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¿Cómo mejoran las redes sociales como LinkedIn las recomendaciones laborales? ¿Cómo se daban referencias antes de la llegada de esta red social?

Las referencias o recomendaciones laborales de los pasados empleadores se convierten en avales públicos o valoraciones positivas de habilidades concretas. Sobre todo, gracias a redes sociales como LinkedIn.

Incluso a principios del SXXI, recomendar a alguien profesionalmente significaba básicamente escribir una carta de recomendación en un sobre cerrado que dijese que su labor había sido útil y eficaz en el lugar donde había trabajado o estudiado. No se entraba en demasiados detalles. Es cierto que también cabía la posibilidad de que la recomendación se realizase por teléfono y, entonces, el beneficiario no solía estar presente durante la llamada. Simplemente, debía confiar en que se iba a hablar bien de él. 

En todos los casos, el ‘recomendador’ ejercía o había ejercido autoridad sobre el recomendado, se refería a sus cualidades en conjunto sin entrar en detalles muy específicos y la carta y la llamada eran un reconocimiento privado, no público. El destinario, fuera una institución o una persona en particular, tenía nombre y apellidos.

LinkedIn ha contribuido a alterar esta situación. Para empezar, en esa red social las recomendaciones son públicas y digitales y se pueden reducir a simples valoraciones de cualidades muy concretas (desde la especialización en derecho mercantil o la habilidad con las presentaciones hasta su dominio de las nuevas tecnologías). Además, los avales no tienen por qué provenir sólo de un jefe o un profesor, sino también de los propios compañeros, de los clientes o de alguien que haya mantenido una relación profesional acreditable con él o ella.

En el contexto de un proceso de selección, la plataforma además permite analizar el perfil del emisor de la recomendación, la duración de la relación que estableció con el candidato y el tipo y número de recomendaciones que suele escribir. Todo ello ayuda a entender cuánto vale y qué peso tienen exactamente sus palabras. 

El futuro dibuja un entorno de convivencia entre lo viejo y lo nuevo. Las recomendaciones laborales privadas siguen siendo útiles cuando, por ejemplo, un jefe no quiere mostrar delante de su empresa que está ayudando a un empleado a encontrar un acomodo mejor en otra parte. También sigue siendo más eficaz que alguien llame directamente a otra persona a la que conoce hablándole bien de un profesional. Está mostrando un grado de compromiso y confianza en ese candidato mayor que el que supone una recomendación convencional de LinkedIn. 

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