¿Cómo proporcionamos una dieta saludable y sostenible a 10 mil millones de personas para 2050?

El experto Walter Willett, profesor de Epidemiología y Nutrición en Harvard T.H. Chan School of Public Health, lo ilustra apoyándose en un informe de la Comisión EAT-Lancet que co-preside.

Actualmente cerca de 2 mil millones de personas carecen de micronutrientes clave, aproximadamente 155 millones de niños sufren un retraso en el crecimiento, 2 mil millones de adultos tienen sobrepeso u obesidad y estas cifras siguen creciendo. El indicador más claro de las tendencias negativas en desarrollo, es la creciente obesidad que se registra en casi todos los países del mundo.

En 2002, el equipo de investigación de Walter Willet diseñó el  Índice Alternativo de Alimentación Saludable (Alternate Healthy Eating Index), para evaluar la calidad de las dietas a nivel mundial en base a su capacidad para predecir y reducir la mortalidad en enfermedades crónicas asociadas a la alimentación.

 

"Una dieta rica y equilibrada haría posible reducir el riesgo de sufrir una muerte prematura en alrededor del 20%” W. Willett

En base a este índice, determinó que la región mediterránea sigue siendo un buen ejemplo de dieta saludable, pero la calidad de los productos se está deteriorando. Le sigue el Sudeste Asiático y Japón, cuyo posicionamiento en el ranking, supone 65 puntos sobre un total de 100.

Willet asegura que actualmente no hay ningún país que tenga una dieta óptima.

Respecto al medio ambiente y el cambio climático, las tendencias son muy alarmantes. Según las últimas predicciones del Observatorio de la Tierra de la NASA, la temperatura media anual mundial subirá probablemente, al menos, un grado centígrado, durante los próximos cinco años respecto a los niveles preindustriales (1850-1900). Para Walter, abordar cambios en el sistema alimentario debe hacerse teniendo en cuenta:

  • La lucha contra el cambio climático y el desastre ecológico hacia el que nos dirigimos.
  • La salud.

Identifica además un enemigo común a ambas: el consumo excesivo de carne roja, cuya producción genera grandes cantidades de gases de efecto invernadero y requiere el uso de grandes superficies de terreno.

Una dieta rica en alimentos de origen vegetal y con menos alimentos de origen animal confiere una buena salud y beneficios ambientales.” asegura Walter Willett.

En el siguiete vídeo, puedes encontrar la intervención de Walter Willett en el Future Trends Forum: