Emprendedores 14 Ene 2021

Evita estos errores empresariales que suelen cometer los nuevos emprendedores

Fundar una startup, y llevarla al éxito, es un camino lleno de retos. Muchos de los errores son inevitables. Otros, sin embargo, dependen de que estemos preparados.

Retos. Esa es, probablemente, el término que más se relaciona con el proceso de crear una startup. Los obstáculos que nos podemos encontrar son innumerables, más de los que, seguramente, podamos imaginar. Por ese motivo, cuanto más preparados estemos para sortearlos, mejor. Su naturaleza puede ser muy variada, desde costos inesperados, problemas con el flujo de caja hasta problemas de personal. Esto, claro está, sin contar el desafío que supone crear una base de clientes sólida y comercializar de manera efectiva.

Si bien muchos de estos obstáculos son frustrantes, quizás algunos de los problemas más desafiantes serán consecuencia de nuestros actos y decisiones. Después de todo, errare humanum est. Para que, en cualquier caso, puedas estar atento, aquí te contamos algunos de los errores comerciales más comunes que podemos encontrar.

No planificar

Uno de los mayores errores cuando queremos emprender o lanzar nuestra startup es el de no crear un plan de negocios realista. Un plan de negocios debe incluir los pasos exactos que se seguirán para lograr que sea rentable. Debe estar organizado e incluir planes de respaldo para situaciones inesperadas. También debe incluir una estrategia de salida y el objetivo final de la empresa.  Aunque no es una parte obligatoria de un plan comercial, la pandemia actual de COVID-19 ha destacado la importancia de crear un plan de continuidad comercial.

Si contamos con un plan de negocios adecuado, tendremos una herramienta muy útil para  tomar decisiones comerciales acertadas, obtener préstamos e incluso lograr que los inversores se unan.

Además, es importante que el plan de negocio se adapte de forma coherente a nuestro sector, ya que, en muchos casos, pueden existir elementos diferenciales que es importante tener en cuenta.

Esperar demasiado para contratar

Esperar demasiado para contratar o contratar en momentos de desesperación puede dañar significativamente el crecimiento de nuestro negocio. Este es uno de los errores más comunes que cometen los propietarios de pequeñas empresas al intentar expandir sus empresas. Si esperamos hasta que se acumule la carga de trabajo o contratamos de forma azarosa por falta de planificación, es posible que acabemos generando nuevos problemas y más trabajo.

Por este motivo, entre otros, una buena decisión es siempre adelantarse y comenzar a trabajar en equipo antes de que sea una necesidad imperiosa. Además, podremos empezar entrenando al personal y delegando pequeñas tareas desde el principio, para facilitarte la vida en el futuro. En resumen, planificar la contratación con antelación y tomarnos el tiempo necesario para contratar las personas adecuadas nos harán ganar en eficiencia.

Comenzar sin la financiación adecuada

Ser propietario de una empresa requiere capital. Comenzar con la financiación adecuada puede brindarnos la oportunidad que buscamos.

Encontrar el préstamo adecuado para pequeñas empresas puede llevar mucho tiempo, por lo que esperar hasta el último momento será, siempre, una muy mala decisión.  Así, es mejor hacer todo lo posible por mantenerte atento al flujo de caja y crear previsiones financieras para el futuro. Esto nos ayudará a identificar cuándo necesitaremos fondos adicionales, de modo que podamos tomar las medidas para buscar capital.

Comprometerse demasiado

Qué hay más cierto que la emoción de poner en marcha nuestra startup. Llevados por eso, es posible que perdamos de vista nuestra realidad, lo que nos puede llevar a un exceso de compromiso e involucrarnos en exceso en los primeros meses de operación. Si esto ocurre, es probable que en poco tiempo quedemos totalmente exhaustos, y también nuestro equipo.

Llegar demasiado pronto a una situación de agotamiento predispondrá nuestro proyecto al fracaso y dificultará las posibilidades de escarlarlo.En consecuencia, es extremadamente importante encontrar el equilibrio entre nuestra vida laboral y personal para que el negocio sea rentable.

No priorizar ni cuidar las ventas

El objetivo de todo proyecto empresarial es vender el bien o servicio que se desarrolla. Y no tener esto claro es uno de los grandes problemas que debemos evitar. No hacerlo podrá generar todo tipo de problemas, relacionados con el flujo de caja o la propia viabilidad del proyecto. 

Por tanto, debemos tener siempre claro que las ventas lo son todo en los negocios. Es clave asegurarse de que el concepto funciona, y existen potenciales clientes que se pueden interesar y estar dispuestos a pagar por él. Así mantendremos las finanzas saneadas y el proyecto será sostenible.

Fijación de precios inferiores a los de sus bienes o servicios

A veces, reducir el precio al máximo puede ser una buena estrategia comercial, Sin embargo, hay muchas ocasiones en las que infravalorar los bienes o servicios que lanzamos al mercado puede ser muy perjudicial para nuestro nuevo nuevo negocio. Si jugamos a la baja y los precios no son lo suficientemente altos como para generar ganancias, el negocio fracasará lentamente, incluso cuando se sigan realizando nuevas ventas.

Por eso es tan importante crear pronósticos financieros, para que podamos ver lo que se necesita para ser rentable. A partir de aquí, podremos establecer los precios para poder competir dentro de su industria y generar suficientes ingresos.

 

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