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Emprendedores 22 Ago 2019

El concepto que predice la longevidad de tu startup: ¿qué es el MOAT?

Si piensas que nadie te va a copiar, te equivocas. Pero el MOAT podría salvarte.

Cuando una startup empieza su actividad siempre suele presumir de sus ventajas, de su valor añadido y de aquello que hace únicos sus productos o servicios. Además, si el emprendedor lleva poco tiempo en esto o peca de exceso de optimismo, dirá frases como “Nadie está haciendo lo que nosotros” o “Nadie va a poder copiarnos”.

Huelga decir que se equivoca en las dos frases. Lo más probable es que sí haya gente haciendo lo mismo que tu startup (y si es verdad que nadie más lo está haciendo… replantéatelo). Lo que desde luego sí parece imposible es que nadie te pueda copiar. A menos que tu startup pertenezca al sector científico, tengas una patente o algo similar, cualquiera podrá copiarte. Y quizá pueda hacerlo incluso en apenas unos minutos, así que de poco te servirá tu gran innovación. Ahora bien, hay un concepto que podría salvarte y que, por ello, debes conocer: el MOAT.

¿Qué es el MOAT?

Warren Buffett definió el MOAT (‘fosa’, en su traducción del inglés) como aquella ventaja competitiva que puede tener cualquier empresa y que no la hará vulnerable frente a los nuevos players que puedan surgir en su sector. El empresario acuñó esta definición en 1999 en una entrevista a Forbes: “La clave para invertir no es evaluar cuánto afectará una industria a la sociedad, o cuánto crecerá, sino más bien determinar la ventaja competitiva de una empresa y, sobre todo, la durabilidad de esa ventaja”.

Para Buffett, el MOAT puede ser variado:

  1. Un software difícilmente replicable
  2. Una patente o una propiedad industrial con derechos de autor
  3. La posesión de un cliente exclusivo (ejemplo: que tengas un B2B de logística y tengas firmado un contrato de 20 años con Correos, Nacex, Seur y DHL)
  4. Cualquier otro condicionamiento, ya sea económico (que tengas mucho más dinero que tus competidores), geográfico (que tu empresa esté localizada en el país de producción del que bebe tu negocio), etc.

¿Qué debe tener tu MOAT?

Es probable que ya tengas en mente cuáles son los MOATS de tu compañía, pero quizá no los hayas afinado aún del todo. Cualquier MOAT debe tener una serie de condicionantes imprescindibles para que la ventaja competitiva sea real:

  1. Invariabilidad. Tus competidores pueden acercarse a la ejecución de tu MOAT, pero nunca deben ser capaces de replicarlo por completo. Y en caso de que puedan, debe salirles tan caro que ni siquiera les merezca la pena.
  2. Durabilidad. No se trata de que tengas una ventaja competitiva a día de hoy, sino de que sigas teniéndola dentro de cinco años. Si la permanencia de tu MOAT va a ser una carrera contrarreloj, no tienes un MOAT.

Mientras tus competidores intentan emular tu MOAT, tú debes ser capaz incluso de mejorarlo. En este sentido el tiempo jugará en tu favor: mientras tus competidores intentan acercarse a ti, tú tienes que seguir distanciándote para prolongar lo más posible la vida de tu MOAT y, por tanto, la longevidad de tu startup.

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