La rentabilidad es un objetivo tan necesario como complicado de alcanzar. Para saber cuándo una startup es rentable es necesario ‘hacer números’ y analizarlos correctamente.

La rentabilidad es un término que se define de un modo muy sencillo: la obtención de beneficios. Por tanto, para cualquiera que lance un negocio, la rentabilidad es siempre uno de los objetivos. Y cuanto antes se alcance, mejor. Sin embargo, la realidad es que, por lo general, este camino es largo y complicado, con startups que están muchos años sin beneficios, sostenidas por las inyecciones de capital de los inversores. 

En el mundo de los negocios en general, y en las startups en particular, suele ocurrir que la persona que se lanza a emprender es muy buena “en lo suyo”, pero, en cambio, no se sienten cómodos en cuestiones administrativas, fiscales o contables. Y, no nos engañemos, hacer números es tan importante como necesario para cualquiera garantizar la viabilidad de una empresa. Por eso, a continuación os contamos factores que hay que conocer para poder saber si una startup es rentable o no.

El margen de beneficio neto
El beneficio neto es un número clave para determinar la rentabilidad de su empresa. Para calcularlo, basta con resolver este sencilla fórmula para calcular la ganancia neta:

Ingresos - Gastos = Beneficio

Un número positivo significa que está obteniendo ganancias. Si es un número negativo, significa que la empresa está perdiendo dinero. Por ejemplo, si nuestra startup ha obtenido unos ingresos de 60.000€ por año y los gastos han ascendido a 15.000€, la ganancia neta anual sería de 45.000€.

Obviamente, este es un cálculo sencillo, pero por lo general suele ser mucho más complicado. Por eso, existen herramientas informáticas muy útiles que pueden ayudarnos a mantener en orden estas cuentas y permitirno realizar un seguimiento de los ingresos y gastos para poder encontrar fácilmente las ganancias netas. Un software de contabilidad hace que este proceso sea muy simple, ya que genera automáticamente un estado de pérdidas y ganancias. 

Además, es importante no solo analizar las ganancias anualmente, sino también todos los meses. Esto permitirá saber en todo momento cuál es la tendencia o si hay que tomar medidas de forma rápida. 

Calcular el margen de beneficio bruto
La ganancia bruta es un indicador importante del nivel de rentabilidad en aquellas empresas que venden productos físicos. Con esta cifra, se puede analizar la rentabilidad de estos productos. La fórmula para calcular la ganancia bruta es la siguiente:

Ingresos por ventas - Costo de los bienes vendidos = Beneficio bruto

El margen de beneficio bruto analiza el porcentaje de beneficio que mantiene en comparación con el costo de su producto. La fórmula es:

Beneficio bruto / Ingresos por ventas = Margen de beneficio bruto

Un porcentaje más alto significa que hay muchas ganancias en comparación con el costo del producto. Cualquier valor inferior al 50% significa que el producto está costando más de la mitad de los ingresos por ventas.

Un porcentaje más bajo está bien siempre el volumen de ventas sea lo suficientemente alto para pagar los gastos. Lo que sí hay que evitar es que este valor no pare de descender. Si esto ocurre, será necesario tomar la decisión de aumentar precios o encontrar formas de reducir los costos de los productos.

Los gastos operativos
Quizás estás en una situación en la que aunque aumentan los ingresos, disminuyen los beneficios. Sí, esto es posible, y si es tu caso, debes comenzar a controlar los gastos,  ya que probablemente estén aumentando más rápido que los ingresos. Cuando las empresas crecen, los propietarios a veces invierten el aumento de los ingresos en la empresa sin tener en cuenta si, en realidad, los gastos superan a los ingresos.

Para evitarlo, es importante asegurarse de analizar los gastos mes a mes y compararlos con los ingresos mes a mes para encontrar una tendencia. Si observamos que hay una tendencia al alza en los gastos, pero no en los ingresos, es hora de ponerse manos a la obra para evitar caer en una situación que sea irreversible. Eso sí, a la hora de recortar gastos, hay que hacerlo bien, ya que algunos de ellos son inevitables sin que se resienta la startup.  

Las ganancias por cada cliente
Que todos los clientes son importantes es una obviedad. Que algunos son más rentables que otros, también. Y esto es necesario saberlo. Sorprendentemente, los clientes que parecen más rentables, los que pagan tarifas elevadas, pueden no serlo. Incluso si se está cobrando más a estos clientes, también podría estar incurriendo en más gastos. A veces, los clientes más pequeños pueden ser más rentables porque la relación entre ingresos y gastos es mejor.

Para poder desentrañar esta duda, hay algunas fórmulas matemáticas, como estas: 

Tarifas totales del proyecto - Gastos del proyecto = Beneficio bruto por proyecto

Beneficio bruto por proyecto / horas dedicadas al proyecto = Beneficio por hora

Para garantizar que todo está en orden, lo mejor es comparar el beneficio por hora en cada uno de los proyectos. Una vez hecho esto, conviene centrarse en obtener más proyectos (y clientes) que signifiquen unos ingresos más altos por hora.

Prever, organizar y crecer
Las ganancias deben distribuirse de manera bastante uniforme a lo largo del año para ayudar con el flujo de efectivo. Pero esto no siempre sucede. Un gran proyecto puede mantenernos ocupados durante los primeros meses del año, pero luego tener poco trabajo. Esto puede ser síntoma de que el emprendedor se ha centrado mucho en el proyecto y ha dejado de lado la necesidad de encontrar nuevos proyectos que desarrollar. Por tanto, tener en mente la necesidad de encontrar nuevos clientes y de desarrollar nuevos proyectos es algo que debemos hacer siempre. Una máxima que es mejor no olvidar es esta: los negocios rentables son negocios en crecimiento, no estancados.

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