Emprendedores 25 Mar 2021

Life as a service: el nuevo paradigma de consumo que ha llegado para quedarse

Tradicionalmente, las pautas de consumo han seguido un patrón basado en comprar, usar y tirar. Hoy, en cambio, están apareciendo nuevas fórmulas en los que la experiencia pasa a ser más importante que la propiedad.

Hubo un tiempo en el que todos teníamos una cantidad ingente de cosas que hoy ya casi ni recordamos. ¿Quién, a partir de una cierta edad, no ha tenido nunca una caja llena de discos o cintas de música? ¿Qué aficionado al cine no disponía de una buena colección de películas en VHS o DVD? Sin duda, somos muchos lo que venimos de ese escenario y, casi de repente, sin darnos cuenta, hemos llegado a un mundo,en ese sentido, muy diferente.

Hoy en día, no solo es innecesario tener una colección de películas, sino la mera idea de tener que sacar un disco, ponerlo en un reproductor, usar un control remoto y hacer el proceso de nuevo, cuando queremos ver algo diferente. En cambio, hoy, lo más lógico y la práctica más extendida es sentarse cómodamente en el sillón, encender la tele y usar una plataforma de transmisión como Netflix o Spotify.

Ese modelo basado en la suscripción se está extendiendo a otros sectores. Por ejemplo, cada vez son más quienes alquilan sus teléfonos, con la promesa de un cambio o un descuento al entregarlos por uno nuevo. Al igual que ocurre con otros aparatos, como ordenadores, televisores o en los transportes, con prácticas como renting o el alquiler de motos eléctricas o patinetes en  muchas ciudades. 

Una tendencia al alza y con muchas ventajas

Estudios recientes muestran que el formato de suscripciones es cada vez más usado y que la tendencia no parece que vaya a revertirse en los próximos tiempos. Cuando se nos brindan alternativas asequibles y convenientes a la propiedad de nuestros productos y servicios, no parece que nos importe cambiar a modelos de suscripción.

Por ejemplo, un informe realizado por MaaSLab (Laboratorio de movilidad como servicio) del University College London destacó que los jóvenes estaban menos inclinados a poseer un automóvil a medida que se disponía de más alternativas. El 55% de los encuestados y menores de 30 años, declaró que si había una aplicación que ofreciera una combinación combinada de fácil acceso al transporte público y transporte compartido a través de un solo interfaz fácil de usar con opciones de pago simples estarían dispuestos a usar esa aplicación en lugar de adquirir sus propios medios de transporte.

Esta fórmula basada en la suscripción está probada en muchas industrias y sectores. Y no cabe duda de que sus beneficios para quienes las implementan son muchos, como ya explicamos en otro artículo. Entre ellos, proporcionar flujos de ingresos recurrentes en lugar de ventas puntuales o lograr una mejor perspectiva de las ganancias futuras que puede atraer a más inversores y poner un mayor énfasis en la creación continua de valor.

La informática fue el punto de partida

Para la industria de la electrónica de consumo, se han dado pasos muy importantes en esta línea. De hecho, esta práctica comenzó aquí. Uno de sus hitos fundacionales lo marcó Salesforce en 1999, cuando diseñó una cartera original de soluciones como servicio consistía a partir de SaaS (software como servicio), PaaS (plataforma como servicio) e de IaaS (infraestructura como servicio).  Desde ese aquel momento, cada vez es más fácil encontrar casos en los que se ha pasado  de vender hardware y software a ofrecer a las empresas una "oficina como servicio". Básicamente, las empresas pueden suscribirse a todas las herramientas necesarias para sus operaciones, en las que se incluye soporte técnico y actualizaciones. Algo que resulta especialmente atractivo para las pequeñas y medianas empresas a las que resulta difícil  mantener un departamento de TI interno. Ejemplos hay muchos, además de Salesforce, hay muchos, algunos tan populares como los Amazon Web Services, Microsoft Azure o Google Workspace, entre muchos otros.

 

Un campo lleno de oportunidades

Con la extensión de estas prácticas, se han generado cambios en los comportamientos de los consumidores. Ello, a su vez, promueve que el mercado de estos servicios vaya en ascenso, como si de un círculo vicioso se tratara.

A partir de este punto, las marcas deben ser conscientes de lo que este cambio va a significar en los próximos años. Ello implica, empezar a pensar de forma innovadora y ofrecer valor al cliente. Algunas de las prácticas apuntan a que el camino será estar más abiertos a colaboraciones y paquetes con otras marcas y servicios. Por ejemplo, imaginemos una empresa de telecomunicaciones que le ofrece "entretenimiento en el hogar como servicio", donde obtiene internet de alta velocidad, un televisor, un sistema de altavoces, una tableta, servicios de transmisión, paquetes de canales y todos los cables, incluidos instalación, soporte y actualización cuando sea necesario.

Otro ejemplo, bastante extendido, aunque menos tecnológico: las oficinas de coworking que, además del espacio, ofrecen toda una serie de servicios complementarios, desde el lógico e imprescindible servicio de internet, hasta charlas, eventos de networking y asesoría jurídica.

La importancia de los datos

Un papel fundamental en todo este nuevo sistema lo juegan los datos. Volviendo al ejemplo inicial, antes un amante del cine debía estar atento para poder disfrutar de las novedades. En cambio, en plataformas como Netflix, HBO, Spotify o tantas otras similares, los datos recopilados de estos servicios agregadores nos mantienen al tanto gracias las recomendaciones basadas en nuestro comportamiento anterior para que descubramos cosas nuevas con una mayor probabilidad de que nos gusten. Gracias a optar por experiencias en lugar de por productos concretos y materiales, como hacíamos antes, nos resulta relativamente más fácil descubrir nuevos artistas, películas, restaurantes, libros, cafeterías...

No cabe duda de que, antes o después, este modelo se acabará imponiendo en muchos sectores, tanto por las ventajas que ofrece a quienes los provee, como a los usuarios y consumidores. En un mundo como el de hoy, donde las innovaciones y los cambios resultan vertiginosos, el Life as service se va a convertir en la gran alternativa a las pautas tradicionales de consumo tradicionales

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