Emprendedores 17 Nov 2020

¿Por qué las startups europeas quieren potenciar la biotecnología azul?

Con las características geográficas de Europa y con una adecuada estrategia diseñada por y para todos los actores implicados, este puede ser un sector en el que se imponga el liderazgo europeo.

La Tierra es también conocida como el planeta azul. Un sobrenombre que le viene como anillo al dedo, al menos, si la vemos desde el espacio, por el predominio de este color sobre otros. La causa: los océanos cubren el 70% de su superficie.

En este contexto, no hay duda de que la vida marina es muy importante. Una vida que, durante millones de años, se ha adaptado para sobrevivir en unas condiciones ambientales extremas. Además, esto tiene una gran importancia para los seres humanos quienes han dependido en buena medida de estos recursos para mantenerse. La pesca, una de las principales actividades que realizamos en el mar, es un buen ejemplo de ello, pero hay muchos más.

Sin embargo, con el auge de la sociedad moderna y la aparición de nuevas tecnologías, el ser humano ha podido explorar más los océanos y comprender mejor los numerosos organismos marinos que habitan los mares.

¿Qué es la biotecnología azul?

REBECA (Red de Excelencia de Biotecnologçia Azul), una plataforma de desarrollo y cooperación territorial creada para fomentar esta tecnología dentro del ámbito geográfico de la región Macaronésica y el noroeste de África, señala que se trata de un término que se usa para designar las variadas aplicaciones existentes de la biotecnología en los ambientes acuáticos y marinos.

Se relaciona estrechamente con otro término similar: la bioeconomía azul, una actividad basada en el uso sostenible de los recursos acuáticos renovables y el conocimiento del agua. Los sectores clave a este respecto incluyen actividades comerciales basadas en la experiencia y la tecnología del agua, el turismo acuático, la utilización de la biomasa acuática y la cadena de valor de la pesca. Sus aplicaciones, por tanto, son potencialmente numerosas en diferentes campos, como la alimentación, la salud o la energía.

Ventajas de la biotecnología azul

La costa de la UE tiene 68.000 km de largo, más del triple que la de los Estados Unidos y casi el doble que la de Rusia. Si se incluyen los países miembros de la AEMA (Agencia Europea de Medio Ambiente) Islandia, Noruega y Turquía, el litoral alcanza los 185.000 km de longitud.

Con tanto espacio para cubrir y hábitats marinos únicos dentro de las jurisdicciones europeas, existen grandes oportunidades para que las nuevas empresas de tecnología azul con sede en la UE puedan aprovechar. Ya sea en el sector alimentario, farmacéutico, energético o de la moda, las soluciones basadas en el océano pueden proporcionar muchas innovaciones disruptivas y tienen el potencial de resolver algunos de los mayores desafíos sociales de la actualidad.

Con estas cifras, no resulta extraño que nos encontramos ante un sector que está cogiendo fuerza en Europa. Al menos, eso es lo que se desprende de los datos que poseemos. Por poner algunos ejemplos, en el período de financiación 2014-2020, se han invertido más de 238,6 millones de euros de fondos de la UE en 182 proyectos e iniciativas relacionados con la biotecnología azul con un presupuesto total de 336 millones de euros. Hasta ahora, 12 países de la UE han priorizado este sector, como, por ejemplo, Portugal y Francia, que tienen un fuerte enfoque regional en la innovación de la tecnología azul.

España y Portugal: gran potencial

España y Portugal poseen un gran potencial en este sector, por su ubicación y características geográficas, lo que los convierte en unos lugares competitivos para las empresas azules que buscan innovar con soluciones basadas en las aguas marinas.

Por ejemplo, en 2018, el programa de aceleración Blue Bio Value lanzado, con el apoyo de la Oceano Azul Foundation  y la Calouste Gulbenkian Foundation, organizó su primera competencia para startups azules que buscan crecer en Portugal. Desde sus inicios ha acelerado un total de 28 empresas de 15 nacionalidades distintas.

En el caso de España, PharmaMar ha sido la primera compañía en abarcar todas las fases de desarrollo de un medicamento de origen marino hasta su comercialización. El antitumoral Yondelis se ha convertido en el primer fármaco de origen marino aprobado en la Unión Europa para dos indicaciones en cáncer. Otro ejemplo es el Parque Tecnológico de Gran Canaria – Área Experimental de Biotecnología Azul y Acuicultura, que ha recibido financiación  de las administraciones españolas como de la Unión Europea.

Artículos relacionados

Más en nuestra web

  • Innovación: la oportunidad en tiempos del Covid-19

    Informe sobre cómo la innovación puede ser la oportunidad de construir un futuro mejor en la era post-Covid19.
    En este informe encontrará: 

     - resultados de la encuesta a los expertos del Future Trends Forum sobre los principales impactos de la crisis provocada por el Covid-19.

    - recomendaciones de nuestros expertos para combatir esta crisis. 

    08 may 2020 | fundacion
  • Francisco Curbera
    Francisco Curbera

    Director de Foundational Technologies en IBM