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Future Trends Forum 07 Ene 2020

El programa espacial Chino busca ser el primero en volver a la Luna con misiones tripuladas

En los últimos años, China se ha convertido una potencia muy a tener en cuenta en cuanto a su programa espacial, en especial desde que en 1993 se creara la Administración Espacial Nacional China, CNSA.

Durante muchos años hablar de investigación espacial fue sinónimo de hacerlo de los programas espaciales de los Estados Unidos y de la Unión Soviética. Luego se les unió Europa mediante la Agencia Espacial Europea, fundada en su forma actual en 1975, aunque su germen, la Organización Europea para la Investigación Espacial, ESRO por sus siglas en inglés, nació en 1964.

Pero en los últimos años China se ha convertido en una potencia muy a tener en cuenta en cuanto a su programa espacial, en especial desde que en 1993 se creara la Administración Espacial Nacional China, CNSA por sus siglas en inglés. Aunque no hay que olvidar que el 24 de abril de 1970 China se convirtió en el quinto país del mundo en poder poner satélites en órbita con el lanzamiento del Dong Fang Hong 1 a bordo de un cohete Larga Marcha 1.

En la actualidad China dispone de una completa gama de lanzadores de la familia Larga Marcha que permiten colocar en órbita cargas que van desde unos cientos de kilos hasta las 25 toneladas. Además, gracias a la liberalización del mercado, hay numerosas empresas privadas que están desarrollando lanzadores, en especial en el segmento de los microsatélites. De hecho el 25 de julio de 2019 iSpace se convertía en la primera de estas empresas privadas en llevar a cabo un lanzamiento orbital con éxito después de otros dos intentos anteriores fallidos por parte de otras tantas empresas.

Esto le ha permitido lanzar todo tipo de satélites que van desde los de observación terrestre, algunos de ellos en colaboración con otras agencias espaciales a satélites de comunicaciones, pasando por satélites militares o la constelación Beidou, que es la versión china del GPS estadounidense.

Tiene también un programa de exploración lunar que le ha permitido colocar dos sondas en órbita alrededor de nuestro satélite y hacer aterrizar dos rovers en su superficie, uno de ellos en la cara oculta de la Luna, lo que ha convertido a China en el primer país de la historia en aterrizar allí. Preparan una quinta misión que tiene como objetivo traer de vuelta muestras de la superficie para su estudio en la Tierra.

Yutu 2, el rover de la misión Chang’e 4, la primera en aterrizar en el lado oculto de la Luna - CLEP/CNSA

Con lo que no han tenido suerte hasta ahora es con la exploración del sistema solar. Su hasta ahora único intento fue el de la sonda Yinghuo-1, que tenía como objetivo entrar en órbita alrededor de Marte. Pero fue lanzada junto con la sonda Fobos-Grunt de Roscosmos en 2011 y las dos terminaron desintegradas en la atmósfera terrestre después de que un fallo del lanzador impidiera que partieran hacia su destino. Sin embargo China tiene en marcha un ambicioso programa de lanzamientos más allá de la Luna: 2020, un orbitador y un rover rumbo a Marte; 2024, una misión de toma de muestras de un asteroide cercano a la Tierra; 2028 una misión de retorno de muestras de Marte, y en 2029 una sonda a Júpiter. Aunque las fechas en la exploración espacial son siempre flexibles y es posible que no se cumplan.

De todas formas la joya de la corona del programa espacial chino es su programa tripulado. Desde el 15 de octubre de 2003 nueve hombre y dos mujeres chinos han estado en órbita, lanzados a bordo de cápsulas Shenzhou. Parte de su tiempo en órbita, además, lo pasaron a bordo de los laboratorios espaciales Tiangong-1 y Tiangong-2, que han servido como plataforma de pruebas de la estación espacial permanente que China quiere poner en órbita.

La futura estación espacial china - CNSA

Se trata de una estación espacial modular, similar a la Estación Espacial Internacional, aunque bastante más pequeña, con capacidad para una tripulación de tres personas. El gobierno chino ya ha anunciado que está abierto a colaboraciones internacionales tanto en lo que se refiere a los experimentos a desarrollar a bordo como en lo que se refiere a la composición de las tripulaciones. De hecho la astronauta de la Agencia Espacial Europea Samanta Cristoforetti ya se está entrenando junto con sus colegas chinos; todo apunta a que será el primer tripulante de otra agencia que irá a la estación espacial china.

Y China no quiere quedarse en órbita baja terrestre con sus misiones tripuladas. Tiene el objetivo, a 10 ó 15 años vista, de colocar una misión tripulada sobre la superficie de la Luna. Y no sería de extrañar que la próxima persona en pisar la Luna sea china, aunque que la administración estadounidense haya dicho que quiere volver a la Luna en 2021, algo extremadamente poco probable.

No está nada mal por mucho que a veces se critique el programa espacial chino por basarse en la tecnología desarrollada para el programa espacial soviético y luego para el ruso; no cabe duda de que están obteniendo resultados.

Si quieres saber más sobre el espacio, no te pierdas el análisis de nuestros expertos en el informe "Comercialización del espacio".

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