​Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Politica de cookies

Igual no molan tanto, pero créenos: son sectores que pueden hacerte tener éxito si sabes hacer las cosas bien.

Seamos sinceros: a todos los emprendedores les gusta hacer las cosas que dejen a los demás con la boca abierta. Los posibles sectores o tecnologías son variados: inteligencia artificial, big data, robótica, blockchain, redes sociales… Son tecnologías que, te vayan bien o mal, van a captar la atención de la persona que te esté escuchando cuando le estés hablando de tu proyecto.

Pero, ¿hay entonces sectores más y menos sexys? Por supuesto. Y dependerá de las modas o tendencias de cada momento, pero es cierto que algunos sectores, por su tipología de negocio, por su difícil comprensión o por su idiosincrasia a largo plazo, nunca lo van a tener sencillo a la hora de despertar la admiración de quienes los observen ni de los medios de comunicación. Son algunos de los siguientes:

1. Emprender en el sector de la Ciencia.

En este sector se dan tres circunstancias fundamentales para evidenciar su esencia ‘poco cool’: en primer lugar, es un sector que, en su vertiente pública, siempre ha cosechado una cierta precarización; en segundo, se trata de una actividad en la que solo se puede trabajar muy a largo plazo, nunca con resultados inmediatos; y en tercer lugar, hay una gran brecha de entrada, ya que, al margen del negocio, lo esencial de una empresa de este tipo es que esté liderado por quien se haya formado en ese sector. Dicho en otras palabras, lo más probable es que una empresa del sector no esté liderada por un alumno de MBA que aprendió de ciencia, sino por un científico que, con el tiempo, acabó aprendiendo del mundo de los negocios para convertir su formación en una empresa sostenible.

En cualquier caso, tiene una ventaja frente a otros sectores más digitales: en el sector científico sí suele haber una cantidad ingente de patentes, a diferencia de otros sectores. Porque un emprendedor no puede patentar una idea de negocio ni el diseño de su app, pero sí la fórmula que está empleando en un desarrollo comercial o investigación científica concreta.

2. Emprender en el sector Farma.

En este sector se dan las mismas tres circunstancias que acontecen en el emprendimiento científico, pero eso no le quita atractivo de mercado en absoluto. Según el informe El valor del medicamento desde una perspectiva social, elaborado por el centro de investigación en Economía de la Salud Weber, las casi 350 empresas fabricantes de productos farmacéuticos en España acumulan una producción valorada en más de 15.000 millones de euros.

3. Emprender en el sector de Cuidados.

Las cifras son palmarias: según un informe de Eurostat, en 2020 en España el 20,1% de la población tendrá más de 64 años (frente al 17,9% de 2013). Y esto crecerá más: en 2060 la cifra subirá hasta el 30%. Este hecho no solo se debe al descenso de la natalidad, sino también al aumento de la esperanza de vida. Como hablamos en la reunión del Future Trends Forum sobre Longevidad, este aumento nos trae otra consecuencia interesante: los países desarrollados estamos dejando atrás la sanidad centrada exclusivamente en la curación y la prevención, ya que aparece un nuevo escenario: el de las enfermedades crónicas, que traerán un aumento de la sanidad centrada en los cuidados a enfermos crónicos.

Ante esto, las previsiones de negocio se disparan. Apúntate solo este dato: en 2017, las empresas de tecnología sanitaria facturaron en España 7.500 millones de euros, así que el negocio potencial está fuera de toda duda.

Más en nuestra web