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Emprendedores 12 Feb 2018

No le entres a cualquiera: cinco características que debe tener tu inversor

No busques a lo loco: si necesitas un inversor, busca el que mejor se adapte a tu proyecto.

Cuando estás buscando financiación para tu startup, sobre todo en las fases más iniciales, la búsqueda de inversor suele girar en torno a una estrategia predecible: acercarte, básicamente, a cualquier persona que tenga dinero y que esté buscando proyectos para los que invertir.

No te vamos a engañar: igual funciona, pero lo más probable es que des palos de ciego y que acabes cansado o incluso frustrado. Porque no todos los inversores valen y no todos son adecuados en cualquier momento. Si quieres afinar un poco el tiro, aquí te damos cinco características que deberías buscar en tu inversor.

1. Que esté en tu sector

No es imposible que convenzas a un inversor que nunca ha metido dinero en tu sector y que no tiene ni idea de él, pero lo cierto es que será muy difícil. Por lo general los inversores no meten su dinero en sectores que no conocen, con lo que ese será tu primer filtro de búsqueda: ¿conoce ese inversor su sector? ¿Es uno de sus favoritos? ¿Suele invertir en él? Si la respuesta es no, igual estaréis perdiendo ambos el tiempo.

2. Que no invierta en tu competencia

Lo de que esté en tu sector es bueno, qué duda cabe, pero también puede tener una vuelta no tan positiva: que el inversor ya haya metido dinero en tu competencia. Si es así, por lo general él será el primero que te lo diga y te reconozca que no puede invertir. En caso contrario, la decisión es tuya, pero no parece lo idóneo. Si tu inversor invierte en dos empresas que compiten entre ellas, el resultado no gustará a nadie: ni a ti… ni a tu competencia.

3. Que se adapte a tu fase

¿Cuánto dinero necesitas? ¿En qué fase de financiación estás? Y el inversor, ¿se mueve también en esa misma fase? Conviene que lo tengas claro: si estás buscando varios millones en una tercera ronda, será imposible que un business angel invierta en ti; si es al revés, no será imposible que un gran fondo de inversión quiera darte 50.000 euros, pero sí será muy difícil. Antes de entrarle, asegúrate de que os movéis en los mismos números.

4. ¿Dinero… o algo más?

Hazte una pregunta: ¿qué necesitas exactamente? ¿Sólo dinero? ¿O también consejos, experiencia, contactos…? SI estás en una fase inicial, los business angels sí suelen aportar ese añadido y se mojarán en tu proyecto; ahora bien, si estás en una fase más avanzada, no le pidas peras al olmo: el inversor te dará dinero… y ya (que no es poco).

5. Margen de maniobra

Por lo general, el sector de las startups suele ser generoso y los inversores saben que quien mejor sabrá gestionar tu proyecto eres tú. En cualquier caso, conviene que, antes de firmar la ronda, quede por escrito el papel del inversor en la toma de decisiones y tu margen de maniobra ante su papel. Porque en principio estaréis alineados, pero podría darse una situación que beneficie a tu inversor y no a tu proyecto. Tenlo muy en cuenta.

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