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Si quieres ser un emprendedor serio y que te tomen como tal, sigue estos consejos.

A estas alturas seguramente ya lo sepas: WeWork, la conocidísima startup de espacios de coworking, va camino de caerse por el precipicio y veremos si dentro de un año incluso sigue abierta, ya que la aparente burbuja parece haber explotado y los inversores tampoco parecen demasiado entusiasmados.

La caída de WeWork es triste, pero cualquier emprendedor puede aprender muchas cosas de ella. Si estás montando (o ya tienes) una startup, comprueba tu modelo y, si caes en algún pecado de este tipo, ponle solución lo antes posible.

1. ¿Eres verdaderamente tech?

Ya lo hemos comentado alguna que otra vez por aquí: ¿cómo de verdaderamente tecnológicas son algunas de las startups más famosas del mundo? Es lo que muchos se cuestionan, por ejemplo, con compañías como Uber, Cabify o Airbnb. Si tu mayor patrimonio no es tu tecnología, sino el bien offline que ponen otras personas (coches, taxis, viviendas…), quizá no seas una empresa tan tecnológica como pensabas. Y eso es lo que le pasa a WeWork: su público potencial son los emprendedores y las startups, y si a eso le unimos su expansión internacional merced a los fondos de capital riesgo, podría pasar por una empresa tecnológica. Sin embargo, no nos engañemos: WeWork es una empresa de alquiler de espacios para oficinas. Y en un negocio así, la verdad, la tecnología juega un papel verdaderamente ínfimo.

Si tu startup no es puramente tecnológica, eso antes o después será un problema. En primer lugar, porque tu escalabilidad será muy, pero que muy complicada. Y en segundo, porque dependerás de una serie de bienes ajenos a la tecnología, mucho más caros y que, en caso de entrar en problemas, harán peligrar tu compañía.

2. Tu modelo de negocio… no parece un modelo de negocio

Hace poco se supo que, por cada dólar que ingresa, WeWork pierde dos. Está claro que no parece un gran modelo de negocio. Es verdad que permanecer en pérdidas no es algo extraño en startups que tiran de inversión hasta conquistar el mercado, pero para ello has de asegurarte de que la búsqueda de rentabilidad será efectiva. Porque, a ese ritmo, WeWork solo podría ser rentable subiendo precios, pero sus competidores también tienen dinero para aguantar. En España, sin ir más lejos, Utopicus es una división de Ferrovial y seguramente no venderá barata una posible derrota.

3. Pacto de socios

Una de las noticias más increíbles en torno a WeWork: el CEO tenía una empresa que había registrado la marca ‘We’ por la que la empresa le pagaba un canon anual. En total, cerca de 5,9 millones de dólares. Este hecho ha añadido, si cabe, aún más pólvora al inmenso enfado de los accionistas de la compañía, que ven cómo el CEO se forra al margen de cómo le vaya a la empresa.

Esto nos recuerda la necesidad de hacer un pacto de socios que no incluya, de ninguna manera, locuras como esta. Si tienes un socio así, deshazte de él cuanto antes; y si ese socio eres tú mismo, aprovecha mientras puedas, porque más pronto que tarde serás defenestrado y nadie querrá volver a invertir en tu compañía.