Un pequeño error o una vulnerabilidad casi imperceptible, pueden generar repercusiones muy negativas que podemos evitar con cierta facilidad con seguridad cibernética.

La seguridad cibernética es muy importante en las startups. Los ciberataques están a la orden del día. Las empresas son los grandes objetivos de los ciberdelincuentes, y, por supuesto, las pequeñas no son una excepción. El problema radica es que no son pocas las empresas que desconocen las amenazas cibernéticas o simplemente son indiferentes a ellas. Que hasta ahora no lo hayamos sufrido en nuestras carnes, no significa que no pueda pasar. Por tanto, es necesario conocer cuáles son las mejores herramientas y estrategias para poder hacer frente a este peligro. Dado que un solo ataque tiene el poder de comprometer los datos más confidenciales de una empresa, sería prudente intensificar los esfuerzos de seguridad cibernética de su empresa de inmediato. Aquí desgranamos algunas de las pautas o acciones que pueden incrementar los riesgos.

No utilizar el software de seguridad

Una regla capital es que en cualquier empresa, con independencia del tamaño o de su trayectoria, todos los dispositivos de trabajo deben estar equipados con software de seguridad confiable. Es cierto que la mayoría de los sistemas operativos cuentan con componentes de seguridad, pero también que no representan un sustituto viable para los programas de seguridad específicamente diseñados para ello. Además de equipar los dispositivos de trabajo con programas antivirus de alta calidad y software de seguridad de correo electrónico, también podemos utilizar un software de cifrado confiable. Un programa de cifrado sólido puede hacer que los datos con los que trabajas sean completamente indescifrables para terceros. Además de disponer de estas herramientas, no hay que perder de vista la necesidad que debemos utilizarlas de forma correcta y adecuada. En caso contrario, es muy probable que un día nos encontremos con algunas consecuencias indeseables, como una infección por virus y malware o el robo de información.

No proteger las redes wifi

Cada vez es más común trabajar con redes wifi, con la comodidad que ello supone. Por eso, es imprescindible multiplicar las alarmas. De no hacerlo, estaremos ofreciendo una alfombra roja a los ciberdelincuentes para que entren hasta la cocina. Una red no segura no solo invita a la ciberdelincuencia, sino que prácticamente garantiza que terceros sin relación con la empresa tienen la posibilidad de nuestra conexión, lo que, además, podría hacer que las cosas sean más lentas para los demás. Para empezar, asegúrate de proteger tu red privada con contraseña y ser muy selectivo con las personas con las que la compartes. También puedes cambiar las contraseñas con regularidad, así como las credenciales del menú de administración de la red.

No proteger con contraseña los dispositivos de trabajo

Si proteger la red wifi es importante, no lo es menos asegurar la protección de cada uno de los equipos y dispositivos que utilicen con fines laborales. Algo tan sencillo como dotarlos de una contraseña puede ser una forma de ahuyentar a piratas informáticos que quieran hacer de las suyas, además de que si se extravían o alguien los roba, evitar que puedan acceder inmediatamente a los datos nos dará un tiempo precioso para encontrar una solución. Además, la protección se reforzará si tenemos la directriz de que el equipo evite compartir sus contraseñas con terceros. En caso de que una contraseña se comparta accidentalmente con alguien ajeno a su empresa, debe cambiarla inmediatamente.

No formar al equipo

Fue el filósofo escocés Thomas Reid quien, en el siglo XVIII, nos dejó una importante enseñanza para el mundo empresarial: “una cadena no es más fuerte que el más débil de sus eslabones”. DIcho de otro modo, y aplicado a nuestra startup, esta será tan resistente como el miembro del equipo con menos conocimientos. Incluso si la mayor parte del equipo está preparado, unos pocos empleados menos cautelosos pueden hacer que los esfuerzos de todos los demás no tengan sentido. La mayoría de las veces, esto es el resultado de que las personas ignoran los riesgos de seguridad en lugar de que los empleados ignoren flagrantemente las reglas de seguridad establecidas. Dedicar tiempo y dinero a la seguridad cibernética puede no ser un coste, sino una magnífica inversión que redundará en la eficiencia y  los beneficios del proyecto.

Artículos relacionados

Más en nuestra web