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Te contamos 6 ideas para terminar con el mito de que invertir en educación no es tan rentable.

A la hora de decidir en qué destinar el gasto público, existen diversidad de opiniones. Desde hace años  algunos estados se plantean a dónde va el dinero que se gasta en educación y si esta inversión está justificada o sería mejor dejarla en manos de la iniciativa privada. ¿Es una buena inversión la educación? 

A continuación te damos 6 ideas de por qué es bueno invertir en educación a todos los niveles:

1. Teoría del Capital humano

En 1964, Gary Stanley Becker publica el libro “Capital human” en el que, por primera vez, se expone la sencilla idea de que la educación es una forma de inversión económica, en tanto en cuanto, la mejora en la formación de un individuo mejora no solo la vida de dicho sujeto sino de la sociedad en la que vive.

2. La educación mejora la economía

Aunque hay honrosas excepciones, lo cierto es que pocos son los casos de personas que han creado grandes empresas –generando empleo y riqueza- sin una mínima formación dentro de su campo. 

La educación sirve, entre otras cosas, para formar desde obreros especializados a inversores o médicos, por poner un ejemplo, que permitirán reducir las listas de paro, atraer negocio hacia los países más formados y, sobre todo, evitar que haya que traer el talento profesional desde otros países.

3. Mejora la recaudación de impuestos

Parece una tontería pero, en realidad, un país de gente formada atrae mejores puestos de trabajo que, a la larga, mejoran la economía y, claro está, suben la media de los sueldos que las empresas tienen que pagar a sus trabajadores. Obviamente los trabajadores que cobran más son los que pagan más impuestos y, por tanto, el Estado (y todos nosotros) nos beneficiaremos de ello.

4. Estabilidad social

La mala calidad de la información que recibimos ha provocado oleadas de inestabilidad social desconocidas desde el periodo de entreguerras del siglo XX. Si trasladamos ese ejemplo a la educación, convendremos en aceptar que una sociedad mejor educada es, por definición, una sociedad más capacitada para elegir mejor dónde informarse y, por tanto, es menos permeable a la manipulación y a males peligrosos como el racismo o la xenofobia.

5. Atraer la Innovación

En un mundo cada vez más necesitado de ideas audaces en campos tan diversos como el de la tecnología o el de la ecología se hace imposible que una sociedad mal formada pueda llevarlas a cabo. Son las sociedades que mejor forman a su población (Singapur, Finlandia etc.) las que parecen en mejor disposición de mantener sus altos niveles de vida.

6. Evitan la creación de élites

Un mejor reparto de la educación permite que no se creen élites que, a la larga, pudieran ser dañinas para el desarrollo de un territorio y desembocar en enfrentamientos. 

Ningún gobierno que quiera asegurar su futuro puede dejar de poner todo su esfuerzo en educar a sus ciudadanos de la mejor manera posible. De hecho, incluso en el caso de que cuente con dichos recursos, debe siempre implicar a la iniciativa privada para conseguir una educación de calidad.

Si, desde hace ya algunos años, en el caso de España, lo público va compartiendo con lo privado la creación de nuevos puestos de trabajo, también debería de hacerlo con la educación.

La mejora de ese capital humano no reside, solamente, en dar una buena educación básica, sino en que los ciudadanos no dejen de formarse durante toda su vida: primero en centros educativos y luego a través de cursos de formación de las empresas de las que formen parte.

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