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Future Trends Forum 21 Jul 2020

¿Cómo será el trabajo y el Derecho cuando la Inteligencia Artificial sea omnipresente?

Las visiones sobre cómo afectará la Inteligencia Artificial al mercado laboral y al ámbito jurídico van desde la utopía hasta la distopía. Los expertos del Future Trends Forum nos ayudan a valorar los pros y contras

Desde el lanzamiento hace un año de la tendencia Inteligencia Artificial del Future Trends Forum, esta tecnología se ha convertido en pieza clave para el desarrollo y digitalización de los principales sectores económicos y en una herramienta presente y esencial en nuestro día a día, jugando un papel crucial en la lucha contra la pandemia del COVID-19. 

Por ello, en la Fundación Innovación Bankinter hemos creado el ciclo de webinars Viviendo con la Inteligencia Artificial, donde queremos mostrar, con la colaboración de nuestros expertos, el impacto tangible de vivir con la Inteligencia Artificial. 

En el segundo webinar, Calum Chace nos aportó su visión sobre el impacto de la Inteligencia Artificial en el mercado laboral y la economía, mientras que Christopher Markou se centró en las implicaciones en el mundo del Derecho. 

Chace nos dice que "existe una gran probabilidad de que se eliminen muchos más empleos de los que se crean y tenemos que prepararnos para eso". 

“Un mundo donde las máquinas hacen todos los trabajos podría ser un mundo donde los humanos hagan cosas más importantes, como jugar, aprender y divertirse, pero pagar eso va a ser complicado.". 

Para el experto, igual que nos contaba Pilar Manchón en el anterior webinar, el gran impacto de la Inteligencia Artificial viene de la mano del Aprendizaje Automático, y más en concreto, del Aprendizaje Profundo (Deep Learning en inglés). 

El Aprendizaje Profundo es posible gracias a dos factores clave: 

  • La potencia de procesamiento de las computadoras. 
  • La disponibilidad de inmensas cantidades de datos. 

Y estos dos factores crecen y seguirán creciendo de manera exponencial. Esto permitirá que las aplicaciones del Aprendizaje Profundo evolucionen hasta ser capaces de automatizar innumerables tareas que hoy se considera que sólo pueden hacer las personas: estamos hablando de la automatización de trabajos cognitivos. 

Para el experto, de aquí a una generación, la clave será la eficacia. La economía marcará el uso de la Inteligencia Artificial ocupando el lugar de seres humanos para realizar labores cognitivas y éstos tendrán que reciclarse y volver a estudiar para poder trabajar en un nuevo entorno, entendiendo lo que aporta la IA. En ese escenario, no prevé un alto índice de desempleo. Pero de aquí a dos generaciones, Chace vaticina que se producirá un enorme desempleo tecnológico, hasta el punto de que una gran mayoría de seres humanos no tendrán trabajo. Es lo que él denomina Singularidad Económica, donde las máquinas podrán hacer el trabajo de las personas mejor, más rápido y más barato.  

Ahora bien, la falta de trabajo puede convertirse en un enorme problema social o en una enorme oportunidad. 

¿Cómo sobrevivir a un futuro sin trabajo? El problema crucial a resolver es el dinero: cómo se genera y cómo se distribuye el dinero. 

“Creo que nuestra mejor esperanza en el futuro es descubrir cómo vivir en una economía de abundancia radical, donde las máquinas hacen todo el trabajo.”, nos dice el experto. Y lo que es imperativo en ese escenario, recalca, es pensar y crear un modelo social y económico que permitiese llegar a esa economía de la abundancia, evitando disturbios sociales masivos y penalidades extremas para gran parte de la población. Uno de los grandes retos a los que se enfrenta la humanidad y del que aún, pocos hablan. 

 

Por su parte, Christopher Markou, basándose en su artículo “Ex Machina Lex: Exploring the Limits of Legal Computability”, reflexiona sobre lo que supone utilizar la Inteligencia Artificial en el mundo del Derecho. 

Para el experto, la Inteligencia Artificial puede y debe ayudar en tareas repetitivas, haciendo labores de recopilación de información o de búsquedas avanzadas dentro del inmenso contenido legal existente. Ahora bien, nos advierte del peligro que supone utilizar la Inteligencia Artificial (más en concreto, el Aprendizaje Automático), para la toma de decisiones legales. Según nos cuenta, ya hay aplicaciones LegalTech que utilizan el Aprendizaje Automático para valorar, por ejemplo, la conveniencia de otorgar la libertad condicional a presos. A priori, muchos aspectos del razonamiento legal tienen características algorítmicas que podrían prestarse a la automatización y, en un futuro distópico, nos cuenta Markou, se podría llegar a lo que él denomina la Singularidad legal: La Inteligencia Artificial tomando decisiones sin supervisión humana, y llegando a dictar sentencias. 

¿Por qué el experto considera que hay un peligro en avanzar hacia esa Singularidad legal? 

Por un lado, los resultados de este tipo de aplicaciones no parece que estén siendo satisfactorios, pues al basarse en la jurisprudencia y en los datos existentes, muchas de las decisiones vienen afectadas por prejuicios y errores cometidos en el pasado. El sesgo programado puede conducir a imprecisiones y discriminaciones de género, raza o edad. 

Por otro lado, el experto considera que una de las claves del Derecho es la interpretación de las leyes teniendo en cuenta las circunstancias y el contexto:  la capacidad de la argumentación retórica para convencer a los demás y la necesaria imprecisión y ambigüedad con la que están redactadas algunas leyes para, precisamente, poder ser interpretadas por seres humanos con sentido común y conciencia.  

La Inteligencia Artificial está aún muy lejos de poder denominarse Fuerte (IAF), o General (IAG), esto es, alcanzando o superando la inteligencia humana. Si en un futuro se llegase a ello, aún habría que resolver el problema de la conciencia y de la empatía. 

En línea con los argumentos expuestos, Markou hace referencia a la prohibición en Francia de utilizar herramientas de IA analíticas y predictivas en casos judiciales. 

Como conclusión, el profesor de Cambridge piensa que la sustitución del razonamiento jurídico humano con la computación corre el riesgo de socavar el sistema legal como una de las principales instituciones de los Estados de Derecho más avanzados democráticamente.  

 

A pesar de que los dos expertos parecen tener puntos de vista muy distintos, coinciden en varios aspectos fundamentales: 

  • La pandemia del COVID-19 no ha afectado o cambiado sus valoraciones ni opinan que haya habido un cambio de rumbo en el uso de la Inteligencia Artificial: Simplemente ha acelerado el proceso. 
  • El papel de Europa en la denominada carrera de la Inteligencia Artificial que encabezan EE.UU. y china, es aportar los valores democráticos y defender las libertades sociales e individuales. 
  • La Inteligencia Artificial encontrará su sitio entre dos extremos: Ganar eficacia a toda costa frente a prohibir su uso generalizado por potenciales vulneraciones de derechos. Los marcos sociales, legales y regulatorios tendrán que ser capaces de lograr ese equilibrio. 

Si quieres profundizar en los fundamentos de la Inteligencia Artificial, así como en sus múltiples aplicaciones, te invitamos a que visites la tendencia correspondiente del Future Trends Forum. Haz click aquí