Escenario IA: Salud

Salud

Gracias a la IA y a los datos de los pacientes (incluidos dispositivos llevables – wearables- conectados que enviarán información de salud de cada persona constantemente) los servicios sanitarios dispondrán de más tiempo para cada paciente, dedicarán menos horas a escribir informes y ofrecerán diagnósticos más precisos e individualizados.

Los médicos no serán reemplazados. En lugar de disponer de una IA que actúe como médico personal, tendremos asistentes sanitarios personales que ayudarán a la gente a cambiar su comportamiento todos los días (alimentados por los wearables que envían información a los médicos). En consecuencia, la gente cambiará sus hábitos de vida diarios de formas que ni siquiera nos podemos imaginar hoy en día.

Esto provocará un cambio de paradigma en foco del sistema sanitario en general y de atención sanitaria en particular, que en prevenir enfermedades en lugar de tratarlas. Predecir y prevenir en lugar de reaccionar a posteriori. Esto conducirá a una reducción de costes en el ámbito de la salud de urgencias y derivará en sistemas de salud más equitativos y mejores resultados de salud a largo plazo.

 

Los principales retos a los que se enfrenta este nuevo sistema sanitario son:

  • Será necesario convivir constantemente con la tecnología y aprender a colaborar con ella, lo que requiere formación tanto para los médicos como para los pacientes.

  • Se deberá diseñar la tecnología con la intención de mejorar y ayudar a los profesionales sanitarios, nunca reemplazarlos.

  • Habrá, previsiblemente, mayores costes de salud asociada a atención de pacientes crónicos, cuidados, etc., especialmente teniendo en cuenta el aumento de la esperanza de vida y el consiguiente envejecimiento de la población.

Más escenarios de futuro: