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La pandemia provocada por el SARS-CoV-2 ha demostrado que la humanidad no estaba preparada para este tipo de acontecimiento.

La pandemia del COVID-19 ha podido ser una de las mayores crisis sanitaria que se han vivido en el mundo. Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS), junto con el Banco Mundial, elaboró un informe en septiembre de 2019, “A WORLD AT RISK”, que decía, entre otras cosas, “Debemos prepararnos para lo peor: Una pandemia de rápida propagación causada por un patógeno respiratorio puede ocurrir en cualquier momento.”. Dentro de las siete (7) acciones clave que recomendaba el informe, la número cuatro (4) estaba directamente relacionada con la necesidad de invertir en Ciencia y en I+D, desarrollando nuevas vacunas, tratamientos y medicamentos, y teniendo sistemas mundiales de intercambio de información preparados para hacer frente a una pandemia de esas características.

Una vez ocurrida la pandemia, y estando aún sin llegar a su máximo de propagación según la OMS, parece que sí se está tomando en serio dedicar recursos para los avances científicos:

  • En Europa, EU-LIFE, alianza de institutos de investigación europeos independientes en ciencias de la vida, ha pedido a la Unión Europea que invierta 150 mil millones de euros en su próximo programa de investigación e innovación. Al menos el 35% de estos fondos se deberían reservar para la investigación en ciencia básica, que mayormente se subvenciona a través del Consejo Europeo de Investigación (ERC, por sus siglas en inglés). “La mayoría de estos proyectos científicos son de alto riesgo, dificultando su financiación por parte del sector privado y, por lo tanto, dependen de la financiación pública”, advierten en un comunicado.
  • En España, el Ministerio de Ciencia e Innovación ha destinado más de 30 millones de euros a proyectos de investigación biosanitaria frente al COVID-19. De ellos, 24 millones de euros se han destinado al denominado Fondo COVID-19, gestionado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), y que ha financiado hasta la fecha a un total de 127 proyectos. Además, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha constituido la Plataforma Temática Interdisciplinar (PTI) denominada Salud Global, en la que se han puesto a trabajar más de 150 grupos de investigación de diferentes especialidades. Por ahora, se han iniciado, con una aportación extraordinaria de recursos de 4,9 millones de euros, 46 proyectos. En lo que se refiere a la investigación de vacunas, en España hay 12 desarrollos vacunales, que han recibido una financiación de 7,8 millones de euros. Todo ello ha sido recogido en el informe sobre la estrategia de investigación para superar la COVID-19 presentado el pasado 30 de junio en Consejo de Ministros.

Confiamos en que la inversión en Ciencia se mantenga y crezca una vez pasada la pandemia, de manera que estemos preparados para futuros desastres de diversa índole, no sólo relacionados con pandemias sino también, y especialmente, relacionados con el cambio climático y la sostenibilidad.

Como decía José García-Montalvo, Catedrático de Economía en la Universitat Pompeu Fabra y experto del Future Trends Forum de la Fundación Innovación Bankinter, en su intervención el ciclo de webinars “Impacto del COVID-19”, “Los próximos ‘shocks’ económicos se producirán, con seguridad, por nuevas pandemias o por bioterrorismo, así que es necesario prepararse e invertir en I+D no sólo tecnológico, sino también médico y económico.”

Deben ser los responsables políticos mundiales los que apuesten por la inversión en Ciencia. Como buena noticia, el pasado 3 de julio, la Comisión Europea anunció una convocatoria de mil millones de euros en subvenciones para proyectos a gran escala de tecnologías ecológicas, que forma parte del Fondo de Innovación, que está destinado a invertir 10 mil millones de euros en tecnologías ecológicas hasta 2030, como parte clave de los planes de la Comisión para llevar a Europa a la neutralidad climática para 2050.

Por su parte, la Comisión de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de la ONU, acaba de celebrar una reunión en la que se insiste en que las políticas de ciencia, tecnología e innovación desempeñarán un papel clave no sólo en los planes de recuperación posteriores al COVID-19, sino también en la década entrante para cumplir con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. La inversión en Ciencia, tanto en salud pública como en energías renovables, pueden marcar un futuro esperanzado. 

La Fundación Innovación Bankinter organizó un ciclo de webinars sobre el impacto del COVID-19 en los diferentes ámbitos sociales y económicos y qué oportunidades podremos encontrar dentro de esta situación, además de una encuesta a los expertos del Future Trends Forum. Puedes encontrar los resultados de la encuesta a los expertos sobre los aspectos más relevantes del impacto de la crisis del COVID-19 y una serie de conclusiones que se dibujan como recomendaciones para hacer frente a esta crisis de la mejor manera posible, en el informe “Innovación: la oportunidad en tiempos de COVID-19”. También puedes acceder a los vídeos de los expertos que participaron en el ciclo de webinar “Impacto del COVID-19” haciendo click aquí.

 

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    Recopilación de encuesta, webinars y recomendaciones de los expertos del Future Trends Forum sobre el impacto del Covid-19 en nuestra sociedad, y cómo la innovación se presenta como la oportunidad para afrontar esta crisis.

  • David Isenberg
    David Isenberg

    Fundador en Isen.com