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Emprendedores 17 Abr 2020

Estas son las claves para que tu startup sea sostenible sin dejar de ser rentable

Muchos expertos aseguran que el rápido crecimiento de la economía global ha acelerado la degradación del medioambiente. Las startups tienen el reto de trabajar de forma sostenible sin renunciar a la rentabilidad.

Todo proyecto tiene un objetivo a largo plazo de mejora continua y rentabilidad. Aquí entra en juego el concepto de rentabilidad sostenible, que para una empresa significa que posee la capacidad de proporcionar un servicio o producto que es rentable y, además, reduce al mínimo cualquier tipo de impacto medioambiental. 

Aunque es una idea que se ha demostrado obsoleta, todavía hay quienes contraponen rentabilidad y sostenibilidad, bajo la creencia de que esta lastrará a aquella, por el alto coste de las mismas.

Una investigación del Instituto de Tecnología de Massachusetts, sin embargo, muestra que la sostenibilidad y las ganancias están lejos de ser mutuamente excluyentes. El 37% de las empresas que participaron en el estudio afirmaron que sus acciones en favor de la sostenibilidad no erosionaron sus beneficios, y, de hecho, una de cada dos empresas ha adaptado su modelo de negocio para aprovechar las oportunidades de sostenibilidad.

Las empresas que planifican activamente teniendo en cuenta el cambio climático aseguran un retorno de la inversión (ROI) un 18% mayor que las empresas que no lo hacen. Para las empresas que se niegan a revelar sus emisiones, ese número salta al 67%.

Muchas empresas no aprovechan la oportunidad para implementar la sostenibilidad. Pero a medida que los recursos se reducen y las oportunidades se vuelven más escasas, más difícil será tomar el camino adecuado y aprovechar las oportunidades.

Para avanzar en esta línea y crear una startup en la que ambos elementos vayan de la mano, existen algunos elementos claves que se deben potenciar.

La cultura de la innovación para ganar sostenibilidad

La cultura propia de una startup es un elemento clave que la define y marca el camino que pretende seguir. Y uno de los rasgos más importantes es, sin duda, la innovación. Un estudio realizado por MIT Sloan Management Review y el Boston Consulting Group afirma que casi el 50% de las empresas cambian sus modelos de negocio como resultado de las oportunidades de sostenibilidad. Una sostenibilidad tanto más exitosa cuanto más ambiciosa es la voluntad de innovar.

Eso sí, para establecer una cultura corporativa de innovación sostenible y efectiva, la innovación debe impregnar todos los espacios de la startup, empezando por los fundadores y la gerencia, hacia abajo. Es importante, en este sentido, dar a la tecnología la importancia que merece, pues es un aliado fundamental para lograr este objetivo. Y la mejor forma de hacerlo es creando una estrategia a largo plazo con la innovación como objetivo principal.

Reciclar y reducir

Existe una máxima que, a pesar de estar muy extendida, tiene mucho de mito: las empresas pequeñas o de reciente creación no poseen las herramientas ni la capacidad para reciclar de forma eficiente, por lo que los residuos que las empresas desechan regularmente, como papel, botellas de plástico y productos de desecho electrónicos, acaban en el vertedero.

Sin embargo, la realidad es que existen multitud de vías para que las startups puedan dar una salida adecuada a estos residuos, desde el reciclaje a la reutilización, lo que, a su vez, puede suponer una reducción y un ahorro. Desde las administraciones públicas tratan de desarrollar e implementar planes y acciones dirigidas en esta dirección, con el objetivo de promover la ecología de las empresas, especialmente dentro de la Unión Europea. De hecho, son muchas las administraciones, y también entidades privadas, que ya se han puesto manos a la obra para financiar mejoras en campos como el reciclaje, la eficiencia energética o el uso de energías renovables.

Es esta línea, las empresas pueden hacer pequeños pero efectivos cambios, tan sencillos como adquirir bolígrafos reutilizables con recargas de tinta que resultarán más baratos a largo plazo; o comprar equipos de tecnología para la oficina a compañías que disponen de esquemas de reciclaje en los que recuperan o compran sus computadoras y accesorios viejos al comprar uno nuevo, como Dell y HP, entre otras.

Emisiones: menos es más

Como ya hemos apuntado, cada vez son más frecuentes los planes para reducir las emisiones a la atmósfera, con la ventaja de que, además de ser positivo para el medio ambiente, también enormemente la eficiencia de una organización. Por ejemplo, las startups pueden ahorrar recursos muy importantes reduciendo las emisiones de dióxido de carbono creadas por viajar o volar a las reuniones, sustituyendolas por herramientas apoyadas en las nuevas tecnologías, como las videoconferencias.

Otras medidas apuestan por promover el uso de transporte sostenible entre los miembros y empleados de la organización para dirigirse al trabajo, como el transporte compartido, el transporte público o los medios no contaminantes. Un buen ejemplo de esta idea la encontramos en Reino Unido. El sistema Cycle2Work brinda a las empresas la oportunidad de prestar bicicletas a su personal por un porcentaje de su salario.

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