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Emprendedores 12 Dic 2019

Boom foodtech: España concentra el 9% de la inversión europea

Aunque la industria alimentaria es uno de los pilares de la economía española, los los niveles de inversión en I+D siguen siendo bajos respecto a la media europea.

Las inconfundibles mochilas de Glovo, Uber Eats o Deliveroo en cualquier lugar de la ciudad. El paellero de alta precisión de Mimcook. El servicio de compra en el supermercado  de Delsuper.es, los tuppers de Wetaca, la carne que no es carne de Foods for Tomorrow… Efectivamente, la industria de la alimentación tampoco vive ajena al cambio que están experimentando una gran mayoría de negocios debido a la digitalización.

Las conocidas como foodtech -empresas que se apoyan en la tecnología para proponer nuevas soluciones en el sector de la alimentación- están transformando toda la cadena de valor de esta industria, desde la producción y transformación de materias primas a la distribución de productos al consumidor final.

Algunos de los ejemplos más visibles los encontramos en las plataformas de reparto de comida a domicilio, que más allá de alterar los hábitos de consumo de los usuarios (o adaptarse a sus nuevas demandas, según como se mire) han impulsado el despegue de otros modelos de negocio, como las conocidas como cocinas fantasmas. La alemana Keatz o la española Kraving Kitchens, son prueba de ello.

Otros proyectos, en cambio, pasan algo más desapercibidos. Pero no por ello tienen menor importancia: existen empresas que están desarrollado soluciones de big data para el cultivo de alimentos, otras están llevando a cabo proyectos de investigación relacionados con el consumo de insectos y otras se dedican al análisis e identificación de alimentos mediante el escaneo de etiquetas. En esta línea, quizás te suenen nombres como Foods for Tomorrow, que ha desarrollado la línea de “carne” 100% vegetal Heura; o Symborg, especializada en soluciones biológicas para maximizar el rendimiento de las cosechas.

Los últimos datos de inversión demuestran que las foodtech españolas juegan un papel relevante en el ámbito europeo. Entre 2017 y 2019, el 9% de la inversión europea en este segmento se concentró en España, que se posicionó cuarta en el ránking elaborado por Five Seasons Ventures. Lideran la clasificación Reino Unido (con el 34% de la inversión en foodtech), Alemania (17%) y Francia (16%).

Con operaciones de calado como la ronda de financiación de Glovo -que ya está entre las veinte mayores rondas europeas, según Atomico- o los 575 millones de dólares captados por Deliveroo, la inversión dedicada a las foodtech europeas se ha disparado en apenas doce meses, escalando de 1.100 millones en 2018 a 2.300 millones en 2019 (datos estimados). De hecho, a cierre del tercer trimestre, Five Seasons Ventures estimaba que existían nueve unicornios foodtech en Europa. Esta cifra podría variar próximamente si se materializa la nueva ronda de financiación de Glovo.

Innovar en la industria alimentaria

La industria alimentaria es uno de los pilares de la economía española. Con más de 31.000 compañías en activo y un valor de producción de 113.593 millones de euros, proporciona empleo al 18% de las personas ocupadas en España, según datos del Gobierno. Pese a ello, los niveles de inversión en I+D siguen siendo bajo respecto a la media europea (0,5% frente al 0,7% de la Unión Europea). En este escenario, el progreso de las startups foodtech española es más necesario que nunca para que el sector sea lo más competitivo posible. ¿Y hacia dónde tirará el sector los próximos años? La consultora Lantern ha identificado distintas tendencias en auge en este campo.

  1. E-conveniencia. Productos y servicios que faciliten la vida del usuario, actuando como intermediarios entre éste y el propio distribuidor.
  2. Consumo consciente, sostenibilidad proteica y green garage startups. El impacto medioambiental y la sostenibilidad son dos factores cada vez más presentes en la sociedad. En este escenario, surgen alternativas como las barras proteicas a base de harina de grillo de eXo o la ‘carne que no es carne’ de Impossible Foods.
  3. Food curation y nuevos super-alimentos. Productos y servicios que ofrecen una selección limitada de productos, en un momento en el que la exuberancia está muy ligada a las decisiones de alimentación. Por otro lado, muchas empresas están también apostando por introducir nuevos alimentos con valores nutricionales más altos, como las chips de Ocean’s Halo.
  4. Growsumers. Los consumidores ya no sólo consumen, sino que también producen. En este contexto aparecen los “hortelanos urbanitas” que cultiva sus propios ingredientes.
  5. Big data rural. Medir, predecir y actuar: el desarrollo de soluciones tecnológicas está dotando al sector agrario de herramientas orientadas a impulsar su eficiencia y productividad.
  6. Tecno-cocina. Paelleros automáticos, robots de cocina, lineales automatizables, dispositivos conectados, impresoras 3D de comida… La tecnología está cambiando la experiencia de cocinar.
  7. Joyning. Comer es un acto social y cada vez están apareciendo más empresas dedicadas a fomentar esta actividad, incluso entre extraños.
  8. Democratizar la información. Aplicaciones que permiten al usuario analizar los distintos productos a su alcance -composición, origen, etc- para tomar decisiones respecto al consumo de éste.

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