​Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Politica de cookies

¿Cuál es el futuro de los grandes supermercado? Conoce las consecuencias del auge de la compra online.

Cada vez son más las familias jóvenes que hacen la compra online y eso plantea muchas incógnitas sobre el futuro de los grandes supermercados.

Cinco o seis años atrás, la mayoría de las familias con hijos pequeños tenía que ir a la gran superficie de turno para hacer la compra. Eso les exigía, muchas veces, toda la logística de llevar a los niños, que a veces no se portaban bien porque se aburrían, y además invertir horas en desplazarse al supermercado, encontrar un producto que cambiaba una y otra vez de lugar, hacer cola frente a las cajas registradoras y cargar con las bolsas de vuelta a casa. Se les iba, fácilmente, la mañana o la tarde de un día del fin de semana.

Ahora, cada vez son más las familias jóvenes europeas, estadounidenses e incluso chinas que hacen la mayor parte de las compras por internet. A lo largo de la semana, también se pasan por los comercios próximos a sus viviendas para satisfacer necesidades puntuales o acceder a unos productos frescos que necesitan ver antes de consumirlos.

En estas circunstancias, los supermercados online, tanto los de los operadores tradicionales como Carrefour como los de gigantes nuevos como Amazon, han redefinido y expandido el público que puede y quiere contratar los servicios de entrega a domicilio de alimentos o productos para el hogar. Antes eran el reducto de personas mayores con dificultades para llevar bolsas y ahora, un poco más cada día que pasa, también el de las parejas jóvenes con niños.

El futuro, aparentemente, pasa por la mejora sustancial de unos supermercados online que a veces o tienen menos variedad de producto que las grandes superficies o, peor aún, después de vender la mercancía van y les dicen a los usuarios que no se la pueden entregar porque no les queda.

¿Cuál es el futuro de la compra online?

El futuro de la compra online también avanza en la línea de unas tiendas de proximidad que se están multiplicando en los barrios. Amazon quiere acabar con las distancias acelerando las entregas desde sus almacenes robotizados; los supermercados tradicionales apuestan por acercarse lo máximo posible a sus clientes presentándoles debajo de sus casas una oferta que pueden ver y tocar.   

Todo esto, por supuesto, plantea incógnitas como, por ejemplo, el destino de los enormes espacios que poseen las grandes cadenas de hipermercados en los cinturones de las ciudades. La respuesta sencilla es que muchos desaparecerán y que, los que queden, lo harán por dos motivos: primero, nos habrán dado nuevas facilidades a sus clientes (como la posibilidad, que ya existe, de hacer la compra por internet y recogerla en el aparcamiento de las grandes superficies); y segundo, nos ofrecerán en esos edificios una experiencia lo suficientemente única y física como para que no podamos vivirla en una plataforma digital.

Artículos relacionados

Más en nuestra web

  • Memoria 2016

    Memoria de actividades de la Fundación Innovación Bankinter en 2016. 

    08 feb 2017 | fundacion
  • Laura Lechuga
    Laura Lechuga

    Profesora en Institut Català de Nanociència i Nanotecnologia (ICN2)