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Emprendedores 07 Abr 2020

El método B.R.E.A.D o cómo cuidar a tus clientes de forma óptima

Seth Godin, experto reputado en marketing, ha creado un método para saber qué aspectos deben afianzar las compañías con sus clientes en cada fase de la relación que se establece entre ellos. Es el método BREAD.

Es uno de los aspectos más importantes a los que deben atender las startups y, en mitad de la vorágine, puede que se relegue a un segundo plano. No obstante, cuidar la relación con los clientes y afianzarla, debe ser una prioridad para aquellos emprendedores que buscan el éxito de sus proyectos. Porque no es una cuestión que pueda desatenderse en ningún momento, puesto que como explica Seth Godin, uno de los más reputados expertos en el mundo del marketing, la relación con los clientes evoluciona y hay que saber qué potenciar en cada circunstancia y en cada fase del proceso.

Para ello, Godin ha elaborado un método en el que, a su juicio, se refuerzan los aspectos que se deben destacar en cada una de las etapas por las que pasa la relación startup-cliente, así como aquellos factores que deben destacarse. Lo ha llamado B.R.E.A.D, ‘pan’ en inglés, y trabaja aspectos como construir una relación de calidad, saber cuándo es el momento de pasar a la acción y sobre todo entender cuáles son las necesidades del cliente en base a conversar con él.

¿En qué consiste el método BREAD?

1. Build: construir una relación duradera

Antes de pasar a la acción, el primer cometido de todo emprendedor debe de ser acercarse a sus potenciales clientes y explicarles quién es, qué ofrece y cómo puede ayudarles. Todo ello, com destaca Seth Godin, de una forma auténtica, sin dobleces y mostrándoles las cosas tal y como son. En este punto es de vital importancia entender que las primeras impresiones, las sensaciones que causen en los clientes y los sentimientos con los que ellos salgan de las reuniones determinarán el rumbo de las posteriores acciones, así como de la relación que se establezca entre ambos.

Por ello, más allá de una relación puramente económica o de negocios, debe establecer una relación emocional, crear vínculos entre ambos actores que sirvan para establecer una base sólida respecto a lo que está por llegar.

2. Research: investigar y comprender las necesidades

Es el momento de resolver los porqués, y para ello es necesario preguntar. Aunque la relación entre ambos agentes todavía no esté del todo madura, hay que seguir construyendo las bases que sustenten las fases que están por venir. Así, el cometido del emprendedor y de todo el engranaje de la startup no debe de ser otro que entender las necesidades de los potenciales clientes y saber transmitirles cómo el producto o servicio de la startup puede ayudarles, y por qué quieren hacerlo.

Esta es una fase complicada, porque es el momento de establecer un presupuesto, un elemento que siempre puede trastocar el buen rumbo de la relación que se está construyendo. Para evitar que esto ocurra, Godin recomienda que las necesidades presupuestarias se establezcan en base al valor de las mismas y no tanto al tiempo que va a ser necesario implementarlas. Y esto es algo que el cliente debe de tener claro en todo momento.

3. Engage: atrapa definitivamente al cliente

Si todo ha salido según lo previsto, el emprendedor habrá logrado que los clientes lleguen hasta esta fase en la que se redactan los contratos, se estrechan las manos y los negocios comienzan a prosperar. Todo ello, después de haber escuchado a quienes van a adquirir sus productos o servicios, haber entendido cuáles son sus necesidades y, de este modo, haber forjado una relación basada en el valor mútuo. Ahora es el momento de conseguir que sea una próspera y duradera relación.

4. Action: es el momento de pasar a la acción

Después de las conversaciones pertinentes, de plasmar en los documentos oportunos las tareas a realizar y cómo repercutirán las mismas en las arcas de la startup, es el momento de ponerse manos a la obra. Es ahora cuando la relación que se ha fraguado durante las conversaciones previas debe de consolidarse y, para ello, el equipo que rodea al emprendedor debe de avalar con su trabajo todo el buen hacer del líder del proyecto.

5. Delight

Si todo va bien, pasaremos a la última fase del método B.R.E.A.D que no es otra que Delight, es decir, el cliente ha quedado encantado con el trabajo. Para ello, el emprendedor tendrá que asegurarse de cumplir con todo aquello que había prometido, y así tratar de conseguir que los vínculos que les unen se hagan aún más fuertes y se prolonguen a lo largo del tiempo. Ese es, precisamente, el propósito que persigue este método propuesto por Seth Godin. Pero claro, todo depende de los emprendedores, de su honestidad, de su trabajo y de su compromiso con los clientes, que serán los encargados de decidir si el proyecto triunfa o fracasa.

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