​Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Politica de cookies

El negocio SaaS está creciendo de forma imparable y el interés que genera es innegable. De hecho, las cien mayores empresas españolas aseguran que tienen previsto incrementar su presupuesto destinado.

El SaaS representa una de las tres ramas del negocio cloud (SaaS, PaaS e IaaS) y es uno de los nichos de negocio que más interés despierta entre los inversores. Dropbox, Workday o Salesforce son algunos de sus máximos exponentes, pero España también cuenta con sus propios players como Mailtrack, Declarando, Photoslurp, Landbot o Talent Clue.

Aunque pueda parecer muy exótico, el SaaS (Software as a Service, por sus siglas en inglés) no es más que un modelo de distribución de software en el que el software y los datos que manejan los clientes están centralizados y alojados en un servidor externo a ellos. Los servicios de Gmail o Dropbox, por ejemplo, son un claro ejemplo de SaaS: el cliente tiene acceso a este servicio desde cualquier lugar y, en función del servicio que recibe, realiza un pago recurrente (mensual o anual) por éste.

Es un modelo en el que el cliente apenas tiene control sobre el software al que tiene acceso. Los modelos PaaS (Platform as a Service), en cambio, sí que permiten un mayor grado de implicación por parte del usuario, permitiéndole crear sus propias aplicaciones sobre la infraestructura proporcionada por el proveedor. Aunque el presupuesto destinado por las empresas españolas a este nicho es todavía minoritario (un 10%), las previsiones apuntan a un crecimiento notorio en los próximos años, hasta copar el 25% del presupuesto en 2020.

¿Qué ventajas ofrece el SaaS para sus clientes? Reducción de costes de compra y mantenimiento de licencias, es compatible con la mayoría de dispositivos y sistemas operativos, permite al cliente el acceso desde cualquier lugar, es una solución escalable y también admite cierto grado de personalización.

Por contra, pesa sobre él cierta preocupación sobre la seguridad y la protección de datos y, en caso de hackeo a los proveedores de SaaS, el cliente no puede hacer nada al tratarse de un servidor externo. Además, es conveniente tener en cuenta que, si bien al principio puede resultar una solución más barata que la tradicional compra de licencias (on premise), a largo plazo puede acarrear un mayor coste.

La razón es sencilla: si antes obteníamos una licencia on premise de un programa de edición de fotografía por 400€ (precio ficticio) y decidíamos trabajar con ella durante cinco años sin actualizarla, ahora quizás estaremos pagando 100€ al año por la licencia y sus actualizaciones. A los cinco años, los números no cuadran.

La clave reside en entender bien qué necesidades tiene nuestro negocio y qué propuesta de valor ofrece el proveedor del SaaS. En todo caso, este negocio está creciendo de forma imparable y el interés que genera es innegable. De muestra, un botón: las cien mayores empresas españolas aseguran que tienen previsto incrementar su presupuesto para soluciones cloud, desde los 950 millones previstos para este ejercicio hasta 1.600 millones de euros en 2020. Si tenemos en cuenta que, en 2017, el presupuesto para soluciones cloud era de 280 millones de euros, estamos ante un negocio que en apenas cuatro años multiplicará sus ingresos por 6.

Así se desprende del informe elaborado por Quint Wellington Redwood, en el que la consultora incide en que el grado de adopción de este tipo de soluciones es aún muy bajo: el 78% de estas grandes empresas destina menos del 15% de su presupuesto a TI y cloud debido a las grandes infraestructuras informáticas que acarrean.

El mercado del cloud está despegando. Ocho de cada diez compañías afirman a su vez que prevén un incremento notable en soluciones SaaS, PaaS e IaaS. Los potenciales clientes de los proveedores de este tipo de servicios serán banca, energía y logística, y lo tienen muy claro: buscan flexibilidad (81%), transformación y cambios en la organización (59%), y reducir el time-to-market (59%).

En este escenario, no es de extrañar que startups como Typeform, cuyo software permite el desarrollo de formularios online, captara 35 millones de dólares en 2017; o que la catalana Talent Clue levantara 4 millones de euros a finales de 2018 para dar el salto internacional. Mailtrack, la startup que está detrás del doble check en Gmail, se ha asociado con la gestora Bewater Funds y ofrece su solución a los inversores que participen en el fondo Bewater Mailtrack FICC.

¿Buscas un proveedor de SaaS para tu negocio? Haz click aquí para conocer a nuestras participadas.

Más en nuestra web

  • Tendencia
    Inteligencia Artificial

    Tendencia que analiza cómo la Inteligencia Artificial mejorará aspectos de nuestra vida cotidiana como la educación, la salud o el trabajo.

  • Emily Green
    Emily Green

    Fundador en Smart Lunches, Inc