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Emprendedores 20 Jun 2019

TAE: La actividad emprendedora crece por segundo año en España

Buenas noticias para España: el porcentaje de emprendedores del país no solo crece, sino que parece que está recuperándose del parón que sufrió en los últimos años.

Con una tasa de actividad emprendedora (TEA, por sus siglas en inglés) del 6,4% en 2018, los impulsores del informe Global Entrepreneurship Monitor confirman que el emprendimiento en el mercado español goza de "buena salud".

La TEA es el principal indicador que revela cada año con sus informes GEM, un observatorio internacional que con carácter anual analiza el fenómeno emprendedor. Esta tasa es el resultado de la suma del porcentaje de emprendedores nacientes (es decir, aquellos que no llevan ni tres meses pagando el salario de su equipo) y el porcentaje de emprendedores nuevos (cuyo pago de salarios oscila entre 4 y 42 meses) sobre la población española (entre 18 años y 64 años).

En 2018, los emprendedores nacientes constituían el 2,7% de la población; mientras que los emprendedores nuevos representaban el 3,7%. La suma de ambos da como resultado una TEA del 6,4%. De estos, un 4,5% son emprendedores motivados por la oportunidad económica, bien de forma exclusiva (3,1%) o al menos en parte (1,4%). Hay otro 1,4% referido a aquellas personas que emprenden por necesidad, y un 0,4% que alega otros motivos a los mencionados hasta ahora. 

Que la proporción de emprendedores nuevos (3,7%) sea mayor a la de emprendedores nacientes (2,7%) es positivo, según el estudio de GEM. "Este patrón, que se ha consolidado en los últimos años desde 2015, es un indicio de la buena salud que goza la actividad emprendedora en España, ya que apunta a que los negocios identificados están transitando de nacientes a nuevos dentro del proceso emprendedor", indica.

Por otro lado, con el dato de 2018 se cumple el segundo año en que la TEA se mantiene por encima del 6%. Como puede observarse en el gráfico que viene a continuación, esta tasa llegó a caer del 7% de 2008 al 4,3% en 2010, y no fue hasta 2017 cuando volvió a superar la barrera del 6%. 

Perfil y motivación del emprendedor en España

Entre 25 y 34 años, con un nivel de educación superior o de postgrado e ingresos elevados. Estas son tres de las características del emprendedor español que, año tras año, desdibuja las líneas de la brecha de género. "De cada diez personas identificadas, entre cinco y seis eran hombres, y entre cuatro y cinco eran mujeres", indica el informe. 

¿Cuáles son sus motivos para emprender? Como hemos comentado anteriormente, existen dos factores principales: explotar una oportunidad y por necesidad. Entre los que se sienten atraídos por la oportunidad económica -indican desde el informe-, un 50,8% que busca mayor independencia; un 32,4% quiere incrementar sus ingresos y el resto afirman que quieren mantener sus ingresos actuales o alegan otras razones. 

¿Y cómo lo consiguen? La disponibilidad de recursos propios al arrancar una empresa continúa siendo clave para los emprendedores españoles. Según los últimos datos de 2018, los ahorros personales representaron el 60,4% de la cantidad de capital inicial que necesita un emprendedor (de media) para arrancar su negocio. Las instituciones financieras son la segunda fuente de financiación para estos emprendedores, seguida por sus familiares. La mitad de los encuestados aseguran que no necesitaron más de 50.000 euros para poner en marcha su negocio. 

Emprender sí, ¿pero en qué contexto?
 

El entorno actúa como acelerador o freno de la actividad emprendedora, y España no es una excepción. A raíz de ello, los expertos consultados en esta última edición identifican cuatro obstáculos principales para arrancar un negocio en España: el acceso a la financiación, las políticas gubernamentales, las normas sociales y culturales, y la educación y formación.

Sobre la financiación -principal obstáculo a la hora de emprender-, los expertos ratifican que hay un escaso número de instrumentos de financiación pública y privada, además de falta de "alineación entre lo financiero, lo legal y lo público que supone un alto riesgo al momento de emprender un proyecto". 

En cuanto a las políticas gubernamentales, destacan la excesiva burocracia, los elevados impuestos y la dispersión regulatoria en función de la comunidad autónoma. "A pesar de los esfuerzos en materia de sensibilización del emprendimiento, los expertos reconocen que aún hacen falta más esfuerzos para fortalecer la imagen del empresario en la sociedad, el fortalecimiento de la cultura emprendedora y el cambio de penalización social del fracaso por el reconocimiento del esfuerzo", ratifican.

Aun así, los programas gubernamentales específicos también actúan como dinamizador de la actividad emprendedora. También lo es el mercado laboral (según ellos, la precariedad laboral y el desempleo impulsan la actividad emprendedora) y la transferencia de I+D (innovar está ligado a identificar oportunidades que se traducen en nuevos productos, nuevas tecnologías o crear nuevos mercados con un elevado componente innovador). Hace unos meses, de hecho, desde GEM constataban que España se encuentra entre los veinte mejores países para emprender.

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