La Salud Digital cobra gran importancia para ayudar a contener la pandemia y evitar un segundo pico peor que el primero.

No sabemos si estamos llegando a un segundo pico ni si éste será peor que el primero. Ahora bien, los ingredientes que se presentan parecen los de una tormenta perfecta:

  • La inminente vuelta al colegio, llena de incertidumbres.
  • El fin de las vacaciones estivales y la vuelta al trabajo de millones de trabajadores.
  • La llegada próxima del otoño y con él, la gripe, de la que aún no hay vacuna y no parece que vaya a haberla hasta bien entrado el mes de octubre.

Apuesta por la Salud Digital

Además de contener la pandemia, es necesario que no se colapse el Sistema Sanitario y Asistencial y, a la vez, proteger máximamente a los profesionales del ramo. Una de las medidas que parece más eficaz es utilizar la tecnología para poder brindar asistencia a distancia. En España aún no hemos visto avances significativos en este campo, pero entendemos que deben producirse cuanto antes. En Reino Unido, el Secretario de Estado de Salud y Asistencia Social, está instando a cambiar hacia lo que ha denominado la "medicina Zoom", donde los pacientes pueden interactuar con los médicos a través del teléfono o mediante herramientas de videoconferencia para reducir las citas cara a cara.

La Sanidad está buscando formas de brindar atención médica eficaz y escalable, manteniendo a la población alejada de hospitales, cirugías y clínicas siempre que sea posible. Incluyendo a los médicos que, en muchos casos, también podrían trabajar el remoto. Pensamos que la pandemia acelerará esta forma remota de interacción entre médicos y pacientes, cambiando el modelo asistencial. Volviendo a Reino Unido, se ha implantado Microsoft Teams en todo el NHS (el equivalente de nuestro Sistema Nacional de Salud) para permitir el trabajo remoto de los profesionales.

Por otro lado, la pandemia está afectando muy profundamente a pacientes de cáncer y otras enfermedades graves. Desde el miedo a contagiarse del virus SARS-CoV-2 hasta la incertidumbre de si podrán iniciar o continuar con sus tratamientos a vida o muerte, estas personas están en una situación de gran peligro. Dado que actualmente los equipos clínicos utilizan un marco de preguntas y observaciones visuales para determinar el estado de salud de los pacientes, un enfoque basado en datos puede desempeñar un papel importante para ayudar a informar mejor a los médicos y también ayudaría a eliminar las conjeturas e incertidumbres sobre el tratamiento para los pacientes.

Tener una herramienta digital donde se pudieran monitorizar en tiempo real los síntomas, medicamentos y efectos secundarios en este tipo de pacientes, utilizando tecnologías portátiles conectadas, ayudaría a los médicos a brindar una mejor atención al paciente y a salvar más vidas. Además, ayudaría a aligerar la carga en los hospitales, ya que se podría adoptar un enfoque de clasificación de prioridad asistencial basado en datos.

Estamos convencidos de que este tipo de soluciones estarán muy pronto en marcha de manera masiva, acelerando lo que ya pronosticaba hace unos años el experto de nuestro Future Trends Forum, Joseph Kvedar, en su libro “The Internet of Healthy Things”, y participó en nuestra tendencia de Salud Digital

 

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