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Emprendedores 21 Feb 2018

¿Hay que firmar un NDA con un inversor? Argumentos a favor y en contra

Damos respuesta a uno de los mayores debates que rodean al emprendimiento tecnológico.

Has montado tu proyecto startup (más o menos avanzado) y decides reunirte con posibles inversores. Pero te asalta una duda: ¿debes hacerles firmar un contrato de confidencialidad (NDA) antes de enseñarles nada?

De entrada debes saber una cosa: a casi ningún inversor le va a hacer gracia que se lo propongas. Son varios los que se niegan a ello: Iñaki Arrola, Mariano Amartino, Javier Megías, Alex Dantart… Básicamente hay tres motivos tras esta negativa:

  1. Tengas o no razón en proponer un NDA, lo interpretarán como una falta de confianza en quien se supone que debes confiar.
  2. No tienen ni tiempo ni ganas de copiarte. Por lo general, un inversor se dedica a eso, a invertir. Rarísimo (por no decir imposible) será que le entren ganas de ‘hacerse’ con tu proyecto y desarrollarlo él.
  3. Salvo que tengas un proyecto muy específico o concreto, lo cierto es que tu proyecto, para ellos, solo es una idea que deberá ser ejecutada. Incluso aunque quisieran copiarte, lo más difícil siempre será la ejecución. De hecho, lo más probable es que ya haya varias startups haciendo lo mismo que tú.

Puestas estas bases, ¿cuándo puede ser lógico pedir firmar un NDA… y cuándo no?

Pide un acuerdo de confidencialidad si…

a) Tienes patentes o algún tipo de tecnología registrada. Esto es más frecuente en empresas científicas o de cierto grado de sofisticación tecnológica: si tienes algo que (sabes que) nadie más en el mundo tiene, quizá pueda encajar un NDA.

b) Tu inversor es socio industrial. En ocasiones puede que tu nuevo accionista no sea un inversor al uso, sino una compañía más grande que tú que actúe a modo de socio industrial. En ese caso, quizá sí te convenga firmar un acuerdo de confidencialidad, y no cabe esperar que la empresa en cuestión lo vea mal.

No pidas un NDA si…

a) Es un inversor aislado. Si tu inversor no es emprendedor y solo se dedica a invertir, seguramente no tenga sentido obligarle a firmar nada. No solo no tendrá ganas de copiarte, sino que seguramente tampoco tenga la capacidad.

b) No tienes nada patentado. Por lo general, si el ecosistema de tu startup es internet, seguramente no tengas nada patentado ni lo suficientemente exclusivo como para firmar confidencialidad. Créenos: lo que cuenta es tu ejecución, no (tanto) tus líneas de código.

c) No lo ves imprescindible. Este es el consejo más subjetivo, pero también el más válido. Insistimos: a casi ningún inversor le hará demasiada gracia que le pidas firmar un NDA. Si no lo ves imprescindible, no lo hagas.

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