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En la elaboración del informe "Ciudades Disruptivas", se ha considerado que las ciudades inteligentes se sostienen sobre cinco pilares.

Hablamos de ellas continuamente, pero no todo el mundo tiene claro qué son. ¿Qué es exactamente una ciudad inteligente o smart city? Resulta que no existe una definición consensuada por la academia. Muchos organismos, entre ellos ONU-Habitat, coinciden en destacar que su rasgo fundamental es el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en la gestión de los retos urbanos y que su objetivo es mejorar la vida de los ciudadanos y favorecer su desarrollo.

En la elaboración del informe "Ciudades Disruptivas", en el que se recogen las conclusiones del encuentro de expertos del Future Trends Forum organizado en mayo y junio de 2018 en Lisboa, se ha considerado que las ciudades inteligentes se sostienen sobre cinco pilares.

Los pilares de las ciudades inteligentes

  1. El primer pilar de las ciudades inteligentes es la tecnología que ha posibilitado el resto de cambios (internet, electrónica, sensorización, etcétera).
  2. El segundo son las nuevas formas de movilidad que están surgiendo en torno a estas tecnologías.
  3. El tercero se centra en la nueva manera de concebir, diseñar e implementar los servicios públicos.
  4. El cuarto alude a las nuevas infraestructuras que requiere la ciudad inteligente.
  5. Por último, el quinto, versa sobre sostenibilidad y respeto al medio ambiente.

La tecnología en las ciudades inteligentes

Hablemos del primer pilar: estamos tan imbuidos dentro de la Red que no somos conscientes de todos los cambios que ha propiciado. Podemos compartir en cuestión de instantes y a un precio ridículo cualquier pensamiento o archivo digitalizable. También podemos comprar y vender productos, hacer gestiones administrativas o hasta atender clases universitarias de forma remota, entre otras. Esta tecnología, acompañada de los grandes avances en miniaturización electrónica y en capacidad de computación, entre otros, han posibilitado que sea barato desarrollar productos inteligentes o conectados. Es decir, bienes y equipamientos que recogen y transmiten datos y, por tanto, son capaces de realizar tareas de forma más eficiente.

Esa es la primera parada de las ciudades inteligentes, el elemento fundamental sobre el que se están construyendo. En el próximo post hablaremos de los otros cuatro.

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