Hogares e IoT

En los hogares la aplicación del IoT puede encontrarse en electrodomésticos, iluminación, seguridad, energía dentro de los edificios y sistemas de climatización.


Estamos hablando de aplicar IoT en viviendas residenciales, oficinas, centros comerciales, edificios públicos, e incluso sitios con requerimientos más especiales como centros de proceso de datos u hospitales. Siendo la eficiencia energética un claro motor de crecimiento de este tipo de soluciones, no es el único. Las personas -que van desde gerentes de edificios de oficinas hasta propietarios de viviendas- están cada vez más interesadas en las soluciones IoT para optimizar el confort y la seguridad de las personas, y en las posibilidades que proporcionan de acceso y operación en remoto de todos los dispositivos, desde sistemas de climatización a cámaras de seguridad.

Algunas de las áreas de aplicación de IoT en los hogares son: control de iluminación, climatización, jardinería, electrodomésticos inteligentes, seguridad, monitorización de la calidad del aire y del agua, interruptores inteligentes, cerraduras inteligentes o medidores de energía inteligentes.

 

Y, últimamente, han entrado en juego los asistentes de voz basados en lenguaje natural que, previsiblemente, acabarán siendo el interfaz de usuario para manejar las aplicaciones antes mencionadas.
Los sensores que pueden existir en un hogar inteligente son:
 - Sensores de temperatura
 - Sensores de luminosidad
 - Sensores de nivel de agua
 - Sensores de composición del aire
 - Cámaras de video para vigilancia
 - Sensores de voz / sonido
 - Sensores de presión
 - Sensores de humedad
 - Acelerómetros
 - Sensores infrarrojos
 - Sensores de vibraciones
 - Sensores ultrasónicos

Las plataformas IoT en la nube (Cloud IoT), ofrecen soluciones integradas para la automatización del hogar. Un ejemplo es AWS IoT de Amazon que ofrece su plataforma IoT integrada con Alexa, su asistente de voz. 

 

 

Edificios comerciales 

Respecto a edificios comerciales y de oficinas, nos encontramos con el mismo tipo de aplicaciones, a las que sumamos las siguientes: Sistema de gestión de estacionamientos y carga de vehículos eléctricos, sistema inteligente de gestión del agua, sistema de gestión de ascensores y escaleras mecánicas, seguridad y gestión de emergencias, sistema de control de acceso, sistema de seguridad, gestión energética y administración de redes. 


Uno de los principales retos a los que se enfrenta este tipo de soluciones es la disparidad de fabricantes y la falta de estándares y de interoperabilidad. De hecho, además de la amalgama de protocolos en el universo IoT (como Wi-Fi, Bluetooth, Zigbee, EnOcean, etc.), se utilizan protocolos muy específicos en el ámbito de los edificios inteligentes, como DALI o Modbus, para el control de iluminación, Opentherm diseñado para aplicaciones de calefacción y refrigeración o MBus para medición.


El otro, cómo asegurar la privacidad y la intimidad (han tenido mucha repercusión los casos de vulnerabilidad de los asistentes de voz. El caso más reciente ha sido expuesto por Security Research Labs (SRLabs), quienes descubrieron una vulnerabilidad en los altavoces inteligentes de Google y Amazon

 

Según un informe de octubre de 2019 de MarketsandMarketsel mercado de edificios inteligentes crecerá de 60.700 millones de dólares en 2019 a 105.800 millones en 2024, a una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 11.7%. Los principales factores que impulsan el mercado de edificios inteligentes incluyen la creciente adopción de IoT y el aumento de los estándares y regulaciones de la industria.

Norteamérica es el líder mundial en el mercado de edificios y hogares inteligentes con el 40% de la base instalada. Asia/Pacífico tiene alrededor del 35% y Europa menos del 25%.


Un ejemplo muy significativo de edificio inteligente es The Edge, en Ámsterdam, que se ha convertido en un icono mundial de Smart Building. Inicialmente proyectado para tener 100.000 m², gracias a soluciones inteligentes para la gestión del espacio terminó siendo de sólo 60.000 m², ahorrando casi la mitad de espacio inicial y reduciendo los costes de construcción de manera significativa. Cuenta con más de 28.000 sensores y actuadores para gestionar la energía y el flujo de datos. La empresa Deloitte, que es el inquilino principal, aprovecha el edificio recogiendo una gran cantidad de datos que le sirve, no sólo para optimizar el espacio, mejorar las condiciones de confort de los empleados y ahorrar costes, sino también para proponer a terceros soluciones punteras de IoT.

El motor de las soluciones IoT en edificios es la eficiencia energética. En este sentido, también las políticas públicas y la regulación se enfocan en la eficacia energética.
A nivel nacional, algunos países han creado legislación para dar pasos hacia un entorno de edificios inteligentes, alentando a la optimización de los sistemas de climatización, el uso de energías renovables, el apoyo al almacenamiento de energía en los propios edificios o el despliegue de medidores inteligentes. A nivel europeo, la Directiva de Eficiencia Energética de Edificios (2010/31/EC) señalaba para la implantación en 2020 de los llamados edificios de consumo de energía casi nulo, llamados nZEB (Nearly Zero Energy Buildings).
En España, gran parte de las directivas europeas sobre eficiencia energética se desarrollan en normativas a nivel nacional y autonómico. Las certificaciones, ayudas y subvenciones públicas alrededor de la eficiencia energéticas suponen un apoyo a las soluciones IoT en edificios y hogares.