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Emprendedores 10 Ago 2020

7 estrategias efectivas para mejorar tu marca que una startup puede aprovechar

Las marcas juegan un papel fundamental en las estrategias de los negocios. Jugar bien en este campo puede ser la clave para impulsar cualquier proyecto y lograr el éxito comercial.

A pesar de la evidencia de la importancia de generar una buena marca y de que se trata de algo muy profundo, no son pocos los que confunden la marca con simplemente un logotipo, un envoltorio y un logotipo. Este concepto va mucho más allá: una marca es la percepción que los consumidores tienen de una empresa y su producto o servicio. En consecuencia, contar con una gran marca es contar con una perfecta tarjeta de presentación para superar a los competidores.

La marca agrega valor que a los clientes y esto significa que puede vender más productos y a un precio más alto. Proporciona a los consumidores beneficios emocionales, sociales y autoexpresivos. Es un hecho cada vez más constatado que los clientes se mantienen muy fieles a sus marcas favoritas y buscan una marca con la que conecte, algo que es muy evidente en quienes forman parte de la generación Millennial.

Por todo esto, está más que claro que una gran estrategia de marca es uno de los métodos más efectivos para impulsar un negocio y llevarlo al siguiente nivel. Aquí presentamos 7 estrategias efectivas que podemos aplicar para que nuestra startup pueda dar ese salto.

1. Define el mensaje de tu marca

Uno de los grandes errores de muchas empresas es que saltan directamente a las imágenes de su marca sin tener en cuenta el mensaje que quieren transmitir. Por ello, solo se centran en cuestiones como el diseño del logotipo, los colores y la tipografía. Es cierto que esto puede ser importante, pero también que no profundizar e ir al fondo. Unicamente se centran en cuestiones importantes, pero no fundamentales, como el diseño del logotipo, los colores y la tipografía. Y es cierto que estos aspectos son importantes, pero deben ir en consonancia con un mensaje que defina la esencia de la misma, de lo que somos y de lo que hacemos. De otra forma, se volverá obsoleta y requerirá perder demasiado tiempo redefiniendo muchos aspectos para ganar un hueco en el mercado. 

2. Identifica a tu cliente ideal

Crear una marca es muy sencillo. Que sea buena y adaptada a lo que necesitamos, no tanto. Una forma de evitar este traspiés es identificarse y comunicarse con los clientes objetivo. Ya sea la redacción, el diseño o el eslogan de la marca, todo debe poseer un objetivo consciente. Una buena opción es contar con estrategas de marca que pueden ayudar a identificar al público objetivo y diseñar una estrategia efectiva. Entre otras cosas, nos podrá ayudar gracias investigación de consumo, incluso antes de ponernos a pensar en los colores o las fuentes que vamos a utilizar. Esto permitirá crear una marca que sea atemporal, memorable y que realmente funcione para atraer a ese público objetivo que hemos identificado. Una vez los tengamos, fidelizarlos será uno de los objetivos que nos tendremos que marcar.

3. Una marca, mejor con personalidad

La personalidad es muy importante para la marca porque si nuestros productos o servicios son demasiado inanimados, será difícil para los clientes, reales y potenciales, construir una relación con ella. Los productos, como las personas, necesitan tener una personalidad para destacarse en el mercado. Esencialmente, para obtener la atención que queremos recibir, hay conectar con las personas a nivel humano. 

4. Encuentra tu mercado y tu USP

Sin duda alguna, el objetivo de la marca es facilitar la venta de un producto o servicio al público objetivo. Esto es mucho más difícil que simplemente poner en contacto nuestro producto y el potencial y esperar que lo compre. Pero al realidad nos demuestra que crear un negocio exitoso sin identificar primero el qué y a quién es el camino más rápido al fracaso. Por tanto, un paso fundamental es Identificar lo que vendemos y nuestra USP, y hallar la brecha en el mercado adecuado para ingresar, así como cuál es nuestro cliente objetivo y cómo orientar nuestra USP para ganarnos sus preferencias.  Aunque puede parecer una tarea compleja, conforme vayamos configurando nuestra marca, se volverá mucho más sencillo. 

5. La credibilidad es un valor

Cada vez más, la credibilidad del consumidor es un factor vital para las ventas, por lo que si nuestra marca pierde esa confianza o si nunca puede ganarla, el éxito se resistirá. Una forma de valorar si esto es así, es plantearnos unas sencillas preguntas. ¿Por qué nuestro cliente debe creer lo que le decimos? ¿Qué pruebas podemos ofrecer de que el producto le resultará beneficioso? ¿Disponemos de testimonios o comentarios de terceros?

Por eso, hay que ser conscientes del papel que juega la psicología humana. Y por ello, se puede superar esta barrera creando asociándonos con personalidades que sean referentes y tengan credibilidad entre la sociedad, crear un producto o servicio que evidentemente sea excelente o ser capaz de generar interacciones con clientes que satisfechos, por ejemplo en redes sociales o en portales especializados.

6. Conoce el contexto en el que vive tu marca

Para conseguir que nuestra marca sea efectiva, conocer el entorno, esto es, quién es su competencia y el momento en el que está operando, no es un aspecto menor. De esta forma, se comprenderá mejor el contexto en el que vive la marca. En este sentido, hay dos niveles de contexto en los que enfocarse. Primero es el contexto a nivel de mercado, lo que significa identificar quién más está sirviendo a nuestro cliente objetivo, quién proporciona una alternativa viable a lo que está proporcionando y cuáles son nuestras diferencias y ventajas comparativas.

El segundo nivel de contexto en el que centrarse es el contexto cultural. Si operamos en un momento y lugar muy específicos, hay que tener en cuenta toda la variedad de fuerzas y tendencias que pueden afectar o influir, y que, en tiempos como hoy son muy cambiantes.

7. Acorde con los tiempos

En un momento como el que estamos viviendo, las tendencias se mueven de forma vertiginosa, y los consumidore están siempre atentos para sumarse a las más actuales y frescas. Por este motivo, es vital que hacer todo lo posible para que nuestra marca no se quede atrás. Una marca exitosa debe ser adaptable y modernizarse a medida que cambian los tiempos. Recuerda que lo que hoy es una marca efectiva puede quedar totalmente obsoleta el próximo año y especialmente en los mercados de consumo rápidos. Por tanto, diseñar una marca que pueda actualizarse cuando sea necesario será la mejor forma de darle una larga vida.

Ahora que has conocido estas 7 estrategias efectivas, solo tienes que aplicarlas en tu startup. Te ayudarán a dar el salto. 

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