Emprendedores 17 Feb 2021

Las startups aprueban el examen de la COVID-19: analizamos las tendencias de inversión de 2020

Informe anual del Observatorio de Startups de la Fundación Innovación Bankinter

2020 ha puesto a prueba a todos los sectores del entramado social, industrial y financiero, y pese a lo complejo de la situación, las startups españolas han logrado superar los obstáculos que han ido encontrando. Las cifras con las que cierran el año dan idea de la buena salud del panorama emprendedor de nuestro país.

Así lo refleja la última edición del Informe anual de tendencias de inversión en España 2020 que publica la Fundación Innovación Bankinter y desgrana la actividad recogida en su Observatorio de Startups, dibujando un sector estable y con una gran capacidad de adaptabilidad. “Se trata de un sector contracíclico que no está tan directamente correlacionado con la situación macro del mundo”, explica Javier Megías, director del programa Startups de la fundación. “Si algo define a las startups es su velocidad y capacidad de adaptación, lo que ha hecho que en muchos casos hayan reaccionado rápido y ajustado sus modelos para controlar pérdidas y aprovechar nuevas oportunidades”.

Aunque el volumen total invertido (1.105 millones de euros) ha bajado un 11,3% con respecto al de 2019, el número de operaciones ha crecido un 36%. En especial, el capital se ha centrado en las etapas pre-semilla y semilla (hasta el millón de euros) y en las Series A (1-5 M€) y B (5-20 M€), fases todas ellas muy tempranas y que arrojan, a futuro, una perspectiva muy positiva.

“El ecosistema startup se comporta habitualmente como un embudo, donde una parte de las operaciones que han pasado por una fase avanzan a la siguiente, y cuanto más madura es la compañía menos operaciones caen en los cambios de fase”, analiza el director del Observatorio. “Eso implica que probablemente muchas de esas operaciones Serie A se conviertan en operaciones de Serie B en los próximos 2-3 años, de forma similar a las operaciones de Serie B, que previsiblemente levantarán rondas de Serie C en los siguientes años”, dice Megías, quien señala que no sólo habrá mas operaciones maduras, sino que “se producirán más exits, se atraerá a inversores internacionales más reputados e idealmente se acelerará el ciclo virtuoso del ecosistema”.

También ha habido cambios en la inversión extranjera. Frente a la práctica desaparición del capital asiático, Norteamérica ha incrementado en un 163% su actividad con respecto al año anterior, suponiendo un 45,1% del total del volumen invertido con origen extranjero. Megías lo atribuye al carácter cíclico de la inversión asiática, que también se ha notado fuera de España, y a nuevos aires en EEUU: “Hay una cierta corriente de pensamiento en Silicon Valley de que el ecosistema está algo sobre apreciado, y que en Europa hay magníficas oportunidades de inversión a precios razonables y con estructuras y operaciones muy eficientes”.

No solo ha crecido el número de operaciones en las que participa al menos un inversor internacional (un 52,5%), sino que también han participado en fases más tempranas, con operaciones de menos de 500.000€ y fuerte presencia en la Serie A, con rondas entre 1 y 5 millones de euros.

La Serie A ha experimentado un crecimiento muy notable en 2020, de un 48,6%, seguido del 34,3% de la Serie B y del 30,6% de las fases pre-semilla y semilla. La caída de la Serie C y Growth, del 53,8%, se debe en parte a una menor inversión de los fondos de Venture Capital, principales responsables en estos tramos. Durante 2020 han invertido un 21,1% menos, aunque sí que han sido más activos en el volumen de operaciones, creciendo hasta un 39,2%.

Esto, en opinión del director del Observatorio de Startups de la Fundación Innovación Bankinter, responde a que “en situaciones de incertidumbre macro, las grandes rondas tienden a ser las que se ven más perjudicadas, ya que se alargan o incluso detienen los procesos de inversión, además muchas de estas operaciones tienen un carácter cíclico”.

Los fondos de origen corporativo han sido los que han visto una mayor evolución, participando en un 59,5% más de operaciones que en 2019 e invirtiendo un 81,1% más en cuanto a volumen. Resulta destacable también el impulso que ha cobrado el crowdfunding en España, arrojando cifras que elevan sus operaciones y su volumen de inversión a un 73,1% y un 20,5% más interanual respectivamente.

A nivel sectorial, la llegada de la pandemia también ha dejado su huella. Aunque los líderes tradicionales como Movilidad y Logística, Fintech e Insurtech no bajan del podio, sectores como Ciberseguridad, Salud y Bienestar —con récord de rondas en el año que alcanza las 48 operaciones—, eCommerce, EdTech o Gaming y Entretenimiento se han visto influidos muy positivamente por la COVID-19. Pero no estamos hablando de un impulso momentáneo y temporal, según Megías. “La pandemia ha acelerado cambios subyacentes que en lugar de tomar años han tenido que suceder en meses. Esto no quiere decir que los sectores clásicos no se vayan a reponer, que creo que sí, pero el mundo ha cambiado definitivamente, y esta digitalización acelerada, en mi opinión, ha venido para quedarse”.

Esta digitalización también ha impactado al destino de las inversiones en 2020. Las grandes protagonistas, Madrid y Barcelona, han visto decrecer el volumen de las inversiones recibidas en un 23,3% y un 28,3%, respectivamente. Ciudades como Valencia o Bilbao han subido en la tabla clasificatoria no solo gracias al esfuerzo que años realizando para posicionarse, sino también a esa aceleración de la que hablábamos y que, debido a la pandemia, ha cambiado el paradigma de relación con inversores, haciendo que el factor cercanía tenga un peso menor.

Cerramos con una nota de récord en el ámbito de las desinversiones, habiéndose producido el mayor exit de la historia de España en 2020 con la venta de Idealista a EQT por 1.321 millones de euros, que ha cambiado la escala en la que operaban las ventas en nuestro país hasta ese momento.

Ha sido un año extremadamente activo en ventas, con un total de 47 operaciones que supone un 16,1% más respecto a 2019. Se trata de un factor de gran importancia para el ecosistema, ya que a efectos prácticos se traduce en generación de ganancias para los inversores y en la creación de una capa de fundadores y empleados de startups, que pueden reincorporarse al ciclo constituyendo nuevas empresas o invirtiendo en otras.

Descárgate aquí el informe para ver el análisis completo.

Artículos relacionados

Más en nuestra web

  • Tendencia
  • Sanjay G. Reddy
    Sanjay G. Reddy

    Profesor Asociado de Economía en La nueva escuela de Investigación Social