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Cada vez son más frecuentes en España y ojo, que pueden serte muy útiles. Si no las conoces, estás tardando.

Las notas convertibles nunca han sido un vehículo de financiación demasiado conocido en España (fuera sí), pero lo cierto es que pueden ser de gran ayuda para una startup que aún esté empezando. Si es tu caso, te contamos cómo funcionan y en qué casos te podrán venir bien.

¿Qué son las notas convertibles?

Una nota convertible, muy grosso modo, en un préstamo que te hace un inversor con dos características fundamentales: no será muy elevado y deberá ser devuelto en un periodo de plazo corto (no más de un año, por norma general).

Pero eso es lo mismo que hace un banco, ¿no? No exactamente, porque a este inversor no deberás devolverle el dinero y sus intereses, sino que el compromiso que adquieres con él es el de darle acciones en una futura ronda de financiación. Además, lo frecuente es que, valorando su riesgo inicial, le ofrezcas:

  • Una reducción en el precio. Ya que ha apostado por ti cuando nadie lo hacía, está claro que se merece entrar en la ronda a un precio más bajo
  • Porcentaje justo. Si el préstamo que te dio te hace crecer mucho, se te acercarán los fondos de capital riesgo. Y el problema de esto es que, si tu valoración sube mucho, quizá quien te dio la nota convertible se diluya demasiado. Por eso, casi siempre se le suele asegurar un porcentaje mínimo de acciones o una valoración máxima de la compañía.

¿Cuándo te interesa buscar una nota convertible?

Si te estás planteando buscar una nota convertible, ojo, que no es para todo el mundo. Lo suyo es que en tu compañía se den algunas de estas condiciones:

  1. Todavía eres inmaduro.
    Si tu producto todavía se está gestando o no está listo para salir al mercado al 100%, la nota convertible te ayudará a aguantar ese tiempo de transición.
  2. Si necesitas dinero pero no quieres hacer ronda.
    Puede que algunos inversores aún no estén listos para entrar en tu ronda o incluso puede que seas tú el que aún no quiera darles entrada. Sea como fuere, la nota convertible te dará un extra de financiación para que, al llegar la ronda, estés en condiciones mucho mejores.
  3. Si vas a crecer a corto plazo.
    Si quieres una nota convertible porque crees que dentro de dos años tu producto estará triunfando o tu empresa ya tendrá éxito… error. Una nota convertible suele tener un plazo de ejecución del préstamo muy corto, con lo que debes estar seguro de que tus objetivos se habrán cumplido en un proceso no superior a un año. Si necesitas más tiempo, quizá a tu prestamista no le parezca tan buena idea.
  4. Si quieres premiar al inversor
    Si finalmente llegas a hacer una ronda, quizá a tus nuevos inversores no les haga mucha gracia que haya otro que llegue con un descuento, un mejor porcentaje de acciones o sin haberse gastado tanto dinero. En cualquier caso, deberás hacerles comprender que ese inversor te dio dinero cuando nadie más te lo daba, así que es justo que obtenga su recompensa.

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