​Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Politica de cookies

Emprendedores 25 Jul 2019

Del garaje a la Bolsa: las startups españolas que acabaron cotizando

¿Pensabas que una venta era el mayor éxito posible de una startup? Estas historias te van gustar mucho más.

Cuando pensamos en historias de éxito de startups nos imaginamos dos posibles escenarios. El primero, el más recurrente: la venta cuando llega una gran compañía. El segundo, cuando al margen de que haya venta o no, la startup se convierte en una gran compañía, cada vez más rentable y cada vez con mayor crecimiento.

Pero hay una tercera opción por la que pocas startup suelen optar pero igualmente exitosa: salir a Bolsa. Estas son algunas historias de varias empresas españolas que empezaron como puras startups y han acabado cotizando en los mercados.

1. MásMóvil

Fue en febrero de 2006 cuando Meinrad Spenger y Christian Nyborg, dos emprendedores prácticamente desconocidos en nuestro país, se propusieron un reto casi imposible: hacerse un hueco en el impenetrable mercado de las telecomunicaciones. Pocos meses después salieron al mercado con una apuesta atractiva pero compleja: cautivar al público joven con una operadora lowcost y unos servicios competitivos.

Poco a poco lo fueron consiguiendo. El crecimiento fue abrumador y la respuesta del mercado tan positiva que, en 2012, saltaron al Mercado Alternativo Bursátil (MAB), una posición que consolidaron en 2014 tras su fusión con Ibercom. La competencia era durísima, en el que quizá era el sector más competitivo de España, pero MásMóvil, tirando de su primigenia filosofía startup, seguía escalando posiciones.

Tanto fue así que en 2015 llegó su despegue definitivo: ese año compró Orange y Jazztel, mientras que en 2016 se hizo con Pepephone y con Yoigo. En apenas 11 años tras su nacimiento, la startup comandada por Spenger había pasado de ser una empresa casi residual a convertirse en el cuarto operador de España. Y si el MAB parecía poco, este 2019 ha llegado el petardazo final: a mediados del pasado mes de junio, MásMóvil entraba en el prestigioso Ibex35, tocando con la yema de sus dedos el imperio empresarial español. ¿Quién habría apostado por ello cuando nacieron?

2. Edreams

En 1999, el español Javier Pérez-Tenessa creó una pequeña página web de reservas de viajes online. Lo que no sabía es que, pese a la buena pinta que tenía, pronto iba a sufrir su primer revés: en el año 2000 estalló la burbuja de las puntocom y el crecimiento de eDreams, que podría haber conseguido mucho dinero de fondos de manera relativamente sencilla, se vio obligadamente estancado.

Pese al golpetazo, la empresa subsistió… y vaya si subsistió. Frente al posible crecimiento agresivo que muchas startups necesitan, eDreams se lo tomó con algo más de calma, aunque sin perder de vista su objetivo: convertirse en un gran player a nivel internacional. Con el tiempo sus cifras de crecimiento fueron aumentando y, poco a poco, eDreams no solo esquivó hábilmente la crisis de 2008, sino que incluso siguió aumentando su tamaño. A día de hoy, la pequeñísima startup de Javier Pérez-Tenessa no solo es la  mayor web de viajes online, sino que a nivel financiero ha llegado a otro nivel: desde 2014 está cotizando en la Bolsa de Madrid.

3. Gigas

Todos sabíamos (o al menos intuíamos) que el hosting podría ser un gran negocio, pero había un problema: así como en los años 90 apenas había mercado y hacerse hueco era más fácil, la competencia ha ido creciendo de manera feroz con el paso del tiempo. Todo eso no fue obstáculo, sin embargo, para que en 2011 Diego Cabezudo decidiese que iba a competir no solo con los nuevos proveedores que iban apareciendo, sino también con varios de los gigantes a nivel mundial.

Gigas no es una empresa tan conocida, ya que se trata de un B2B, pero hay algunas cifras que te dejarán helado: la compañía factura cerca de 8 millones de euros al año y se ha convertido en uno de los referentes del hosting a nivel europeo, algo que le ha servido para cotizar en el MAB desde el año 2015.

4. Lleida.net

Quizá la menos conocida de todas… a menos que tengas cierta edad. Nació hace casi 25 años siendo una empresa de servicio de internet y comunicaciones. De hecho, si fuiste en su momento usuario del IRC, seguro que usaste las líneas o servidores de Lleida.net, que por aquel entonces era, junto a Terra, la gran esperanza de la industria de las empresas digitales en España.

Pero en estos 24 años todo ha cambiado mucho. Con el paso del tiempo, la startup fue evolucionando y adaptándose a los nuevos tiempos y, a día de hoy, destaca por sus servicios de certificación electrónica o envío de SMS, entre otras muchas cosas. Además, Lleida.net factura cerca de 15 millones de euros anuales y cotiza en el MAB y en la Bolsa de París, ya que más del 50% de su negocio procede de fuera de España.

Bola extra. ¿Cabify?

Cabify se ha convertido en la última empresa tecnológica española de moda. No solo ha alcanzado la cota de unicornio a nivel mundial (tiene una valoración superior a los 1.400 millones), sino que además está sopesando su salida a Bolsa, que podría llegar entre este año y el que viene.

Si quieres leer más sobre startups, haz click aquí.

startups

Más en nuestra web