En un entorno altamente competitivo, una startup puede mejorar sus expectativas aprovechando las ventajas de jugar con un factor que no todos tienen en cuenta: el empaque.

El empaque de un producto ha dejado de ser un elemento secundario para los clientes y, por lo tanto, para la evolución de las ventas. En este entorno empresarial que destaca, cada vez más, por su carácter fuertemente competitivo, un empaque de producto sólido puede mejorar las ventas, magnificar la reputación en el mercado y abrir varias otras oportunidades para cualquier empresa, y, por supuesto, para las startups.

Por este motivo, es necesario trabajar a fondo este asunto para asegurarse que el empaque sirve para nuestros fines, como, entre otros, aumentar las ventas para mejorar el beneficio. A continuación, explicamos las diferentes formas en que este elemento puede afectar en la consecución de nuestros objetivos y los beneficios que nos puede aportar

 

Protección del producto            

El primer beneficio, evidente, pero no por ello menos importante, es que un buen empaque ayuda a proteger el producto que ofrecemos a los clientes. Especialmente si trabajamos en el sector minorista, es necesario que el empaque sea resistente para evitar que el contenido se dañe durante el transporte.

Hoy en día, la mayoría de las compañías invierten grandes cantidades de dinero, conscientes de las ventajas de proteger sus productos, porque los daños se producen durante el envío, en las tiendas y durante el uso normal por parte de los consumidores. Unos daños que, en última instancia, pueden tener como resultado un aumento de la insatisfacción del cliente y la pérdida de ingresos.

 

La calidad se debe reflejar en el empaque     

Si los ojos son el espejo del alma, cada vez está más asumido que el empaque lo es de la calidad del producto. Es cierto que los consumidores son cada vez más exigentes en cuanto a calidad se refiere, por lo que transmitir una sensación de calidad desde el primero hasta el último de los detalles es algo a lo que se debe prestar importancia. Debido a que el empaque refleja la calidad del producto, es imperativo invertir en él de manera inteligente. Por tanto, tener en cuenta esta recomendación ayudará a que los clientes construyan una buena imagen de nuestro negocio.

 

Una fuente de información para el consumidor

Además, de proteger, el empaque debe ser una fuente de información, y cuanto más clara y profunda, mejor. Por eso, no se trata solo de enumerar algunas características (o ingredientes, si se trata de alimentos, por ejemplo), sino que debe ser capaz de predecir qué tipo de preguntas se hará el cliente cuando tenga que elegir entre nuestro productos y otros similares. De esta forma, conseguiremos que el cliente esté más seguro al adquirir nuestro producto, convencido de que lo que buscaba es lo que encontrará en el interior.

Por ejemplo, si ofrecemos unos auriculares Bluetooth, y a un cliente le llaman la atención, es más que probable que busque información en la caja. Ahí debería encontrar datos como los materiales de los auriculares, la duración de la batería, qué versión de Bluetooth está usando, si ofrece cancelación de ruido y si es, etc.

 

Un foco de atención      

Incluso si un potencial cliente no conoce una marca nueva, un empaque atractivo será capaz de llamar su atención. Las emociones juegan un papel importante en los consumidores, por lo que ofrecer una imagen que sea capaz de generar alguna emoción será un punto positivo para que se escoja nuestro producto. En consecuencia, captar la atención, resaltar el valor del producto a menudo y generar una sensación positiva, será una buena forma de incrementar las ventas.

 

Respeto al medio ambiente

Un último aspecto, pero no por ello menos importante, es el respeto por el medio ambiente.  Los sondeos de opinión apuntan a que la mayoría de los compradores prefieren adquirir productos de marcas que se alineen con sus creencias y valores, incluso si eso significa gastar un poco más de dinero. Del mismo modo, también sabemos que el medio ambiente ocupa un lugar prioritario en las preocupaciones de muchas personas, cada vez más.

Del mismo modo, también escogen empresas que representen sus valores. Los consumidores millennials son particularmente sensibles a cuán “verdes” son los productos que compran y es probable que presten más atención al empaque. The Guardian realizó un estudio y encontró que el 70% de los consumidores prefieren marcas con empaques sostenibles.

Por tanto, teniendo en cuenta esta información, parece claro que apostar por un empaque sostenible es una buena decisión, no solo para el planeta, sino para nuestra startup.

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