​Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Politica de cookies

¿De verdad necesitas hacer growth hacking? De hecho, ¿de verdad sabes realmente en qué consiste?

Es el término de moda. A día de hoy, no hay experto en programación o en marketing que no quiera presumir de ser growth hacker. Y tiene sentido: más allá de la moda y de su utilidad real, hay muy pocos y cada vez son más las empresas que se pelean por conseguirlos. Si en tu Linkedin pones que eres growth hacker o que haces esos servicios, créenos: te lloverán las visitas.

Pero, ¿qué es exactamente el growth hacking? Muy grosso modo, se trata de las técnicas y estrategias que hace una startup para crecer. Todo ello con dos ingredientes esenciales:

  1. Debes crecer rápido. Muy rápido. Tremendamente rápido. Exagerada y exponencialmente rápido.
  2. Debes gastarte la menor cantidad de dinero posible. La eficacia del growth hacking no solo está en crecer, sino también en hacerlo de la manera más eficiente y barata posible.

En realidad llevas viendo técnicas de growth hacking toda tu vida: cuando una tienda abre y empieza con unos descuentos escandalosos, o cuando un restaurante invita a una macropaella a medio barrio, o cuando una discoteca pone las copas a mitad de precio durante su primer mes… eso es growth hacking.

La cuestión es que, en el ámbito tecnológico, esto va mucho más allá: Airbnb llenó Craiglist de anuncios de sus pisos, La Nevera Roja y Just Eat se boicoteaban constantemente, Rastreator troleó a Acierto con sus propias palabras clave, etc.

Pero, ¿realmente necesitas el growth hacking en tu startup? Depende.

Cuando necesitas hacer growth hacking en tu startup

Lo necesitas si estás en plena fase de crecimiento y necesitas hacerlo mucho más. Imaginemos que eres una startup B2C, con lo que ante todo necesitas usuarios. Quizá aún no tengas modelo de negocio o no necesitas aplicarlo. Ahora mismo estás en fase de crecimiento exponencial y necesitas usuarios a toda costa. En ese caso, seguramente te interese el growth hacking.

Cuando no necesitas hacer growth hacking en tu startup

Tienes un modelo estable. Si tu startup está teniendo un crecimiento moderado y no necesitas exagerarlo, créenos, estás bien como estás. Esta premisa es especialmente válida si tienes un B2B, si ya tienes tu modelo de negocio perfilado y asentado o incluso si ya estás monetizando de manera estable. En ese caso, seguramente te interesa que tu negocio crezca de manera orgánica, no artificial.

Recuerda que si has empezado a tener métricas y primeros usuarios, puedes participar en el programa Emprendedores.