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Desgranamos los pilares de las ciudades inteligentes.

En el post anterior enunciamos los cinco pilares que forman las ciudades inteligentes, de acuerdo con el criterio utilizado en la elaboración del informe "Ciudades Disruptivas". También hablamos del primero de ellos, el responsable del apellido inteligente (del inglés smart): la tecnología. Vamos a desgranar a continuación los otros cuatro pilares de las ciuades inteligentes:

Nueva forma de concebir, diseñar e implementar los servicios públicos

¿Para qué sirve la tecnología en las ciudades, si no es para mejorar la prestación de servicios? Durante siglos (o hasta milenios, según lo que entendamos por ciudad), los gestores públicos han tomado decisiones en función de información totalmente subjetiva. La tecnología no es infalible y contiene sesgos, pero aporta datos con los que realizar valiosísimos análisis para perfeccionar iniciativas o retirarlas en caso de que no funcionen. Los datos permiten elevar sensiblemente la eficiencia de los recursos públicos. Mantenimiento y desarrollo de nuevas infraestructuras, planeación urbana, prestación de servicios, salud, educación, seguridad, medio ambiente… El big data puede ayudar en todas las áreas de gobierno imaginables.

Sostenibilidad y respeto al medioambiente

La tecnología no solo mejora la eficiencia en la prestación de servicios: también puede contribuir de forma decisiva, siempre que haya voluntad política, a la sostenibilidad. Minimizar la huella energética es una de las grandes tareas pendientes de los núcleos urbanos que quieran ser más sostenibles. Reducir el consumo de agua, generar menos residuos, recortar las emisiones de gas de efecto invernadero… Todas estas tareas son un poco más fáciles gracias a la monitorización de datos y a la incorporación de tecnología en diversos procesos urbanos.

Nuevas infraestructuras en la ciudad inteligente

Por supuesto, para que eso sea posible hace falta dotar las ciudades de infraestructuras inteligentes. Eso significa sensorización y conexión, pero también usar materiales de última generación (como hormigón autorreparable) y diseños adaptados a los nuevos tiempos.

Revolución de la movilidad

El quinto pilar de la ciudad inteligente, el más visible a día de hoy, es la revolución de la movilidad. Como este tema merece un capítulo aparte, le dedicaremos el próximo post.

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