En épocas de dificultades es cuando los cambios se aceleran y se abren nuevas oportunidades. Nuevos factores, cada vez más importantes, son los puntos fundamentales sobre los que aparecerán las innovaciones.

La crisis del Covid-19 está generando un cambio repentino, profundo y transformador en la forma en que vivimos e incluso de nuestras convicciones individuales y colectivas. Esto ocasionará que la innovación aparezca mucho en nuestras vidas en los próximos años.

Futuro de las startup

En este momento, tras un año duro y anómalo, ha quedado patente que de muchas de las certezas que teníamos por inamovibles, no lo son, y que ni siquiera es posible predecir el futuro, porque todo lo que nos rodea está cambiando muy rápido: industrias que se transforman por completo, hábitos culturales que se adaptan, patrones que desaparecen y otros que surgen. La incertidumbre está presente en muchísimos aspectos. 

No es extraño, por tanto, que surjan dudas importantes sobre el presente y el futuro del emprendimiento y los emprendedores. La pregunta que muchos se hacen es cómo los emprendedores están lidiando con el presente y, sobre todo, ¿cómo se están adaptando las empresas startup para afrontar el futuro?

En este contexto, se están abriendo paso nuevas fórmulas y uno de los nuevos paradigmas que están encontrando una mayor aceptación es la de generar una “economía de bajo contacto”. Así, entender lo que nos rodea es un ejercicio crucial para cualquier emprendedor: en cada industria, identificar oportunidades implica analizar qué comportamientos están cambiando y cuáles abandonaremos, como parte del “viejo mundo”. Y todo apunta a que algunos factores que influirán, y sobre las que pivotarán, en las nuevas innovaciones son las siguientes: colaboración, ética, empatía, flexibilidad y sostenibilidad.

Colaboración. El concepto de red es cada vez más amplio, dentro y fuera de las empresas. Surgen oportunidades para plataformas de trabajo colaborativo y herramientas y metodologías de productividad que van más allá de la teleconferencia, con énfasis en el intercambio y la cocreación en sectores antes reticentes y tradicionales. Herramientas como Rows o Monday.com son buenos ejemplos de ello.

Ética. Generar confianza es uno de los dilemas de la era digital. Más que cumplir con las reglas, las empresas deben ser transparentes en sus valores y tener acciones y políticas que lo reflejen. La seguridad, la integridad y la privacidad ya no son aspectos negociables. En este campo, podemos encontrar interesantes proyectos dirigidos a promocionar la información y la transparencia.

Empatía. En tiempos de crisis tenemos que ser conscientes del otro y ser más empáticos. Al tener menos oportunidades de “tocar” o interactuar cara a cara con el cliente, es crucial que las empresas se concentren en el valor que cada producto puede aportar a la vida de las personas. La “deshumanización” de los procesos digitales abre oportunidades para que quienes saben, de manera veraz y directa, sorprendan en la experiencia de servicio al cliente. Pero también hacia el interior de la organización, la empatía puede ser un valor fundamental, por ejemplo, en el enfoque de resolución de problemas de su equipo o para aumentar la motivación.

Flexibilidad. Trabajar desde casa nos aporta nuevas experiencias laborales y enfoques de movilidad en el día a día. Ahora existen múltiples oportunidades para que se brinden nuevos servicios en el hogar, y también para entretenimiento personalizado, bienestar y salud, todo impulsado por tecnologías de realidad virtual, inteligencia artificial y 3D.

Sostenibilidad: Uno de los pocos aspectos positivos del confinamiento fue la conciencia generalizada en favor de la sostenibilidad y del impacto en el medio ambiente. Esta crisis expuso capas de daño ambiental que queremos revertir y que requieren una acción individual y colectiva. Existe una necesidad urgente de repensar las cadenas logísticas, los ciclos de vida de los productos y las plataformas para compartir o usar en común.

A partir de estos factores, es de esperar que esta nueva “economía de bajo contacto” avance y se consolide. Aunque ello, sin duda, no solo traerá nuevas soluciones sino que planteará muchos desafíos. Los nuevos modelos comerciales aprovecharán las oportunidades de crecimiento, incluso frente a restricciones legales, miedos e incertidumbres. En estos tiempos cambiantes, las empresas necesitan rediseñar e innovar para aprovechar los cambios de comportamiento, utilizando la tecnología para responder al nuevo paradigma remoto y digital. ¿Será la innovación clave para la transformación en los próximos años?

Artículos relacionados

Más en nuestra web