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Emprendedores 18 Sep 2020

Design Thinking: Aprender a ver oportunidades donde antes veías problemas

El Design Thinking (pensamiento de diseño) ha cobrado especial relevancia en los últimos tiempos puesto que consigue adaptar las soluciones a las necesidades, de forma específica.

Existen distintas metodologías ágiles, desde Scrum, hasta Kanban, pero hoy toca hablar de una que ha destacado en los últimos tiempos. Se trata de Design Thinking, una metodología ágil que sobre todo han adoptado aquellas startups que han tenido que dar un paso al frente para desmarcarse del resto y apostar por ideas innovadoras para sorprender a los usuarios. Además, tienen una serie de ventajas. Pero, al contrario de lo que se tiende a pensar, todo lo que se realiza bajo el paraguas del Design Thinking tiene en cuenta en todo momento a los clientes y el principal propósito de todas las creaciones que se realizan no es otro que tratar de ofrecer soluciones a sus necesidades.

Esta metodología tiene una serie de particularidades respecto al resto, que la hacen sumamente interesante de cara a las startups. Son los siguientes:

1- No escatimar en innovación

Es uno de los pilares fundamentales que sustentan el Design Thinking. El propósito de todo el proceso creativo que se plantea tiene que ser el dar solución a los problemas a los que se enfrentan los usuarios, de ahí que haya que pensar en las ideas más novedosas y eficaces para serles de ayuda. Por esto mismo, en el marco de esta metodología es habitual encontrar procesos de ‘brainstorming’ o tormenta de ideas, para que todos los miembros del equipo puedan contribuir y así, entre todos, construir el producto o servicio más innovador que los usuarios puedan encontrar.

2- El trabajo en equipo, pieza clave

Precisamente por el importante papel que desempeñan todos los miembros del equipo, el hecho de construir un grupo en el que todos se complementen resulta vital. Cada uno de los integrantes aportará un mayor conocimiento de aquella área que más conozca, y eso enriquecerá el proceso creativo, de forma que la idea tendrá un componente innovador mucho mayor. Poco importa el tamaño del equipo, si el proyecto acaba de nacer puede que solo haya dos personas contribuyendo a la creación del producto. La clave es que haya opiniones múltiples, visiones distintas sobre cómo afrontar el problema, y así las conclusiones a las que llegarán serán mucho más creativas.

3 - Probar, probar y probar

En un proceso productivo donde la agilidad resulta esencial, es importante que no existan dudas a la hora de probar todas las ideas que vayan surgiendo, puesto que esta es la única forma de ir descartando aquellas propuestas que no se ajusten a lo que estamos buscando. Debemos entender que, al ser una metodología que se aplica al proceso de producción, hace que este proceso sea repetitivo. Pero este aspecto hay que contemplarlo como algo positivo, puesto que nos permite centrarnos en los fallos y mejorar el producto en cada nueva hornada.

Es por esto que será fundamental crear tantos prototipos y MVPs como sea necesario, para que así los puedan probar los potenciales clientes y aporten sus opiniones.

4 - El usuario por encima de todo

Pero si por algo destaca esta metodología ágil es por el protagonismo que adquiere el usuario a la hora de concebir los productos y servicios. Para ello, resulta clave la empatía que debe existir en todo el proceso que plantea el Design Thinking, de tal forma que se pueda conectar directamente con el usuario final, poder conocer de forma precisa cuáles son sus necesidades y, así, ofrecerle una solución óptima. Es por ello que, además de todo el proceso de ‘brainstorming’ y de prototipado, es importantísimo que exista un paso previo en el que se analicen los distintos perfiles de usuario que existen en un mercado concreto, para poder distinguir a los potenciales consumidores y dirigirse a ellos de forma directa.

Por todo esto, si eres emprendedor y el propósito que te has marcado a la hora de crear tu startup es poder agilizar todo lo posible el proceso de producción para así tratar de dar respuestas lo más certeras posibles a las necesidades de los consumidores del mercado que planeas conquistar, entonces tendrás que apostar de forma decidida por el Design Thinking.

 

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