Emprendedores 08 Dic 2020

Flujo de caja: cómo debe administrarlo una startup en tiempos de crisis

El flujo de caja, también conocido como tesorería, es un elemento fundamental para sobrevivir en tiempos de crisis. Esforzarse por mantenerlo en buen estado de salud es una gran idea.

La pandemia que venimos sufriendo desde hace algunos meses ha puesto de relieve que las crisis pueden llegar cuando menos las esperamos. Aunque ha habido ciertos momentos de una relativa calma, lo cierto es que en muchos lugares, la economía, y, en consecuencia, las empresas, están muy afectadas. La forma en la que se han sucedido los acontecimientos ha puesto sobre la mesa la necesidad de tener en cuenta algunos elementos, de forma que sea más fácil sobrevivir en tiempos de turbulencias. Uno de estos aspectos, ya importantes en tiempos de normalidad, lo encontramos en la administración efectiva del flujo de caja.

Para las empresas nuevas o en crecimiento, el reto es todavía mayor. Entre otros motivos porque con frecuencia apuestan por la reinversión, lo que hace poco probable que tengan mucho dinero en efectivo al margen para ayudarlas a salir adelante. Algo que puede ser letal en tiempos difíciles.

Consejos para la administración del flujo de caja

A continuación, traemos algunos consejos para la administración efectiva del flujo de caja durante tiempos de crisis, que también pueden ser útiles para momentos de tranquilidad.

  • Automatización de cuentas a pagar (AP). Las cuentas por pagar son una parte importante de un sistema general de gestión del flujo de caja. Cuando aparecen los problemas, puede ser más difícil pagar a los proveedores a tiempo. Eso puede dar lugar a consecuencias mucho más graves a largo plazo. Optar por la vía de automatizar las cuentas a pagar, ayuda a dar una mayor visibilidad a potenciales situaciones peligrosas, lo que ayuda a avanzarse a los problemas antes de que sucedan. Esto facilita cualquier análisis y la toma de decisiones necesarias para que esos posibles problemas se conviertan en realidad.
  • Una buena organización. Una organización poco eficiente dificulta mucho poder hacer frente de forma exitosa cualquier problema que surja. Mucho más cuando nos encontramos en épocas de crisis. Por eso, es importante revisar si los métodos y estrategias de organización que empleamos son los adecuados. De este modo, si nos damos de bruces con una crisis inesperada, como la actual, existen previsiones sobre que ocurra, es necesario analizar las debilidades y fortalezas de nuestro proyecto, para ajustarnos a los tiempos que vienen. Esto, desde el punto de vista de la gestión del flujo de caja, significa identificar y analizar todo lo que entra y lo que sale.
  • Analiza y controla los costes variables. Una forma rápida de reducir la salida de efectivo es observar los costos variables y encontrar formas de reducirlos. En tiempos de pandemia, las empresas, tanto las grandes como las pequeñas, se han dado cuenta de que se pueden reducir costos en determinados ámbitos. Por ejemplo, han podido limitar determinados costes que antes se consideraban imprescindibles y, ahora, no se pueden realizar o es aconsejable no hacerlo, como, por ejemplo, los relacionados con viajes de negocios o reuniones presenciales, siempre y cuando no sean realmente esenciales. Este control puede aplicarse sobre una amplia variedad de gastos variables cuya eliminación no afecte a la estructura esencial de la empresa.
  • Aprovechar las opciones de financiamiento. Es muy probable que muchas empresas en este momento, tengan que recurrir al crédito para superar la crisis de flujo de efectivo que está experimentando. Si es nuestro caso, podemos utilizar líneas de crédito existentes para tener efectivo a mano. Teniendo estas herramientas a mano, será posible adelantarse a los posibles problemas de flujo de caja y evitar que los problemas se multipliquen. Eso sí, aprovecha esta posibilidad cuando tengas un flujo de caja saludable, ya que tendrás más facilidades para conseguirlas.
  • Fluidez en la comunicación. Independientemente del escenario de crisis en el que nos encontremos, una buena comunicación es un elemento imperativo. Sobre todo, si existen problemas de flujo de efectivo o se prevé que ocurran.Para administrar el flujo de efectivo, puedes comunicarte con tus clientes para cobrar los saldos lo antes posible, o con los proveedores para obtener facilidades, ofreciendo, si es factible, algunas contraprestaciones, tanto a unos como a otros. Pero no solo con los proveedores, sino que también es necesario hacerlo con los empleados y colaboradores. Una comunicación fluida y sincera es la mejor forma de que todo el equipo se implique en la resolución de los problemas y arrimen el hombro si hay que tomar decisiones difíciles. 

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