modelos de negocio longevidad

Oportunidades específicas: Tres modelos de negocio

El aumento demográfico de la población mayor es un fenómeno al que es imposible hacer oídos sordos. A día de hoy, el gasto en consumo global de los mayores de 60 años ha alcanzado los 15 billones de euros anuales.

Se trata de un mercado en rápida expansión, y las empresas deberían ver en estos cambios demográficos y económicos una oportunidad de satisfacer las necesidades y aspiraciones de este colectivo.

De la longevidad surgen múltiples necesidades: hay que encontrar soluciones para los retos de la vida diaria, así como para los problemas de salud y bienestar que conllevan las enfermedades asociadas al envejecimiento. Puesto que el 90 % de los mayores prefieren envejecer en su propio hogar, nos corresponde encontrar maneras de apoyar y alentar su independencia.

La tecnología puede y debe desempeñar un papel clave.

A los mayores les cuesta acostumbrase a unas soluciones tecnológicas que las empresas de este sector diseñan pensando principalmente en los millenials. Esto está provocando la creación de una amplia brecha generacional. Aunque es cierto que dicha brecha se puede observar en casi todos los aspectos de la vida personal y social, en el caso de la tecnología es todavía más pronunciada, cuando debería ser al contrario.

Los avances tecnológicos pueden transformar por completo nuestra forma de apoyar a la población envejecida en un mundo donde las familias cada vez viven más disgregadas y los cuidadores escasean. Ha llegado la hora de que las empresas busquen formas de empoderar a los mayores y facilitar su desarrollo personal en esta etapa de sus vidas, en lugar de ser un recordatorio constante de sus discapacidades. Deben ampliar sus miras, y o bien adaptar sus productos, o crear productos nuevos.

Vivimos en un mundo en el que se asume una mayor longevidad de la población, y sólo unos pocos han decidido establecer modelos de negocio motivados específicamente por esta circunstancia o estudiar el mercado para el establecimiento de los mismos. Serán, sin duda, los pioneros, pero no los últimos. De hecho, es muy posible que estos primeros negocios acaben fusionándose y creando productos nuevos.

Los modelos innovadores que se presentan como primeros dirigidos al aumento de la longevidad, casi todos con la tecnología como principal aliada, se enfrentan también al recelo de una sociedad que teme que los robots acaben sustituyendo al ser humano, un temor que acompaña a la humanidad en diferentes grados desde la revolución industrial.

Modelos de negocio: