​Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Politica de cookies

Emprendedores 11 Jul 2018

El viaje de las aceleradoras de startups: de las generales a las sectoriales y corporativas

¿Hay demasiadas aceleradoras en España? Quizá… por eso están empezando a mutar.

En la época de auge del emprendimiento español, en torno a 2011-2012, no solo empezaron a nacer más startups que nunca, también comenzaron a ser cada vez más visibles otro tipo de entidades que acabaron siendo claves aquellos años: las aceleradoras de startups.

Eran tiempos en los que, anualmente, las aceleradoras acogían gran parte del mejor talento emprendedor español y les daban el empujón que necesitaban para intentar abordar el camino del éxito. Fueron años, en definitiva, en los que aceleradoras como Seedrocket, Plug&Play o Wayra, entre muchas otras, empezaban a formar y a dar a conocer a multitud de startups.

La tendencia, no obstante, ha ido cambiando. Durante estos años hemos ido observando cómo aumentaban el número de aceleradoras, uniéndose Lanzadera o Conector, pero lo cierto es que el modelo ha ido cambiando. ¿Por qué? Seguramente por dos motivos:

  1. Consolidación del mercado. Las aceleradoras generalistas eran esenciales cuando en España empezaba a haber muchas más startups… pero el mercado seguía sin consolidarse. Ahora, sin embargo, las startups tienen acceso a un mercado mucho mayor y a unas posibilidades de financiación y expansión que han aumentado exponencialmente. A día de hoy, y esto hay que reconocerlo, es difícil que las mejores startups españolas pasen por una aceleradora.
  2. ¿Congestión? Durante los últimos años ha habido un chiste recurrente: “Hay más aceleradoras de startups que startups”. Está claro que es una afirmación tremendamente exagerada, pero da cuenta de una realidad: el aumento, quizá demasiado elevado, del número de aceleradoras que quizá no aportaban tanto valor.

Por eso las aceleradoras han ido mutando. De las tradicionales aceleradoras generalistas hemos pasado a ver la tendencia actual, que se dirige en dos direcciones:

  1. Aceleradoras de nicho. Si (parece que) las aceleradoras generalistas ya no aportan tanto valor, ¿por qué no hacer especializadas en un sector? Eso es lo que hemos ido encontrando últimamente en iniciativas como Impact (aceleradora del sector mobile) u Orizont (sector agrario). También hemos visto cómo otras aceleradoras, sin dejar de ser generalistas, sí han ido mostrando predilección por algunos sectores en concreto: es el caso de Conector con el sector gaming y Lanzadera con el sector de alimentación y delivery.
  2. Aceleradoras corporativas. En España cada vez son más las grandes compañías que apuestan por montar su propia aceleradora, y tenemos ejemplos de sobra: Mahou ha lanzado BarLab, Bayer ha lanzado Grant4Apps, Airbus ha lanzado BizLab, Cuatrecasas ha lanzado Acelera, Caser ha montado una incubadora… Todas ellas con un denominador común: cazar a las mejores startups de su sector y crecer juntos.

Por eso, si estás montando una startup, quizá ha llegado el momento de plantearte una pregunta: ¿necesitas irte a la incubadora más afamada de España? ¿O igual te compensa más acudir a una que sea más pequeña pero que esté especializada en tu sector? Esta segunda opción, con el tiempo,ha ido ganando adeptos. Lo que está claro es que, si quieres acelerar tu negocio, cada vez tienes más formas de hacerlo.

Y si buscas financiación para tu startup, comprueba que cumples con los requisitos para participar en el programa Emprendedores.

Más en nuestra web