​Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Politica de cookies

Emprendedores 04 Jun 2020

5 cambios de mentalidad necesarios para comenzar un negocio disruptivo

En un entorno de cambios tecnológicos, la mentalidad y la capacidad de encontrar soluciones para los clientes, pueden ser la clave para que las startups que comiencen un negocio disruptivo logren el éxito.

Una de las grandes dificultades ante las que se puede encontrar cualquier empresa, desde la más moderna startup hasta la más sólida de las grandes compañías, es las de ser capaz de adaptarse a los cambios. Sin embargo, en tiempos en los que todo nuestro alrededor se mueve a un ritmo vertiginoso, en el que las transformaciones disruptivas trastornan muchas industrias, encontrar las fórmulas para dar respuesta a estos cambios es cada vez más importante para los emprendedores.

Hoy, “estamos en medio de la cuarta revolución industrial y dado que cada revolución industrial ha sido disruptiva en naturaleza y resultado, con un buen grado de optimismo, se puede afirmar que todavía hay varias interrupciones por venir, y hay muchos nuevos negocios”, afirma Nima Torabi, al analizar el contexto en el que se producen las innovaciones disruptivas. Sin embargo, a pesar de la existencia de todas las tecnologías disruptivas que existen, Internet de las cosas (IoT), realidad virtual avanzada (VR), robótica de alta función e inteligencia artificial (IA), y de las que están por venir, estas no son soluciones en sí mismas, sino que requieren integración en un marco innovador para resolver problemas reales de los clientes

A continuación, exponemos algunas de las pautas para comenzar un negocio disruptivo:

1. Observar la idea desde diferentes perspectivas

Las mejores soluciones comerciales no tienen porqué ser necesariamente las más complicadas desde un punto de vista tecnológico. En cambio, sí es muy importante ser capaz de visualizar el mayor número posible de opciones, alternativas y escenarios. La realidad es que es difícil predecir cuáles serán los eventos disruptivos, pero podemos crear organizaciones que sean capaces de adaptarse, no solo para sobrevivir, sino incluso para prosperar. En ese sentido, la adaptabilidad es una herramienta fundamental para encontrar formas novedosas de vincular todos los elementos, y conseguir ser atractivo para los clientes.

2. El centro es el cliente, no la tecnología

En lugar de pensar en superar los límites de la tecnología, lo importante es reconocer cuáles son las necesidades de los clientes que puedan resolverse con la tecnología que conocemos. Lo que hace que nuestros negocios prosperen y alcances el éxito es, precisamente, ser valorados y escogidos por los clientes.

3. Observar y aprender de los expertos

Por desgracia, el trabajo de crear y lanzar un negocio disruptivo puede resultar muy estresante, y afectar emocionalmente a los emprendedores. Por ejemplo, es muy común que los líderes mantengan actitudes poco eficaces, como ser muy reticentes a compartir ideas y aprender lo que necesitan para convertir una idea en una solución disruptiva para el cliente. Eso es un error ya que buscar el conocimiento o el apoyo de personas expertas en las diferentes materias que no interesan no solo es una buena posibilidad, sino casi una necesidad. Tener en cuenta el aprendizaje que se puede lograr de otras empresas o incluso de otros sectores puede marcar la diferencia.

Por ejemplo, Elon Musk, es un firme partidario de esta idea. De hecho, es un devorador de información y admite leer hasta dos libros por día en diversas disciplinas, incluidas física, ingeniería, diseño de productos, negocios, tecnología y energía, para darle ideas sobre nuevas soluciones y nuevas oportunidades.

4. Los prototipos: una buena forma de experimentar con las necesidades de los clientes reales.

Un problema real para muchos emprendedores, o que quieren llegar a serlo, es que mantienen una idea durante mucho tiempo, años, en su cabeza, sin que se haya avanzada nada en su materialización. Pensar bien las cosas puede ser importante, es cierto, pero en algún momento la idea tiene que salir de la cabeza al mundo real. Muchos grandes inventores, como en su momento Thomas Edison, han admitido que la teoría es importante, pero que cuando se logra avanzar es a partir del diseño y desarrollo de maquetas y prototipos. Obviamente, en este proceso los errores van a ser frecuentes, porque. Pero como el mismo Edison dijo alguna vez en relación con sus prototipos fallidos: "No he fallado. Acabo de encontrar 10000 formas que no funcionarán".

5. Buscar el apoyo de socios y mentores con habilidades complementarias.

Los mentores pueden ayudar de forma muy eficaz a mantener alta la moral y a no perder de vista el objetivo. Reunir un equipo variado, que pueda cumplir con toda la gama de habilidades que se necesita en el negocio, incluido el desarrollo, las operaciones y el marketing es importante. De hecho, un error muy común es prescindir de la diversidad y rodearse solo de perfiles muy similares.

Creadores de compañías que hoy son gigantes y verdaderas referencias, como los cofundadores de Google, Larry Page y Sergey Brin, fueron conscientes de la necesidad de ello, por lo que no dudaron en buscar el apoyo y ayuda de otras estrellas en los negocios, como, por ejemplo Eric Schmidt o Andy Bechtolsheim.

Si quieres saber más sobre la creación de modelos de negocio disruptivos, no te pierdas el análisis de nuestros expertos sobre este tema.

Artículos relacionados

Más en nuestra web

  • Tendencia
    Comercialización del Espacio

    En esta tendencia analizamos cómo el avance de la tecnología está permitiendo la comercialización del espacio y el desarrollo de nuevas aplicaciones industriales en órbita como la fabricación e investigación o nuevas tecnologías de comunicación y observación.

  • Joaquin Arango
    Joaquin Arango

    Profesor y Director del departamento de Sociología en Universidad Complutense de Madrid