Emprendedores 26 Abr 2021

Experiencia previa en un sector: una valor añadido para triunfar con tu startup

Tener una visión más amplia, una red de contactos o ser capaz de ver otras perspectivas son algunas de las ventajas de quienes ya conocen el sector en el que va a operar su startup.

La experiencia laboral es una parte importante en el aprendizaje de cualquier persona, también en las que quieren fundar una startup. Es cierto que no es imprescindible acumular años y años antes de lanzarse a la aventura de emprender. No obstante, tener alguna experiencia previa en un sector para conocerlo de primera mano puede ayudar, y mucho, a lograr el éxito.

La experiencia laboral no se limita solo al tiempo en el que se trabaja como empleado de otra empresa. También es algo que se puede lograr bajo otras fórmulas, como unas prácticas, ayudando en una empresa familiar o, desarrollando trabajos como freelance. 

Muchos apuestan todo a la carta de la formación. Y, por supuesto, es un aspecto que, en modo alguno, hay que desdeñar. Al contrario, una buena base formativa es uno de los pilares sobre la que levantar cualquier proyecto. Pero, si se cuenta con el otro, el de la experiencia, el edificio que se construya será mucho más sólido. 

Aplicar los conocimientos adquiridos
Como hemos dicho, la formación es fundamental. No solo en aquello en lo que queremos trabajar, sino en otros ámbitos complementarios. Pero, la realidad es que hay grandes emprendedores que no han seguido la trayectoria formativa tradicional y, sin embargo, han conseguido alcanzar el éxito. Ejemplos hay muchos: Steve Jobs, Rachael Ray y Sir Richard Branson.

Tener una experiencia más o menos desarrollada al acabar los estudios enseña fórmulas para administrar el tiempo, para gestionar equipos y para conocer aspectos reales que no se aprenden en las aulas. Este tipo de habilidades son las que se puede aprender y desarrollar en el mundo real, aplicados, además, en el contexto adecuado. 

La perspectiva desde el otro lado
Ser empleado antes que fundador te permite tener la visión desde el otro lado. Y esta complementariedad es muy positiva, en cuestiones como la construcción de los valores y la cultura, así como de la participación y las expectativas y necesidades de los miembros del equipo.

Durante todo el proceso de creación, desarrollo y consolidación, la experiencia adquirida permitirá detectar problemas, fallos y necesidades. Por ejemplo, saber en qué ámbitos se necesita reforzar el equipo o cuáles son las características que se requieren en los empleados. Tener esta base ayudará a que las decisiones sean mejores, más efectivas y precisas. 

Experiencia y reputación para lanzar el proyecto
Hay startups que simplemente fracasan en los primeros días. Muchas veces, se debe a que los inversores han retirado la financiación inicial y se han vuelto mucho más selectivos en sus carteras. En estos casos, es probable que criterios como la experiencia y los antecedentes de los fundadores sea fundamental.

Por ese motivo, no es mala idea, al contrario, dar ese paso previo a fundar una startup en un negocio que no es el propio. De esa forma, se puede crear una reputación, conocer gente interesante, crear redes y contactos. En definitiva, esto genera habilidades y seguridad para lanzar una startup y un nuevo negocio. Si se juega bien esta baza y se logra una cierta visibilidad, se tendrá una cartera de logros que le dará a potenciales clientes potenciales e inversores la confianza necesaria.

Crear redes que ayuden a crecer
La creación de redes en empresas existentes y de alto perfil puede tener un impacto tremendo en un nuevo proyecto. Este impacto puede deberse a la generación de ideas, la adquisición de clientes y, en algunos casos, puede ser una ayuda para encontrar a cofundadores, socios o inversores.

En muchos casos, antiguos jefes o colaboradores son las primeras personas que participan o ayudan de alguna forma a un nuevo emprendedor. Este factor puede servir para aprender y desarrollar las características más importantes de un líder para un desempeño exitoso.

Comprender el esfuerzo y relativizar
Independientemente del esfuerzo que se hace trabajando para otros, es más probable que quien inicia una startup lo tenga que redoblar en el nuevo proyecto. Gran parte de este esfuerzo se produce en forma de conexión emocional con el negocio. Si bien es una sensación fantástica, puede ser increíblemente agotadora. Este es particularmente el caso al principio con los máximos, mínimos y baches iniciales a lo largo del camino.

Llegar a fundar una startup con la experiencia previa necesaria, puede ayudar a detectar en qué puntos o momentos es necesario parar y desconectar. Aunque sea para empezar con más fuerza al día siguiente. 

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  • Sridhar Rajgopalan
    Sridhar Rajgopalan

    Founder en Education initiatives