Emprendedores 01 Mar 2021

Edtech: la revolución educativa para responder las nuevas necesidades generadas por la pandemia

La pandemia del coronavirus ha acelerado un proceso que ya se estaba dando. Hoy, las tecnologías educativas se han convertido en un aliado fundamental para garantizar el acceso a la educación

Con la pandemia del coronavirus que, todavía hoy, sigue entre nosotros, son muchos los cambios y hábitos que nos hemos visto obligados a hacer en nuestra vida cotidiana. Uno de los ámbitos en los que ha afectado con mayor crudeza ha sido el de la educación. Por dar algunos datos que nos permitan ver la magnitud de esto, podemos señalar que en abril de 2020, uno de los momentos álgidos de la crisis, en todo el mundo cerraron miles de escuelas y centros educativos. Se estima que más de 1.600 millones de alumnos dejaron de asistir a las aulas de forma presencial. Las consecuencias: aprendizaje interrumpido, retrasos y cancelaciones de exámenes…, todo con un impacto muy negativo en los sistemas educativos de todo el mundo, pero también en el ámbito de la formación informal o no reglada.

Sin embargo, esta triste realidad ha abierto la puerta a nuevas ideas y proyectos para tratar de minimizar ese impacto. La crisis de la COVID-19 ha sido un catalizador importante para mejorar el proceso de aprendizaje no solo para estudiantes y educadores, sino también para inversores y nuevas empresas de tecnología educativa. Un proceso que, si bien en este último año se ha acelerado y consolidado, ya venía pisando fuerte en 2019.

Ante este nuevo escenario, solo queda preguntarse: ¿qué y cómo está cambiando en el sector educativo?

Desde el aprendizaje temprano hasta la educación superior

De esta forma, empresas tecnológicas, grandes y pequeñas, están trabajando para hacer posible un nuevo paradigma. En la educación primaria y secundaria, algunas startups, como Kognity o Lix Technologies están ayudando con los materiales del curso, utilizando libros de texto inteligentes, contenido de video atractivo, presentaciones de diapositivas, actividades y evaluaciones.

En la educación superior, empresas como Graduway o Teacherly permiten a los estudiantes acceder y obtener un apoyo digital que se adapta a sus necesidades específicas.

Un aumento en las inversiones

En cierta forma, la tecnología educativa ha sido considerada durante mucho tiempo como una especie de hermana menor de la tecnología aplicada al sector de la salud o al mundo de las finanzas. Sin embargo, los nuevos tiempos están cambiando esta realidad y cada vez más financiación se dirige a promover la tecnología educativa.

La necesidad de encontrar soluciones a los problemas que se ha encontrado la educación a lo largo de 2020, supuso un aumento de la inversión en tecnología educativa de alrededor del 15%, o lo que es lo mismo, es decir unos de € 6.4 mil millones con respecto al año anterior.

Por ejemplo, en educación superior, GoStudent, con sede en Viena, consiguió 8,3 millones de euros para llevar su escuela en línea con el objetivo de ofrecer sus servicios a toda Europa.

En el campo de la educación escolar, MyTutor, con sede en el Reino Unido, ha desarrollado una plataforma para la enseñanza individual interactiva en línea para alumnos de secundaria. Para poder hacer frente a las necesidades, el pasado mes de junio recaudó alrededor de 4,4 millones de euros. 

Algunas claves: retos y oportunidades

La pandemia actual ha acelerado la transformación de la educación y las nuevas empresas de tecnología en este sector han crecido exponencialmente, lo que significa que la tecnología educativa llegó para quedarse y la forma en que los estudiantes aprenden ya no será la misma.

Este escenario, como es lógico, plantea grandes oportunidades, pero también riesgos. Estas son algunas de las claves que pueden definir el nuevo entorno.

Interactividad. Los dispositivos conectados a Internet en las aulas brindan acceso a muchos recursos interactivos, desde los materiales de audio y video más básicos hasta herramientas creativas y cuestionarios en línea. Sin embargo, estos recursos no pueden tratarse como una solución única para todos y deben adaptarse para adaptarse a la capacidad de cada niño.

Gamificación. La gamificación puede ser una herramienta de aprendizaje muy poderosa, especialmente cuando va acompañada de un objetivo de aprendizaje claro. Estudios apuntan a que su uso puede aumentar significativamente la motivación de los estudiantes.

Inteligencia artificial. La inteligencia artificial es una tecnología muy interesante. Y, como tal, despierta muchas esperanzas en el sector. No obstante, la realidad es que todavía existen obstáculos importantes cuando se trata de evaluar el desempeño de los estudiantes utilizando IA y algoritmos.

Impacto social y emocional. Si bien la tecnología educativa aporta muchos aspectos positivos, debe tenerse en cuenta el impacto que tiene en el bienestar emocional. Muchos alumnos, en especial los más pequeños, son muy capaces de comprender la funcionalidad de su tecnología, pero, en cambio, no son conscientes del impacto que puede tener en su salud mental.

 

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