​Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Politica de cookies

El panorama laboral está cambiando y el nuevo paradigma digital pone sobre la mesa el reto de repensar el contrato social.

Lo has decidido, quieres empezar tu propio negocio y, como muchísimos otro autónomos, lo haces con toda tu energía, dinero e ideas. No sabes dónde estarás en los próximos tres meses, pero reconoces que no puedes dejar pasar más tiempo antes de poner en marcha tu propio proyecto. O quizás llevas años anclado en una misma empresa y necesites explorar nuevas oportunidades. O prefieres tener flexibilidad para compaginar diferentes empleos con otros proyectos personales. ¿Alguna de estas situaciones te suena? Entonces necesitas conocer el siguiente concepto: workertech.

¿Qué significa workertech? El artículo de Inline lo define como la "oferta de servicios digitales que aprovechan el poder y la comodidad de la tecnología para brindar a los trabajadores independientes y flexibles beneficios personalizados y un mayor acceso a protecciones y derechos". Es decir, en un contexto en el que el trabajador por cuenta ajena recibe toda una serie de prestaciones junto con su contrato, la tecnología intenta equilibrar esta situación para los autónomos.

Como comentaba Albert Cañigueral, conector de Ouishare para España y América Latina y experto del Future Trends Forum, el nuevo paradigma digital pone sobre la mesa el reto de repensar el contrato social.

El panorama laboral está cambiando. La concepción de trabajar para una misma empresa durante toda la trayectoria profesional está quedando relegada por varios motivos: los efectos de la crisis económica, la elevada estacionalidad y temporalidad de los contratos en España y los nuevos modelos de negocio como Uber, Glovo o Techbuddy han dibujado un nuevo escenario en el que la imagen del empleado ha cambiado por completo.

Echando mano de algunos datos que ilustran esta tendencia, vemos que el 26,8% de los trabajadores españoles cuentan con contratos temporales (según los últimos datos de Eurostat de 2017). Entre el 20% y el 30% de la población en edad laboral en Estados Unidos y Europa percibe ganancias por su actividad por cuenta propia. El 15% de la fuerza de trabajo independiente, además, utiliza plataformas digitales para obtener ingresos. 

Si nos trasladamos a Reino Unido, observamos que el número de trabajadores por cuenta propia ha crecido un 26% entre 2001 y 2017, pasando de 3,3 millones de personas a 4,8 millones, según la oficina de estadística ONS. Una encuesta realizada por Demos constata también que el 80% de los trabajadores independientes afirma estar feliz con su situación, y hasta un 70% de los encuestados asegura que tienen intención de trabajar por cuenta propia.

¿Mareado de tantos datos? Aquí vienen los realmente interesantes: aunque hoy en día apenas el 16% de las empresas recurre a trabajadores independientes en su día a día, más de la mitad de éstas contempla recurrir a esta opción en dos años, tal y como se desprende de los datos de SIA CW Buyers Survey.

Al final se trata de equilibrar la balanza: las obligaciones de los trabajadores independientes están muy definidas; sus derechos, no tanto. Es necesario, por tanto, consensuar garantías y vías de protección para que los trabajadores independientes de la gig economy no se conviertan en una versión digital del precariado.

Es cierto que existen distintos tipos de trabajadores independientes, desde los llamados microtrabajadores hasta los especialistas, pasando por los archiconocidos trabajadores bajo demanda (que trabajan en plataformas como Glovo, MyPoppins o Dogbuddy. Pero todo ellos necesitan ciertas coberturas. ¿De qué derechos y protecciones estamos hablando?

Fuente: El mercado laboral digital a debate. Plataformas, Trabajadores y Derechos (elaborado por Ouishare España con el apoyo de Fundación Cotec y Malt)

Pues (casi) de los mismos que disfruta un trabajador por cuenta ajena: protecciones sociales, seguros, representación y acción colectiva, etc. En verde, además, vemos las posibilidades que ofrece la tecnología a los emprendedores: desde plataformas para gestionar su actividad económica (las más conocidas) hasta empresas que, a cambio de una pequeña suscripción, te permite acceder a una red mundial de espacios de coworking.

Existen multitud de plataformas que ofrecen este tipo de servicios con un enfoque determinado, pero a todas les unen unas ciertas características: tienen una mirada individual y se apoyan en la tecnología existente para que el trabajador independiente tenga acceso a una serie de beneficios. Son, además, más dinámicas, flexibles y receptivas en tiempo real.

¿Quieres saber más sobre este mundo de nuevas oportunidades? No te pierdas esta entrevista a Albert Cañigueral.

Artículos relacionados

Más en nuestra web