El micromecenazgo está viviendo una evolución muy positiva en el sector del emprendimiento. Las modalidades de crowdfunding para startups han sido una de las claves.

El tercer trimestre de 2020 ha dejado datos positivos de inversiones en startups, tal y como reflejan los datos del informe “Tendencias de Inversión en España Q3 2020” de la Fundación Innovación Bankinter.

Una de las conclusiones más interesantes de las que recoge el estudio es que el crowdfunding para startups mantiene una evolución muy positiva. Si bien es cierto que la inversión de fondos de Venture Capital sigue representando la mayor parte de actividad, y vuelve a crecer respecto al trimestre anterior (un 15,5%), no podemos minusvalorar el excelente comportamiento de esta práctica de inversión colectiva, que ha experimentado un incremento de más de un 300%, tanto si lo comparamos con el trimestre anterior como con el año anterior.

Con estos datos, parece evidente que esta forma de financiación es una opción a tener en cuenta por las nuevas startups que desea despegar o las que necesitan consolidarse. Por eso, aquí queremos explicar en qué consiste y cuáles son las diferentes modalidades que existen.

 

¿Qué es el crowdfunding?

La principal característica de este tipo de micromecenazgo es que se trata de una forma de financiación colectiva. Literalmente, este término anglosajón consiste dirigirse a una multitud de personas y pedirles que brinden apoyo financiero para financiar un proyecto.

La forma de financiación colectiva y el alcance de los potenciales inversores a los que se quiere llegar depende, obviamente, de las características propias del proyecto a financiar, de los objetivos, de las necesidades financieras y de la contraprestación que se ofrecerá a los donantes. Para hacerlo posible, tradicionalmente, las redes sociales o el email marketing han sido las formas más usadas para llegar a los potenciales mecenas. Hoy, ademaś, existen múltiples plataformas especialmente diseñadas para ello.

 

Modalidades de crowdfunding

Los modelos básicos de las plataformas de financiación colectiva se clasifican en determinadas categorías. Si bien todos ellos tienen elementos en común hay otros que los diferencian, por lo que unos nos resultará más o menos adecuados que los otros, en función de qué y cómo sea nuestro proyecto.

  • Crowdfunding basado en donaciones. Este es el método más básico y sencillo de crowdfunding de un proyecto. Uno de sus fundamentos es la filantropía, ya que el objetivo de la financiación es una causa solidaria o proyectos comerciales, pero dirigido a dar solución a problemas sociales, por lo que no se espera un retorno de la inversión o una contraprestación. Una de las mejores plataformas para este modelo es GoFundMe.
  • Crowdfunding basado en recompensas. En esta modalidad, la filantropía ya no es un factor, o, al menos, no es fundamental. En este modelo los micromecenas eligen el tamaño de su contribución y luego reciben beneficios especiales a cambio, según el concepto de que cuanto más dinero se haya aportado, mayor será la recompensa. Para los inversores, el proceso funciona más como realizar una compra, aunque entienden que es posible que sus productos no lleguen durante bastante tiempo.
  • Crowdfunding basado en preventa. Tiene puntos en común con el anterior  modelo. En este caso, los contribuyentes reciben el producto terminado a cambio del dinero que ofrecen. Sin embargo, existe un precio fijo basado en el valor de mercado y los costos de producción, en lugar de que el monto de la contribución lo determine el inversionista. Por lo tanto, para realizar este tipo de financiamiento colectivo, el emprendedor debe ser capaz  de determinar el valor de mercado y los costos antes de poder aceptar contribuciones.
  • Crowdfunding basado en préstamos. En esta modalidad, el elemento fundamental es la existencia de un préstamo entre pares, es decir, entre iguales, entre el financiador y el financiado, también conocidos como préstamos P2P. Los modelos de deuda también pueden venir con otros acuerdos, como un cronograma sobre cuándo se lanzará la empresa o el producto. Si no se cumple el plazo, se puede cancelar el acuerdo y tener que reintegrar antes de tiempo todos los fondos. Una cosa a tener en cuenta acerca de los préstamos entre pares es que no se basan en contratos como los préstamos estándar, por lo que las garantías legales son un poco difíciles de conseguir.
  • Crowdfunding basado en acciones. También llamado crowdfunding basado en inversiones, este modelo permite que las partes interesadas obtengan acciones en las empresas a las que contribuyen. Los inversores saben que no recibirán ningún retorno a menos que la empresa obtenga una ganancia o las vendan. Los modelos de renta variable suelen contener reglas sobre el poder que pueden tener los inversores y cómo se manejará la propiedad de la empresa. Sin embargo, el crowdfunding a través de acciones no es lo mismo que cotizar en bolsa con una corporación.

Si nos lanzamos a buscar financiación para nuestra startup mediante la fórmula del crowfunding, es importante utilizar la forma más adecuada. Cada una de las modalidades tiene sus propias ventajas y desventajas.

 

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