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Akademia 27 Feb 2018

Las 10 habilidades que no te están enseñando (y deberías aprender)

El conocido visionario Stowe Boyd arremetía contra el informe sobre el futuro del trabajo The Future of Jobs del Foro Económico Mundial. Conoce sus propuestas.

“Las escuelas están educando a los niños para un mundo que ya no existe”. Es el titular de un artículo publicado en The Wired en 2014. Tres años después, parece que la situación no ha cambiado mucho. Recientemente, el conocido visionario Stowe Boyd (ingeniero, emprendedor en serie, exdirector de investigación de la multinacional tecnológica Gigaom y escritor, entre otras cosas) arremetía contra el informe sobre el futuro del trabajo The Future of Jobs del Foro Económico Mundial. Según Boyd, la lista de habilidades a adquirir de aquí a 2020 incluida en dicho estudio está anticuada al menos 10 o 15 años.

En su lugar, Boyd aporta una lista alternativa (publicada en el sitio especializado Work Futures) de las 10 habilidades que considera esenciales para la era que viene, que el autor bautiza como “postnormal”:

1. Curiosidad sin límites

La gente más creativa tiene una curiosidad insaciable, que se produce en ausencia de recompensas extrínsecas. Quiere saber qué funciona y por qué.

En un mundo en constante cambio tecnológico, sociológico y económico, la tentación puede ser cerrar los ojos y cerrar los oídos. Sin embargo, la respuesta apropiada es permanecer flexible, adaptable y sensible. Sin embargo, nuestro sistema educativo y la cultura empresarial se esfuerzan para suprimir nuestra tendencia natural a ser curioso.

2. Freestyling

Inventar nuestro propio estilo de baile con la inteligencia artificial (IA). Debemos aprender a bailar con los robots, no a huir. Vamos a tener que aprender a jugar bien con ellos para potenciar nuestro trabajo. Los equipos humano-máquina son mejores que los integrados solo por máquinas.

3. Liderazgo emergente

Boyd lo define como “la capacidad de dirigir las cosas en la dirección correcta sin la autoridad para hacerlo, a través de la competencia social”. No se trata de tener un título sino de ser capaz de reconducir una situación cuando hay problemas -en el momento adecuado- y de renunciar al poder si es necesario.

4. Incertidumbre constructiva

No se trata de eliminar nuestros sesgos sino de tomar conciencia de ellos y darse cuenta de que no podemos contrarrestar nuestros prejuicios. ¿Cómo? Ralentizando la toma de decisiones para reducir su impacto. Es decir, aplazar la toma de decisiones para recopilar información y que nuestras preferencias y prejuicios sociales no se apoderen de ellas.

5. Ética compleja

Nuestra perspectiva del mundo y nuestro lugar en él están enraizados en nuestro sistema ético. Es necesario examinarlo para superar el solipsismo y el tedio posmodernos y superar los predominantes sistemas éticos simplistas actuales por sistemas éticos complejos. La comprensión de las cuestiones en juego y de los compromisos que estas implican es una habilidad clave para el futuro.

6. Generalistas profundos

Desde un punto de vista de biología evolutiva, las especies que mejor se adaptan a ambientes radicalmente cambiantes son los generalistas. Sin embargo, estas pecan de superficiales. Por tanto, hay que adoptar las estrategias ganadoras de las dos clases de seres vivos: de los especialistas, profundamente conectados con el contexto en el que viven, y de los generalistas, capaces de prosperar en muchos contextos. Es decir, descubrir las conexiones que construyen la complejidad en sistemas complejos y captar su interacción; aprender mucho sobre muchas cosas y obtener una comprensión real de cómo están conectadas.

7. Lógica de diseño

No se trata solamente de imaginar cosas que deseamos, sino también de cosas indeseables, a modo de advertencias que ponen relieve lo que podría suceder si introdujéramos descuidadamente nuevas tecnologías en la sociedad.

No se trata sólo de diseñar para contextos comerciales sino de utilizar las lógicas de la experiencia del usuario, la tecnología y la difusión de innovaciones en un sentido más general; prever futuros basados ​​en nuestro presente pero con nuevas herramientas, ideas o tótems culturales agregados, y explorar sus implicaciones.

8. Creatividad postnormal

En los tiempos que vienen la creatividad puede convertirse en un todo, todos los días, en todas las partes del proceso. Hablamos de creatividad fuera del contexto de su uso hoy en día. Vivimos en un tiempo donde la innovación es la base del negocio. Necesitaremos educarnos en la pragmática de cómo las innovaciones pasan de verse en una bombilla en un globo de pensamiento a ser un concepto que altera el mundo.

9. Posteridad, no historia ni futuro

Si bien necesitamos aprender de la historia, no debemos dejar que esta nos limite, especialmente en un tiempo en el que gran parte de lo que sucede no tiene precedentes.

La posteridad implica la continuidad de la sociedad y las obligaciones de aquellos que viven ahora para con sus futuros herederos. Es decir, un compromiso vivo. El futuro, sin embargo, es una tierra lejana poblada por extraños con los que no tenemos vínculos.

10. Actuar y hacer con sentido

Es la capacidad para determinar el significado o significación más profundo de lo que se está expresando. A medida que las máquinas inteligentes asuman el control de trabajos rotatorios, fabricación rutinaria y servicios, habrá una creciente demanda de habilidades de pensamiento de nivel superior que no pueden ser codificadas. Estas nos ayudan a crear ideas únicas, críticas para la toma de decisiones.

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