​Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Politica de cookies

Emprendedores 12 Ago 2019

La dilución en una ronda de financiación: ¿amiga o enemiga?

Aunque a primera vista pueda parecer negativo el hecho de perder control sobre la startup, existen varias razones que explican por qué es es buena (o no) la dilución.

Abrir el capital a un nuevo socio o ampliar capital es, la gran mayoría de veces, motivo de celebración para una empresa. Como, además, es un paso ya casi natural en la progresión de una startup, es conveniente familiarizarse con un término que siempre acompaña a estas operaciones: la dilución.

¿Qué es la dilución? “En el ámbito bursátil, disminución del valor de cada acción debida a una nueva emisión o a la conversión de bonos u obligaciones en acciones”, según especifica la RAE. ¿Y en una startup? Podría definirse como la disminución del porcentaje de accionariado de los socios de un proyecto como consecuencia de una ampliación de capital.

Si, por ejemplo, estás negociando la incorporación de tres socios a tu empresa (de la que controlas el 100% del accionariado) que buscan aportar 100.000 euros a tu startup y la valoración premoney es de 700.000 euros, la postmoney ascendería a 800.000 euros. Si tenemos en cuenta la aportación de los nuevos socios sobre la valoración postmoney (800.000 euros), a cada inversor le tocaría un 4,16% del pastel (un 12,5% en total). Como te habrá tocado ceder un 12,5% de las acciones, tras la operación pasarás a controlar un 87,5% del accionariado. Tu dilución, por tanto, habrá sido del 12,5%.

Pero ahora imagina que pasan los meses y tú y tus tres nuevos socios decidís realizar una segunda ampliación de capital. La situación plantea dos posibles escenarios:

  1. La startup amplía capital para que participen nuevos socios y los inversores iniciales (los tres que aportaron 100.000 euros) deciden no participar en esta nueva operación. Si la tarta es cada vez más grande, pero ellos no quieren más porciones, lo lógico será que sus participaciones también se diluyan (pasando de un 4,6% a un 3,5%, por ejemplo).
  2. La startup amplía capital y todos los socios existentes (incluyendo a los fundadores) también compran nuevas acciones. La tarta es cada vez más grande, pero la porción de cada socio también, por lo que no tendría porqué producirse la dilución (siempre dependerá de cuánto capital más hayan aportado).

Sabiendo esto, ¿la dilución es positiva o negativa? Aunque a primera vista pueda parecer negativo el hecho de perder control sobre la empresa (especialmente en el caso del fundador), existen varias razones que explican por qué es es buena (o no) la dilución.

 

Puntos a favor de la dilución en una startup:

  • La dilución es consecuencia de una ampliación de capital, es decir, de que entren nuevos recursos económicos en la startup. Como el objetivo del fundador es que su proyecto salga adelante (y para ello suele ser crucial acceder a financiación), ceder algo de control forma parte de la evolución de la empresa.
  • Aunque el fundador vea cómo se diluye su participación, ésta tendrá más valor que antes siempre que la valoración postmoney de la startup sea cada vez mayor.
  • Lo mismo ocurrirá con los inversores. Aunque en ocasiones los inversores deciden incluir una cláusula antidilución en los contratos de inversión, el hecho de que se diluya su participación implica que no tendrán que aportar más capital a la startup pero que su participación en la compañía será más valiosa. El dinero que no destinen a la ampliación de capital, lo podrán destinar a otros proyectos y diversificar su cartera.

 

Puntos en contra de la dilución en una startup:

  • Una excesiva dilución de los fundadores puede hacer que éstos pierdan por completo el control de la empresa, perdiendo poder de decisión y la motivación para continuar luchando por su proyecto.
    Aun así, es necesario tener en cuenta cuál es la dilución habitual en función de la fase del proyecto.

Fuente: Bradleybirchall.com

  • Si la valoración postmoney de la startup es menor, la dilución provocará que los fundadores e inversores vean no sólo cómo se reduce su participación, sino también como el valor de esta es menor que antes.

startups

Más en nuestra web