esenciales o solicitar pagarés de deuda de las personas.

Obviamente, los riesgos están ahí, acechando constantemente, pero si te decides a tomar a seguir algunas de estas pautas, es más fácil que puedas controlar situaciones difíciles o ganar en estabilidad, y realizar una buena gestión de tu startup.

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