De los 81 a los 140 años

A pesar de ser el grupo que más cerca tiene la muerte por una mera cuestión de estadística, no se trata de una generación infeliz, ya que la felicidad se construye a través del equilibrio entre la realidad y las expectativas. Aunque puede que el mundo que rodea actualmente a los más mayores no es el mejor, tampoco tienen grandes expectativas.

Esta generación convive con realidades difíciles de asumir, el sentimiento de pérdida es el más generalizado:

- Se teme perder la independencia financiera, la salud, la interacción social.
- Se teme no tener tiempo para hacer todas aquellas cosas que no se han podido llevar a cabo antes, desde leer a pasar más tiempo con las personas que se quieren.

La parte positiva es que este periodo de la vida viene acompañado de una mayor serenidad, una sensación de no deber nada a nadie ni tener nada que demostrar a la sociedad. En este grupo preocupa mucho más el aumento de vida con salud que el de la esperanza de vida en sí. Una mayor vida saludable sí implica muchas oportunidades, la mayoría enfocadas al sector tecnológico y al de los cuidados. En este sentido, la política también tiene algo que decir a estos de votantes activos a quienes les preocupa, por ejemplo, las trabas a la inmigración que pueden poner en peligro el cuidado que necesiten.

Oportunidades de la longevidad: