Financiación

Financiación

Si la pregunta “¿quién financiará a nuestros mayores?” se hubiera hecho hace 30 años, la respuesta hubiera sido muy sencilla. El subsidio de jubilación cubriría todos los gastos de una población que pasará de gastar mucho a prácticamente nada. Si eso fallaba, siempre habría familias extensas que se podían hacer cargo de sus padres y abuelos. Pero las cosas ya no son como antes y los mecanismos de financiación de una sociedad cada vez más envejecida van a tener que cambiar.

No es sostenible que el Gobierno sea el único responsable de financiar a una sociedad más longeva y se prevé que las fundaciones adquieran un papel determinante, así como los inversores individuales. Se han de plantear nuevos mecanismos para que los presupuestos actuales dedicados al cuidado de la salud puedan reducirse o, al menos, ser más sostenibles en el tiempo. Así, invertir en áreas como la prevención de la enfermedad, será una de las herramientas básicas en la nueva tarea que tiene la sociedad por delante en este campo.

Probablemente, asistamos a un cambio en las áreas predominantes de inversión. Proyectos de vivienda intergeneracional, financiación de la tecnología y la creación de un lenguaje común con respecto al impacto de las inversiones son algunas de las tareas que se marcan en la agenda para financiar un mundo con una mayor longevidad.

Tareas ante una mayor longevidad: