Ciudades Inteligentes

Las ciudades inteligentes agregan “inteligencia digital” a los sistemas urbanos existentes, creando un entorno urbano integrado e inteligente donde las soluciones de IoT se utilizan para interconectar, interactuar, controlar y proporcionar información sobre la multitud de sistemas, hoy en día fragmentados, dentro de las ciudades.

El objetivo último de una ciudad inteligente es su sostenibilidad integral, en tres ejes: económica, social y medioambiental. Las soluciones IoT pueden ayudar a conseguir este objetivo cuando se combinan con otra serie de tecnologías. Podemos afirmar que estas soluciones buscan: 

- Ahorrar costes, 
- minimizar la huella de carbono, 
- optimizar los flujos de personas y materiales,
- aumentar la calidad de vida de los ciudadanos

La aplicación de soluciones IoT dentro de las Ciudades Inteligentes las podemos encontrar en sistemas tales como:

- Alumbrado público conectado.
- Transporte inteligente, por ejemplo, estacionamiento inteligente, sistemas de tráfico conectados, vehículos autónomos.
- Servicios públicos inteligentes, por ejemplo, medición y uso inteligente de electricidad, agua, incluyendo sistemas de riego público y reciclado, gas, contenedores inteligentes para la gestión de residuos.
- Vehículos eléctricos, por ejemplo, gestión de estaciones de carga, infraestructura conectada.
- Seguridad pública, por ejemplo, emergencias, monitorización del clima, vídeo vigilancia.
-  Porcesos participativos: son los propios ciudadanos los que recogen datos o incidencias que se están produciendo en ese mismo momento, en el punto en el que se encuentren.

Para poner en marcha iniciativas y soluciones IoT en el ámbito de las ciudades inteligentes, es necesaria la colaboración de instituciones públicas y privadas, muchas veces con modelos de innovación de triple hélice (donde se involucra a lo académico, lo industrial/comercial y lo gubernamental).

Cabe destacar a nivel europeo, la asociación europea de innovación sobre ciudades y comunidades inteligentes (EIP-SCC  -European innovation partnership on smart cities and communities-). Es una iniciativa apoyada por la Comisión Europea que reúne a ciudades, industria, pequeñas empresas (PYMEs), bancos, centros de investigación y centros universitarios, con el objetivo de mejorar la vida urbana a través de soluciones integradas más sostenibles y aborda los desafíos específicos de la ciudad desde diferentes áreas, como la energía, la movilidad y el transporte, y las TIC.

En este marco europeo, un proyecto de gran relevancia es SynchroniCity. El proyecto, auspiciado por el programa Horizonte 2020, agrupa 18 ciudades europeas con más de 40 proyectos piloto, donde se están desarrollando servicios con IoT e IA para mejorar la vida de los ciudadanos y hacer crecer las economías locales.

Quizás lo más interesante de este proyecto sea la creación de un modelo de arquitectura habilitadora de servicios IoT, compatible con los MIMs (Mecanismos de interoperabilidad mínima) definidos por la asociación OASC (Open & Agile Smart Cities). La OASC es una red internacional de ciudades inteligentes enfocada en plataformas abiertas y participación ciudadana, que cuenta con más de 140 ciudades de más de 30 países (entre ellas, nueve ciudades españolas). Creemos que este tipo de iniciativas es de vital importancia para vencer uno de los más graves problemas de las implantaciones IoT: La falta de estándares y de mecanismos de interoperabilidad.


En esa misma dirección, cabe destacar la labor de la AIOTI (Alliance for Internet of Things Innovation), creada en 2015 por la Comisión Europea como catalizador para la creación de un ecosistema europeo de IoT para acelerar la adopción de IoT, con foco en la convergencia e interoperabilidad de los estándares de IoT.

Existen muchas referencias de IoT en el ámbito de las ciudades inteligentes. A continuación, a modo ilustrativo, de proyectos reales de ciudades con aplicaciones de IoT:

Santander, como ciudad inteligente, se puede considerar un caso pionero y de referencia mundial por distintas razones. La principal es el amplio despliegue de dispositivos conectados, tanto fijos como móviles, por toda la ciudad.

Esto fue posible gracias, entre otros proyectos europeos, al proyecto SmartSantander. Actualmente hay unos 20.000 dispositivos instalados y, como resultado, Santander es hoy uno de los mayores 

laboratorios vivos del mundo y uno de los pocos que permiten operar en toda la ciudad.

 

 

 Tel Aviv: La ciudad de Tel Aviv ha desplegado infraestructura inteligente en varias áreas, incluidas la seguridad ciudadana, la gestión de crisis, medioambiente, eficiencia energética, el tráfico y el transporte. Por ejemplo, en el área de control de tráfico, la ciudad opera un centro de control de tráfico integrado, desde el cual supervisa el flujo de tráfico, que permite a las autoridades resolver problemas inmediatos. El centro utiliza un sistema automatizado para supervisar el flujo de tráfico de la ciudad. El sistema utiliza datos recopilados de sensores que miden el volumen de vehículos, cámaras de tráfico y sistemas de terceros como Waze, para establecer de forma automática o manual políticas de tráfico para semáforos o para intervenir con el tráfico de otras maneras.

 

La Rinconada, en Sevilla: Este municipio cuenta, a día de hoy, con:
Alumbrado Público: Telegestión de una calle con 104 farolas (luminarias de vapor de sodio), así como gestión de punto a punto (90 luminarias de tecnología variada como vapor de Sodio, halogenuros y LED). Con posibilidades de control totalmente funcional y personalizable a necesidades de luminosidad, activaciones por presencia, etc.
- Residuos: La Rinconada cuenta con un total de 41 sensores en los dos núcleos urbanos para residuos orgánicos, papel, envases... Esta gestión se compone de una serie de alarmas y procedimientos operativos que le indican al Ayuntamiento la manera óptima de recoger la basura, selectiva u orgánica, obteniendo el porcentaje de ocupación de los contenedores en tiempo real y en remoto, lo que a su vez repercute en ahorro de costes.
 
Como decíamos, existen multitud de proyectos IoT en ciudades. Podemos encontrar muchos más ejemplos, como Ámsterdam, Melbourne, Barcelona, Dubái, Niza, San Francisco o Chicago.

Convivimos con soluciones IoT que están tan extendidas y han sido tan bien aceptadas, que apenas nos paramos a pensar en la innovación que han supuesto y en que realmente son IoT. Por ejemplo, el que en las paradas de metro o autobús se informe del tiempo que falta para que llegue el siguiente metro o autobús o que en muchas ciudades se indique en paneles las plazas libres en los principales estacionamientos.